Santos gana y gana Washington

Para Juan Manuel Santos, rolo de 58 años la banda presidencial es una obsesión, con la ayuda de la CIA, desde el ministerio de defensa empezó a construir su plataforma presidencial ante el desgaste de Uribe en Washington por el tema de los derechos humanos, la llegada de Barack Obama exigía un cambio en Colombia, los demócratas se oponían a una segunda reelección de Uribe.

Jugando con el tiempo para que la campaña política sea lo más corta posible, se monto la charada en donde la Corte Constitucional resolvería no dar paso a la reelección. En marzo el partido de la U-Washington, obtuvo la mayoría del Congreso y el 30 de mayo, después de su contundente triunfo expreso su “agradecimiento especial a su asesor el venezolano Juan José Rendón y a todos mis asesores”.

J J Rendon, experto en campañas sucias llego en mayo e inmediatamente dio un giro a la campaña de Santos. Cuando llego Rendón, Mockus subía como el ascensor hasta que paro en el piso 21, Rendón planteo el empate técnico y Santos empezó a ofrecer empleo utilizando el 13% de desempleo y el 50% de subempleo, la continuidad de la seguridad democrática de Uribe, agradeciéndole al presidente tantas veces podía cuya imagen tiene una aceptación de más el 70%, más la promesa de no subir el impuesto para la guerra. Los últimos tres debates en TV mostraron a un Santos calculador y más seguro utilizando la imagen de Álvaro Uribe.

Ahora desea terminar lo que Uribe empezó, experiencia tiene, en 1991 fue ministro de Comercio Exterior de Gaviria, logro convencer al Parlamento para que lo elija como su ultimo “Designado Presidente“ un cargo ya suprimido de la legislación colombiana cuyo objetivo es, sustituir al presidente en caso de ausencia definitiva.

Hasta ahora nunca fue elegido, ocupo cargos estratégicos llenos de experiencias polémicas como buen agente de la CIA, en 1997 pretendió sacar de la presidencia a Ernesto Samper, desprestigiado por las acusaciones de recibir dinero del narcotráfico para su campaña. Santos se reunió con grupos armados, paramilitares y guerrillas, y llamar a una Asamblea Constituyente para poner fin a ese gobierno, fracaso en el golpe, Samper termino su mandato. Se cambio de liberal a conservador con Andrés Pastrana, en esa administración ocupo el ministerio de Hacienda, lo conocen como el camaleón de la política colombiana.

Con Álvaro Uribe, al principio siguió un camino desleal, en el 2002 apoyo a Serpa y no se unió al liberalismo de Uribe, incluso, en sus artículos cuestionaba las promesas de Uribe, 8 años después se presenta a las elecciones como el anticristo para continuar con la política de la Seguridad Democrática, una de las promesas que lo catapultaron al triunfo en la primera vuelta.

Santos se embarco en el partido de Uribe, U-Washington, cuando se dio cuenta que los partidos tradicionales liberalismo y conservador ya no tienen opción en el futuro colombiano. En el 2006 Santos siguió con su característica suciedad política, acuso a su amigo Rafael Pardo como colaborador de las FARC, luego se retracto como todo lo que hace en política.

Desde el 2008 aplico la política de extraterritorialidad, ataco a Raúl Reyes en Ecuador, y rescato a 3 estadounidenses junto a Ingrid Betancourt, hechos que fortalecieron su imagen, es autor intelectual de los falsos positivos, el ejercito recluta jóvenes pobres luego los asesina para hacerlos pasar como guerrilleros y cobrar la recompensa, según Germán Santamaría, asesor y cómplice de Juan Manuel Santos, “fue uno de los peores momentos del anticristo”.

Los riesgos de continuar con un gobierno narco y para militar en la otra orilla son mucho más complejos de lo que nos imaginamos, nada cambiara con Santos, ya basta de hipocresías al comunicar el restablecimiento de relaciones porque así lo exige la diplomacia. Las bases militares estadounidenses esperan a Santos, para arreciar los ataques contra la seguridad de Venezuela y Ecuador, incluso conflictos que “debilitarían los valores comunes que nos unen como hermanos” ¿Qué futuro vamos a tener como sociedad si quienes la conformamos no podemos suscribir la coexistencia pacífica? Ninguno no cabe la menor duda.

Este es un problema político, pues, no nos unen valores comunes, estos valores existían hace 200 años, ni así, ya basta de hipocresías, revisemos concienzudamente la historia con Colombia para definir lo que implica valores comunes. La filosofía de Santos, Uribe, es la del pueblo colombiano que los elige, la izquierda del Polo Democrático no va mas, es absolutamente ignorada, tras la desaparición de la ideología de izquierda viene el ascenso de la extrema derecha alimentada por el dinero del narcotráfico traducida en armas y bases militares indiferentes ante el dolor del pueblo, masa que los elige y critica los procesos de Venezuela y Ecuador, cada vez, esa masa se transforma en individualista, oportunista e indolente, tal como lo exige el capitalismo.

Los valores no se construyen deseando que nos vaya mejor con el nuevo gobierno habituado a mentir y manipular la amistad, gobierno marcado por la representatividad que cuestiona la naturaleza política de nuestro proceso. Si no hay esencia humana común tampoco hay valores universales. Los colombianos tienen sus propios valores, los venezolanos y ecuatorianos tienen la suya, esta es la conclusión dos siglos después, y si, es un relativismo moral, porque, los presidentes Chávez y Correa, saben que Santos no hará diferencia de los que fue el gobierno de Uribe en su política exterior.

Nuestros principios socio comerciales continuaran como hasta ahora sin causar un profundo efecto sobre nuestra economía y sobre nuestra tasa de empleo, hay una posición definida sobre este tema no confundamos al pueblo, especialmente al fronterizo que, con Santos mejoraran las cosas, pues, no es así.

rcpuma061@yahoo.com


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Raúl Crespo


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