Alquimia Política

Experimentación vs Investigación

En días pasados, en un Foro académico, el Gobernador Wilmar Castro Soteldo, expresó una postura valiente: “…en la universidad (caso UNELLEZ) no se hace investigación”. Y eso, lejos de ser una postura “ligera”, como consideraron algunas voces unellezista, tiene su asidero de verdad, pero no sólo en el contexto local que nos ocupa, la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora, sino en el marco de todo el Sistema Latinoamericano de Investigación Universitaria. Las universidades latinoamericanas se han quedado en el “experimento”, en el resultado, y por lo tanto, contando experiencias puntuales como la de Humberto Maturana en Chile, la de Rigoberto Lanz en Venezuela, entre otros, no se ha ocupado en producir la articulación de ese resultado con el contexto. Es decir, producen “experimentación” no investigación.

La realidad latinoamericana sobre los resultados obtenidos en los sistemas de investigación universitarios, tiene sin duda una noción muy particular en lo referido a la producción, apropiación y aplicación de conocimientos y tecnologías. Cada país del continente tiene su propia visión sobre la gestión de la investigación y los resultados alcanzados por los esfuerzos desarrollados por estos países se desconocen a grandes rasgos. Hasta el presente, no se dispone de los datos necesarios para evaluar la situación actual y las perspectivas de los sistemas encargados de formar recursos humanos y de impulsar la investigación científica, pero se aprecia que hay un interés mayor en el producto y no en los procesos que relacionen ese producto con el entorno y se aprecie su utilidad social y cultural. Países como Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y Venezuela, sobre elementos de política de ciencia y tecnología, mecanismos institucionales de apoyo a la investigación, características de los sistemas e instituciones de educación superior, financiamiento del sector universitario e importancia relativa de las universidades en la investigación.

A partir de la década de los 80, en el país se inicia un deterioro económico-social; la crisis económica que caracterizó este periodo determinó cambios sustanciales del sistema de educación superior. La reducción sustancial del gasto público como estrategia para el pago de la deuda nacional, obligó a una reducción drástica en la inversión de la educación y al sector de ciencia y tecnología. En el año 1994, Venezuela destinaba un 0,35% de su PBI para investigación y desarrollo, el porcentaje más bajo desde 1990, la educación superior para 1995 contribuye con un 22% del gasto en investigación; hoy día ese porcentaje se ha mantenido, lo que hace, en relación al costo real generado por la inflación, que sea insuficiente para cubrir las expectativas de investigación que se tienen, pero también esa postura ha sido consecuencia de no generar un tipo de investigación que responda a las necesidades inmensas de las mayorías, limitándose a ser una consecuencia “alternativa” y no “integrativa” . Esta situación hace que la investigación científica en las instituciones de educación superior se enfrenta a grandes retos como lo es la insuficiencia de recursos para el sector, el empobrecimiento o de la actividad científica la cual orienta a la fuga de cerebros hacia el centro de producción desarrollados y privados, y la marcada desorganización institucional para la construcción de una política integral de desarrollo tecnológico latinoamericano autónomo donde se incluyan sistemas de gestión, control y evaluación.

A todas estas, la universidad latinoamericana tradicional, tiene la ausencia de una organización administrativa eficaz y el desconocimiento de la importancia de la administración académica y de la administración de la ciencia. Estas características han impacto igualmente en la gestión de sistemas de investigación en Latinoamérica, esta realidad se caracteriza por las siguientes situaciones: Insuficiencia en las actividades de investigación y la ausencia de mecanismos para el desarrollo de la investigación en la mayoría de las universidades latinoamericanas; La mala articulación entre los entes de ciencia y tecnología de carácter estatales y las universidades(salvando la experiencia de Brasil); La falta de visibilidad de los aportes por parte de las universidades en el desarrollo de las actividades científicas y tecnológicas tradicionales; y La baja formación de docentes con doctorados.

En cuanto a la organización universitaria en relación con la investigación en América Latina, no ha tenido una relevancia en torno a unidades de dirección en términos de vicerrectorías, en la mayoría de ellas, las denominaciones varían en secretarias de investigación, coordinaciones, consejos, direcciones generales y departamentos dependientes en algunos casos de vicerrectorías académicas (México, Argentina, Chile, Venezuela, etc.). Y muy pocos casos donde existen vicerrectorías formalmente establecidas (Costa Rica, Argentina, etc.) encargadas de la gestión de alto nivel estratégico del sistema.

Esta subordinación de la investigación a las decisiones de los órganos académicos influye en la gestión de los procesos del sistema de investigación y en la asignación de recursos al sector, por lo que planificar bajo estas realidades, amerita poca autonomía en las decisiones de áreas críticas claves para el control de gestión como mecanismo válido para el mejoramiento de la dirección integral de estos sistemas.

Finalmente, el esfuerzo que se ha venido haciendo por parte de las universidades latinoamericanas en torno a la consideración de una praxis gerencial de los sistemas universitarios, es por hoy una realidad en muy pocas de ellas, pero sin embargo, esta idea aglutina muchas esperanzas para el mejoramiento paulatino del sistema en el presente siglo. Como se ve, la postura de Castro Soteldo lejos de ser “ligera”, viene sustanciada por una realidad incuestionable que no sólo arropa a la UNELLEZ, sino a todo el cuerpo administrativo del sistema de investigación en el ámbito de la educación superior latinoamericano. *.-


azocarramon1968@gmail.com


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Ramón E. Azócar A.*

Doctor en Ciencias de la Educación/Politólogo/ Planificador. Docente Universitario, Conferencista y Asesor en Políticas Públicas y Planificación (Consejo Legislativo del Estado Portuguesa, Alcaldías de Guanare, Ospino y San Genaro de Boconoito).

 azocarramon1968@gmail.com

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