Matria tovareña (24)

Nerio Rafael Ramírez "El tovareño"

A 43 años de su primera oreja en Madrid el 17-6-1979

Dedicado al Dr. Silvio José Peña

"El toro bravo es una especie extraña y singular, elegida como instrumento para un hecho humano y un fenómeno social no menos singular y extraño: la Fiesta de toros"

J. L. Acquaroni

Señala el acucioso investigador de la fiesta brava en Venezuela don Carlos Salas que: "Uno de los sucesos más transcendentales en la historia de la tauromaquia venezolana fue sin duda, la inauguración de la plaza de toros ´Nuevo Circo de Caracas´, construida en el sitio en que antiguamente estuvo el Matadero Municipal…"(1), gracias a la iniciativa del general Eduardo G. Mancera, quien fundó para tal fin la "Empresa Sindicato Unión". La construcción la inició el arquitecto Luis Muñoz Tebar, que murió antes de concluirla y fue terminada por el ingeniero Alejandro Chataing. Con una capacidad de 8.000 localidades en tendidos, palcos y pasillos se inauguró el domingo 26 de enero de 1926 con cartel de los diestros hispanos: Serafín Vigiola, Torquito y Alejandro Sáez, ante un lleno total.

En ese mismo coso de San Agustín totalmente remozado, 54 años después el 14 de septiembre de 1980, ocurrirá el acontecimiento más importante en la historia de la tauromaquia tovareña, el indulto al sexto de la tarde N° 99 "Rumboso" del encierro mejicano de Reyes Huerta por parte del matador Nerio Rafael Ramírez "El tovareño", era la tercera vez que toreaba en el Nuevo Circo junto al español Julio Robles y el mexicano David Silveti. Bien dice el refrán "a la tercera va la vencida" al cortar dos orejas y salir en hombros por la Puerta Grande. Como cosa curiosa el toro indultado lo compró para la ganadería merideña "La Carbonera" el empresario Fabio Grisolía.

Un año antes, el 30 de septiembre de 1979 se había doctorado el matador Nerio Rafael Ramírez en Jaén - España, en la plaza de toros de Úbeda (ubicada a 500 kilómetros de Madrid), convirtiéndose en el primer tovareño y el quincuagésimo sexto venezolano en lograrlo, desde que Eleazar Samanes Echeverría lo hiciera -hace un siglo- el 17 de mayo de 1922. La alternativa de "El tovareño" fue ante "Chileno", al que le cortó dos orejas, del encierro traído desde Salamanca por Carlos Sánchez Rico. Padrino Francisco Ruíz Miguel y testigo Juan Antonio Esplá.

Septiembre además de ser el mes de la feria y fiestas tovareñas, ha sido señero en la vida de Nerio Rafael Ramírez. En otro septiembre, pero de 1952 vino al mundo el 24 en El Llano de los Higuerones, su madre Ofelia Ramírez se había venido de Los Rastrojos - Guaraque en busca de mejor suerte. Asistió a la escuela de su vecina Yolanda Pernia, después en el grupo escolar Coronel Rangel y llegó hasta el primer año de bachillerato. Su sueño era ser torero atraído por el embrujo de La Plazuela. Sus primeros lances los hizo en los solares de algunas casas tovareñas. Apenas pudo se fue a Mérida y vivió como conserje de la plaza de toros hasta que llegó el novillero Humberto Álvarez y le dio la oportunidad de debutar como aspirante en Socopó – Barinas, luego vendrían Tovar, Canagua y un largo recorrido para sintetizar en esta crónica. Su mayor orgullo haber instaurado una dinastía de toreros: su hijo Rafael "Rafa" Orellana, ya sigue sus pasos y su nieto anda en sus pininos.

Esta remembranza de Nerio Rafael Ramírez viene a propósito que hoy se cumplen 43 años de haber cortado su primera oreja en la primera plaza del mundo Las Ventas de Madrid, en el Festival de toros a beneficio de los niños huérfanos de la comunidad de Madrid el 17 de junio de 1979, completaron el cartel el Maestro barcelonés Joaquín Bernardo Gregorio Tebar "El inclusero" y el novillero Juan Herrera con cuatro toros de la ganadería El Pizarral de casa Tejada Cáceres. En la secuencia fotográfica vemos a "El tovareño" colocando un par de banderillas en todo lo alto, en la faena con la muleta, al alguacilillo entregándole la oreja y al momento de la vuelta al ruedo.

En la actualidad el Maestro Nerio Rafael Ramírez "El tovareño", vive en España pendiente de su Tovar de siempre, ligando por el éxito de su hijo y nieto en el difícil mundo del toro y esperando pronto regresar a seguir compartiendo su sapiencia en la arena del Coliseo de Tovar con los jóvenes, qué como él un día soñaron con ser toreros.

Salud, pesetas y ¡Olé matador, brindemos nuevamente por esa primera oreja de hace 43 años! Quizás la mayoría no la recuerden, pero para usted significa un triunfo tan igual que el indulto en Caracas. En septiembre serán sus primeros 70 años de vida y también en su honor estaremos realizando el coloquio Tovar ante todo festivo y taurino. La ciudad en tres tercios que marcan 179 y 164 años de tradición.

Notas:

  1. Carlos, Salas: La fiesta brava en Caracas (Cuatro siglos de historia) impreso en los talleres de Gráficas La Bodoniana, C.A. Caracas, 1978. p. 75.



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Néstor Abad Sanchez


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