Re_visiön etnográfica de la danza de Las Turas de Los Ayamanes (XV)

Extensión territorial ocupada por las comunidades originarias de los Ayamanes.

"Vinieron. Ellos tenían la Biblia y nosotros teníamos la tierra.

Y nos dijeron: ‘Cierren los ojos y recen’.

Y cuando abrimos los ojos,

ellos tenían la tierra y nosotros teníamos la Biblia".

Eduardo Galeano

Continuando con el estudio que nos concierne sobre el Territorio Ayamán, según un grupo de investigadores conformado por Abilio Reyes; Pilar A. de Carrera y Gustavo Luis Carrera. que realizaron una visita a la comunidad turera, de Mapararí, en septiembre del año 1959, y escriben un artículo titulado: "Viaje a la zona de las Turas", publicado en el Boletín del Instituto de Folklore (1961), donde informaban que la "Zona de Turas" la conformaban varias comunidades donde habitaban descendiente aborígenes y nombran las siguientes comunidades: Pararilla, Churuguara, Pozo Largo, Cerro Colorado, Santa Cruz de Bucaral, La Veguita, San Isidro, Curimagua, Ojo de Agua en el Estado Falcón y El Copey, La Catalina, El Sisal, y Aguada Grande, en el Estado Lara.

Natali Herrera señala que en la información recopilada sobre el territorio de las Turas que denomina: Zona de dispersión de las Turas, queda claro que el territorio turero está conformado por el Norte del Estado Lara y Sur del Estado Falcón. Y según ella, existen referencias que indican que en la región que comprende los estados Lara y Falcón, al menos cuarenta y cuatro comunidades realizaban el ritual y expone la siguiente información:

Estas comunidades, (…) se encuentran en una zona geográfica que durante los años de penetración y colonización europea estuvo poblada por grupos indígenas Ayamanes, Gayones y Jirajaras. Como sucedió en muchas regiones de Venezuela, estas comunidades, a pesar de la agresividad cultural de la penetración europea, lograron conservar muchas de las creencias y modos de vida heredadas de sus ancestros.

Según datos recogidos por Luís Arturo Domínguez (1984) el ritual de las Turas se realizaba en:

Bella vista, Cerro Colorado, El Cacuro, El Tigrito, El Hueque, El Ramal, La Florida, EL Chaparro, La Veguita, El Cerrón, San Pedro, El Pirital, El Torito, Mapararí, El Chipopo, La Chara, Duvisí, Santa Cruz de Bucaral, Pararilla, La Garza, Las Colinas, Los Ralones, Los Cogollales, Pozo Largo, Pozo Redondo, Ojo de Agua, El Valle, Quebrada Honda, San José, San Isidro, Santa Teresa, El Tural y Pico de Gallo en la parte Sur Occidente del Estado Falcón; así como igualmente en Aguada Grande, Bobare, El Jusal, El Sisal, Siquisique, El Copey, La Venta, Tapialito, La Catalina, Zazárida, Santa Inés y San Miguel Arcángel de los Ayamanes del Estado Lara. (Pág. 33)

Para ubicarnos en lo que he preferido llamar "Territorio de las Turas de los Ayamanes", como ya he señalado, de acuerdo a las fuentes estudiadas, que, todas las comunidades reseñadas como pueblos donde se ha practicado el ritual de la danza de las Turas, están ubicados dentro del territorio que describe Federmann en su Diario, como pertenecientes a la Nación de los Ayamanes, por eso he utilizado esa denominación geográfica territorial, con la finalidad de describir y resalta la pertenencia de nuestros pueblos Ayamanes, que algunos investigadores han llamado "Zona de Turas", es necesario remontarnos a los ancestrales momentos vividos por las comunidades Ayamanes, para lo cual he tomado como referencia el contenido de la investigación etnográfica del investigador-historiador Alfredo Jahn, en su libro "Los Aborígenes del Occidente de Venezuela", que viene siendo una de las pocas evidencias historiográficas, referidas a las comunidades del pueblo Ayamán, donde expresa que en visita al Pueblo de San Miguel de Los Ayamanes obtuvo de parte de uno de los viejos habitantes de este pueblo, descendiente de los Ayamanes, la noticia de la existencia de una Real Cedula, expedida en agosto de 1720, la cual concedía a los aborígenes Ayamanes la propiedad de las tierras, bajo los siguientes linderos: hasta el Norte Mapiare, (hoy el pueblo de Agua Larga del Estado Falcón) al Sur hasta Matatere, al Este hasta el Cerro El Pizal, (El Pizaje) y al Oeste hasta Siquisique.

En otro trabajo de investigación realizado por el poeta Ramón Querales, Cronista Emérito de la Ciudad de Barquisimeto, se puede observar con mayor profundidad la extensión territorial ocupada por las comunidades Ayamanes, cuando menciona al Obispo Mariano Martí en su relación pastoral en la región de los Ayamanes donde expresa:

En relación a su vista pastoral a la diócesis de Caracas (1771-1784), el obispo Martí informa de su visita a los pueblos indios Ayamanes situados en los actuales estados Falcón y Lara: Pedregal, 20-2-1776; Baragua, 29-2-1776; San Miguel de los Ayamanes, 4-3-1776; Moroturo al cual el obispo no realizó visita personal. (…) En 1776 el Obispo Martí visitó los pueblos situados en territorio Ayamán que formaban parte de su diócesis y dice que "de Pedregal a Guasiquire había 12 leguas; de este a Cururupare, 6 leguas; de aquí a pozo de la Danta, 6 leguas; de aquí a Baragua, 10 leguas, a Siquisique, 5 y de Siquisique a Moroturo 14 leguas, agregando los límites del Valle de Moroturo el cual confronta por el Oriente con el Valle de Aroa, Jurisdicción de Barquisimeto distante a unas 18 leguas, por parte del Poniente confronta con este pueblo de San Miguel, que dejando la legua de los indios, dista 11 leguas. Por el Norte confronta con las riveras del Rio Tocuyo, hacia la jurisdicción de Coro y dista unas 12 leguas, y por el Sur confronta con la misión viva de Bobare, dista unas 15 leguas" (Martí Relación de su Visita, Caracas, A.N.H. 1988, Tomo I p. 308, citado por Querales).

Y a esto le agrega Querales: "Debe entenderse que estos límites que da el Obispo Martí del Valle de Moroturo comprendería la región de Matatere al Sur del territorio Ayamán y al norte de la población de Bobare." Más adelante se refiere a un documento que examina el Ministro de Fomento y remite al Intendente de Tierras Baldías y Bosques del Estado Lara, en comunicación, del 12 de enero de 1914, firmada por el Ministro el Don Pedro Emilio Coll, en su contenido expresa:

Examinando cuidadosamente en este despacho el "Título de Propiedad de los terrenos pertenecientes a la comunidad indígena de San Miguel de los Ayamanes" se encuentra que en él han sido llenadas todas las formalidades que previenen las leyes, por lo que el documento mencionado acredita efectivamente las pertenencias de la comunidad, comprendidos bajo sus primitivos linderos, expresados en la forma siguiente: confronta por el Oriente con el Curato de Duaca, Jurisdicción de Barquisimeto y hasta su lindero divisorio que llaman El Pizaje que es una quebrada, hay 17 leguas, en las cuales en distancia de doce desde este pueblo está el Valle de Moroturo habitación de españoles; por el Poniente confronta con Siquisique y hasta el lindero que es la cruz de la legua de los indios una, por no haber habitantes fuera de ella hacia esta parte; por el Medio Día, con la Misión de Bobare jurisdicción de Barquisimeto a la que habrá quince leguas y su lindero la cruz de los indios, por no haber adelante otros habitantes ni estar marcadas las jurisdicciones. Esta comunicación fue publicada en la Gaceta Oficial del Estado Lara el 12 de enero de 1914

En este extracto del documento legal, en referencia, podemos observar que no se menciona el lindero Norte, lo que deja entredicha la extensión del territorio Ayamán hasta la parte Sur del Estado Falcón y en cuanto a este tema, Querales anota:

Además de creer que los ayamán poblaban siglos antes de la llegada de los europeos, un vasto territorio de lo que hoy es el norte del Estado Lara que incluía gran parte, sino todo el Municipio Crespo y un tercio más, del oriente tórrense, así como mayor porción del Municipio Iribarren, con posible ocupación de la región de Bobare en su casi totalidad, consta de que desde el principio del siglo XVII, en Duaca se había establecido encomiendas en las cuales formaban parte grupos ayamán, según los documentos existentes en el Archivo General de la Nación y es sabido que en 1765, el Gobernador ayamán, representante del Cabildo de indios de dicho pueblo, y hacia Rio Tocuyo la presencia ayamán en un territorio muy vasto que excede, de manera extraordinaria, el que ocuparon los Ayamanes en Moroturo y sus descendientes siguen ocupando ahora en el siglo XXI, aproximadamente cinco mil quinientos (5.500) Km2 que es posible, hayan sido muchos más antes de llegar los españoles en el siglo XVI.

Para seguir indagando sobre la ubicación del "Territorio de las Turas de los Ayamanes", que desde luego debe ser el territorio donde habitaron los habitantes de las diferentes comunidades de los primitivos Ayamanes, continuamos analizando las apreciaciones de Querales plasmadas en su obra "El Ayaman" donde expresa que en este extenso territorio ayamán se identifican varios escenarios geográficos que enumera de la siguiente manera:

1.- Espacios desérticos, al norte de la Parroquia Aguedo Felipe Alvarado, zonas del Municipio Torres y de Urdaneta.

2.- Espacios montañosos localizados principalmente en los municipios Ayamanes de Falcón y en el Municipio Urdaneta: Sierra de Baragua, Sierra de Parupano.

3.- espacios selváticos, en Moroturo principalmente.

4.- Espacios rivereños, Cuenca del rio Tocuyo, de la Quebrada de Urama y otros.

5.- Pie de monte que en territorio ayamán es un espacio de transición entre selva y montaña, como sería por ejemplo; las poblaciones que ocupaban La Turiquía, Santa Inés, Aguada Grande, etc. (pág. 9)

Y a esto le agrega Querales, "que tampoco es cierto que el Rio Tocuyo haya sido, en el siglo XVI y XVII, el límite entre jirajaras y Ayamanes", basándose en la Historia Indiana, donde Federman establece que los jirajaras habitan al Sur de Coro, "en unas sierras ásperas, casi incomunicadas que tenían al Sur y separado por dos días de camino, el territorio ocupado por sus enemigos, los Ayamanes", lo cual coincide con el informe del Obispo Mariano Martí que reconoce que "en esta misma sierra en la octava década del siglo XVIII encontró que los Ayamanes ocupaban un territorio que llegaba hasta Mapiare, más al norte de Churuguara" Y termina Querales en sus anotaciones señalando:

(…) la ayamán cuyo territorio justamente empezaba, al sur, en las vecindades de Bobare y se extendía, al norte, más allá de Churuguara y de Este a Oeste ocupaban las tierras que van desde los municipios Democracia del estado Falcón y Urdaneta hasta las cercanías de Duaca, ya en el Municipio Crespo, del Estado Lara, más de sesenta mil kilómetros cuadrados en el siglo XVI, de los cual existen numerosas evidencias toponímicas, antropológicas, históricas, geográficas y culturales que lo comprueban. Pág. 74



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Reinaldo Chirinos

Licenciado en Educación Mención Desarrollo Cultural. Facilitador del INCES.

 reinaldoc06@gmail.com

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