Las hidrológicas, hidrofalcón y su pérdida de la brújula

Lo que comenzaron a padecer muchas ciudades como Caracas y otras en el resto del país, la Península de Paraguaná lo viene padeciendo desde hace muchos años. Su población sufre las consecuencias de un historial de fracasos en las soluciones puestas en práctica por gobiernos nacionales y regionales para normalizar el suministro de agua. Paraguaná tiene que tolerar un suministro de agua que se reduce en cuatro oportunidades al año. Más grave aún, en las dos últimas entregas de agua a Pto. Fijo por ejemplo, se marca una tendencia a disminuir el número de días por suministro, pasando las entregas de agua de 1 a 2 días a solo un día u horas, con el agravante que por una ausencia total de sensibilidad social, la hidrológica considera como ya atendido el servicio lo que obliga a esperar por otros cuatro meses. Entiéndase que las zonas altas solo les llega el líquido por horas y otras no reciben absolutamente nada.

HIDROFALCÓN es la empresa hidrológica encargada de administrar los recursos hídricos del estado. Durante muchos años, fue una de las hidrológicas con mejor desempeño en el país con una capacidad técnica inobjetable. Actualmente se desenvuelve en medio de muchas deficiencias. Su gestión en cuanto a la administración y distribución equitativa de agua es decepcionante, la crisis hídrica la ha desbordado, lo demuestran los diferentes cambios de presidentes que la han dirigido los últimos años.

La hidrológica como otras empresas sufrió la migración de personal calificado que la distinguió en otros años. E n medio de estas limitaciones se maneja el país y no es excusa para perder el rumbo que actualmente muestra. Si bien la empresa se ve impactada en su capacidad técnica por la merma de sus recursos humanos, ésta debe mantener su perfil de empresa de carácter técnica, puesto que los procedimientos y su modelo de gestión quedan y son intrínsecos de cada organización.

Esta afirmación es pertinente, motivado a la creciente presencia de la hidrológica y sus representantes en las redes sociales, que por nada podría objetarse, sino es por el carácter mediático que se está dando al problema hídrico, que en nada aportan soluciones al desabastecimiento de agua en la Península.

Desde hace algún tiempo, HIDROFALCÓN viene utilizando las redes sociales para amplificar problemas menores como causales de los graves problemas. Colocar por ejemplo, las tomas ilegales, como causa principal del desabastecimiento de agua a la región, y a partir de allí querer construir una gestión de buena gerencia, cuando en realidad están transfiriendo el problema a los cuerpos policiales.

Las tomas ilegales no pueden convertirse en el centro del problema y ser utilizado como chivo expiatorio y agente de atracción mediática de una gestión. Todos los Acueductos muestran conexiones ilegales en sus tendidos de tuberías, pero lo enfrentan incorporando en los planes de mantenimiento su eliminación progresiva. Ese es el criterio técnico que debe prevalecer y no colocarlo en el plano mediático. La mediática no desmantela tomas ilegales, solo la constancia de los programas de mantenimiento lo lleva a su mínima expresión.

De esta forma, HIDROFALCÓN se aparta de sus verdaderos objetivos como empresa hidrológica. Los habitantes de Paraguaná no quieren saber nada de paños calientes, pide a gritos se informe de las soluciones definitivas. Por ejemplo: Cómo andan los trabajos de Acueducto Bolivariano y el embalse de Matícora, situación de los Sistemas y estaciones de Bombeo del Estado, dragado y mantenimiento de las represas, situación de los embalses Isiro, El Hueque, Barrancas, los sistemas de tratamiento de aguas. Esperamos los dolientes, que sus autoridades abandonen la retórica y el Marketing por las redes sociales, y enrumben su gestión hacia las verdaderas causas y soluciones del abastecimiento de agua a Paraguaná.

Eficiencia y calidad, un mensaje que el Pdte. Chávez no se cansaba de repetir. Por lo visto no llegó a esta empresa socialista. La deficiencia de una gestión, solo beneficia a las mafias. La partida día a día la gana el negocio de venta de agua por cisternas. Su incremento no indica otra cosa, de una pésima gestión de HIDROFALCÓN. Por omisión, negligencia o incompetencia, esta gestión lo repotencia y en nada contribuye para reducir ese pernicioso negocio, donde los menos favorecidos, no le alcanzará nunca para cancelar los 80 o 90 $ por la compra de un cisterna de agua.

El gobernador Victor Clark como máximo responsable del problema del agua en el estado, debe considerar estas reflexiones para retomar la brújula y dar lineamientos para que HIDROFALCÓN retome su tradicional sendero de empresa profundamente con vocación técnica y profundamente socialista.


 



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Rafael Montes


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