Huelga de hambre y parrillada

Las conductas político-partidistas que actualmente se manifiestan en
Venezuela llaman poderosamente la atención de politólogos,
“think-tanks” (laboratorios de ideas) y demás observadores de las
confrontaciones sociales. El fenómeno venezolano produce un susto
mayor que la influenza A H1N1 pues luce más contagioso y de rápida
propagación, sin que hasta ahora existan antídotos de comprobada
efectividad. Por el momento en Honduras se experimenta con la vacuna
tipo gorileti, pero ésta no solo resulta inútil, sino que provoca
reacciones contrarias a las calculadas por los técnicos gringos que
manejan el ensayo.

Los incidentes de la lucha entre el movimiento revolucionario y
bolivariano, que algunos denominan “chavismo” (para provocar más rabia
a los contrarios) y, por otra parte, los sectores de la alta sociedad
civil, o sea, la gente bien, el jet set y los Latin American Idols,
Models y Sexi Simbols, cada día generan novedades que los analistas
sopesan cuidadosamente.

Se trata de una guerra asimétrica con escalada, como se denomina en
la jerga del Pentágono. Por cada nueva herramienta de lucha surge un
instrumento o medida de contención.

Por ejemplo, las revoluciones de colores no han calado en Venezuela
debido a que la marea roja-rojita entró como río en conuco en los
sectores populares adonde jamás ingresan estudiantes de universidades
privadas con las manos pintadas de blanco y franelas decoradas con la
paloma de la paz.

Ni siquiera después que Juanes cantó en Cuba en la Plaza de la
Revolución, acompañado de Migue Bosé y Olga Tañón, los habitantes de
los barrios caraqueños se identifican con el cantante colombiano,
colaborador de Álvaro Uribe y de sus socios narcoparacos.

En días pasados en la Isla de Margarita se produjo una nueva
provocación de los chavistas ante una pacífica huelga de hambre recién
iniciada por estudiantes partidarios del Sexi Simbol, Julio César
Rivas. Estaban los huelguistas iniciando su calvario, ya llevaban casi
un día sin comer, cuando los agresores del sector estudiantil
oficialista se presentaron a la Plaza de las Banderas, que, para
colmo, se considera zona exclusiva del sifrinismo.

Mientras los huelguistas yacían en colchonetas poniendo cara de
famélicos, los agresores chavistas montaron una parrillada a corta
distancia, con el agravante que el humo con olor a chorizo y carne
asada se esparció por el ambiente. Al momento cundió el pánico y los
custodios de los hambrientos arremetieron contra los perversos
parrilleros, sin dar chance siquiera que la carne estuviera lista para
el primer mordisco.

Como es lógico, la policía municipal de Maneiro, leal a los adecos y
nuevotiempistas, protegió la arremetida contra los estudiantes que
intentaban la parrillada. Para ello decomisaron el arma del delito, o
sea la parrilla, con todo y bolsa de carbón.

Acto seguido el acto se animó con un intercambio de bofetadas entre
ambos grupos, interrumpiendo el tránsito y creando una zaperoco de
padre y señor mío. Así terminó la huelga y se impidió la parrillada.
En cuanto al homenajeado, es decir, el héroe nacional, estudiante de
fisiocultura general y poses sensuales, Julio César Rivas, sus afiches
con gestos lujuriosos, serán expuestos en la UDO de Margarita y en
otros campus igualmente eróticos.

augusther@cantv.net


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Augusto Hernández


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