La razón de la sin razón de la oposición

La oposición repite lastimeramente argumentos que recuerdan la consabida frase quijotesca: “La razón de la sin razón que a mi razón se hace, de tal manera enflaquece, que con razón me quejo…”. Tendremos que reivindicar que los argumentos obstruccionistas planteados en requiebres laberínticos, nos reencuentran con el Manco de Lepanto.

Las reformas de leyes y otros instrumentos responden a las realidades objetivas de la situación histórica que las determina. La modificación de los artículos 10 y 11 de la Ley Orgánica del Sufragio expresa esta circunstancia. La orientación histórica de este proceso empuja la carreta hacia las bases, hacia las situaciones locales, por encima de consideraciones de otra naturaleza, incluyendo el protagonismo de los partidos.

La regla aritmética vigente establece un 60% para la elección en circuitos o representaciones locales de Diputados y Diputadas a la Asamblea Nacional, así como un 40% para la votación por lista o proporcional, es decir de los partidos políticos.

La aritmética propuesta es de 70% para la votación nominal y 30% para la votación proporcional. Un 10% más para que los circuitos elijan por nombre y apellido a sus diputados y diputadas, va en la orientación de darle más poder a los electores dentro del circuito. Sin duda que esto le da más poder a las expresiones electorales locales, por encima de la votación dura de los partidos.

La correlación aritmética no garantiza por sí sola la elección democrática, la cual está determinada por la participación masiva en las elecciones y en la transparencia del proceso comicial. Es una alharaca total lo que pretenden realizar quienes se oponen a la reforma. La proporción puede ser mayor o menor, en un sentido o en otro y no se estará violentando el contenido constitucional.

El desmenuzado argumento de la representación de las minoras podría ser parte de una burla. De no ser por lo cínico del planteamiento, la verdad es que sería un diálogo de un libreto satírico. Para empezar es sorprendente que reclamen para sí la representación de las minorías, porque ratifica que ellos son la minoría político-partidista en el país. Sólo los micro-grupos levantan tales consignas minoritarias.

El argumento es baladí en su esencia y cínico en la forma, mera retórica intrascendente. La oposición sólo ha defendido una única minoría en términos históricos, sólo han defendido a la elite burguesa que se apropió de los bienes de la nación por más de 40 años. Jamás han defendido a las minorías excluidas, explotadas o discriminadas. ¿Cuándo han atendido a los indígenas, cuándo a los analfabetos, cuando a los indigentes?

Los únicos que han tenido una política coherente, permanente y de impacto profundo en atención a las minorías, hemos sido los que defendemos la revolución, con el presidente Chávez al frente. Es la revolución quien ha llevado dignidad a las minorías, y trabaja todos los días del año para que tengan acceso a la salud, a la educación y nutrición.

La representación y atención de las minorías es responsabilidad de todos los diputados aunque sea de la bancada mayoritaria, no solamente de curules minoritarios. Así lo estamos haciendo y así lo continuaremos haciendo, confúndase quien se quiera confundir, moléstese quien se quiera molestar.

oryaici.lara@gmail.com


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José Ramón Rivero

Viceministro para el Sistema Integrado de Inspección Laboral y de la Seguridad Social. Ministerio del Poder Popular para el Proceso Social de Trabajo

 mejansen.sppp@gmail.com      @joseramonrivero

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