Casa blanca y Vaticano, cínico apetito de placer y poder

La casa blanca y el Vaticano fortalecieron la inquisición, en lugar de diálogos aumentaron el número de acusaciones sumiendo al mundo en quejas y lamentos, una de las formas mas tradicionales de alianza entre la Iglesia católica romana con el imperio estadounidense desde el “Novus Ordo Seclorun”- Nuevo orden de los siglos; los padres de Estados Unidos de América, desde 1776 buscaron equiparar a los EEUU con el imperio romano, comparación que muy a menudo aparece en los medios y en los ensayos políticos donde mencionan al imperio factico controlado por Washington, comparan a los norteamericanos con los romanos y a los europeos con los griegos, incluso, caracterizaron a George W. Bush como un cesar del imperio, describen a los marines como analfabetos, pero, militarmente eficaces legionarios romanos cuando invaden países.

El vaticano desde 1983 con el derecho canónico Codex Iuris Canoxliici, evidencio el poder que tendrán los papas como instrumento de poder para las decisiones personales mas relevantes de la iglesia, como nombrar cardenales quienes determinan las elecciones papales. Del Vaticano surgen docenas de órdenes, instrucciones en cientos de documentos para el comportamiento de la humanidad en el cielo, tierra e infierno, ordenes que contradicen los pronunciamientos oficiales del papa, quien habla de ir contra la discriminación pero la discriminación sale del propio Vaticano contra las mujeres por los controles de natalidad, aborto, por el uso del condón y por la oportunidad de un segundo matrimonio, se arrepienten y piden perdón por las violaciones a miles de niños, pero, el papa excluye a sus predecesores, a si mismo, como a los obispos y sacerdotes, evitando investigación judiciales con la complicidad de los gobiernos. 

La espiritualidad de los empleados del Vaticano va más allá de la simple existencia física y presupone la certeza de un espíritu inmortal como verdadero yo con yoes de carácter personalista con intereses circunscriptos al plano material dividiendo a la humanidad católica en clases sociales utilizando uno de sus elementos favoritos, la mentira, no solo el engaño que defienden con vehemencia desde que se ponen la sotana, son expertos en inducir el terror del infierno a partir de todo tipo de especulaciones y con la mezcla de medias verdades con falsedades preparan a las masas, luego, en las misas perfeccionan la influencia sicológica-política de las masas.

La paz, la justicia social, los derechos humanos, desde las misas multitudinarias en san Pedro, son una mascarada, son publicidad bien organizada para espectáculos mediáticos dirigidos por especialistas para desviar la atención de un mundo sumido en crisis encaminado a una tercera guerra mundial y sin que exista reforma en el seno de la Iglesia; la reforma no se va a producir, el dialogo con el mundo moderno con las mujeres, con los gay, con los pobres, no se producirá favoreciendo la continuidad política capitalista con el pasado, continuidad que ayuda a la globalización en crisis ante el avance de los procesos revolucionarios en América Latina.

La mayor parte de los temas que involucran a la Iglesia católica los empleados del Vaticano, lo reducen a la eterna lucha del bien contra el mal, incluso, en lo más inmoral que los salpica, la violación a miles de niños enfermos por parte de sacerdotes y obispos; los cardenales y el mismo Papa tratan el tema con ambigüedad, fomentan la confusión ayudados por los incrédulos fieles y la extravagancia de la jerarquía eclesiástica no le da mayor importancia a la calidad de su trabajo porque carecen de ejemplo moral. Ellos, sacerdotes, obispos, cardenales y papas, entienden como el bien todo aquello que los salpica como protagonistas violadores, lavadores de dinero y traficantes de dinero falso, pero, como Dios los perdona…el mal es parte del bien dentro de su institución tan podrida como la política en Washington.

El Vaticano por siglos con el papa a la cabeza ha ocultado la corrupción en la que se desenvuelve y la podredumbre moral de sus empleados desde sacerdotes hasta obispos inmersos en actos de violación a miles de niños la mayoría incapacitados por enfermedades. Pederastas como el hermano de Benedicto XVI protegido por Juan Pablo II; cómplices todos quienes forman parte del Vaticano, institución inmoral y corrupta, el perdón no basta hay que recomponer la esencia de la Iglesia, no queremos mas esa Iglesia elitista, jerarquizada e inmoral. Cúpulas eclesiásticas cómplices con la extrema derecha no tienen razón de ser en la vida actual.

Si cada país formara una comisión para investigar las practicas y lo abusos sexuales de los fanáticos sexuales y oportunistas empleados de la fe, los pueblos se quedarían impresionados y asqueados por la magnitud de la conducta de estos fulanos, los llevaría a apartarse de la religión católica en mayor porcentaje del que lo hacen ahora engrosando otras religiones; la Iglesia prácticamente se quedaría sin fieles, habría que preguntarle al nuevo cómplice del Vaticano, el padre Federico Lombardi sobre la culpabilidad de estos pederastas, con seguridad contestara sin comentarios.

Desde el año 2009 en Alemania, Holanda, Bélgica, EEUU, en todos lados hay casos de abusos sexual contra menores de edad y el papa posterga y posterga que estos casos sean investigados y judicializados en cada país. En América Latina ultimo bastión del catolicismo, no se sorprendan, los casos que se conocen de abusos sexuales deben superar los casos de abusos que se tratan en Europa. La conferencia episcopal de Holanda, pidió perdón a las victimas, el perdón no basta cuando esa practica continua en el mundo entre los empleados del Vaticano.

Se trata de una evidente influencia de 2000 años de la religión sobre la espiritualidad de la gente, espiritualidad que no la doto de verdadero sentido de vida, al contrario, las diversas creencias religiosas, la manipulación de la Biblia, dividió socialmente a las masas pata sostener esa guerra entre el conocimiento y la religión; cultura de la guerra que, “es el verdadero motor de los acontecimientos y provocan algún sentido a las diferentes épocas y personajes que trae la historia”.

Cuando la razón triunfo en el siglo XVIII empezó una progresiva influencia sicológica que poco a poco despojo a los pueblos de todo interés cultural mas allá de la ganancia económica y del incremento de las comodidades para el consumismo que, por economía ayuda a la política; entre las dos incrementaron la pobreza mental, la violencia y la inseguridad, elementos esenciales para la represión, con esta someten a la gente de la mano de la fe.

Jerarquía eclesiásticas, obispos, cardenales y papas, arrimados al imperio tienen como objetivo principal la acumulación de bienes y poder sobre los demás, para ello no dudan en explotar, manipular y traicionar, incluso, sacrificar a los demás seres humanos manteniéndolos en la pobreza económica y mental aceptando las clases sociales como mandato de Dios o por la fuerza de las armas con tal de alcanzar y sostenerse en la cúspide de la hegemonía mundial utilizando verdades, que luego las prostituyen para aprovecharse de ellas y aplicarlas en beneficio exclusivo de sus miembros utilizando a Jesús y a la democracia para el efecto.

La casa blanca del Vaticano es dotada de grandes comunicadores con encantos personales, carismáticos Reagan, Clinton, Juan Pablo II, Obama, quienes a pesar de todas sus reivindicaciones verbales nunca le pusieron freno a la injusticia social, a la contaminación climática, al dialogo con los países en vías de desarrollo, a fomentar la paz, la equidad; al contrario, unilateralmente produjeron decretos, leyes internacionales, guerras e invasiones, prueba palpable de su histórica alianza por el poder.

rcpuma061@yahoo.com


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Raul Crespo


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