Funeral al revés

En estos días leí en un periódico, de esos que están en boga porque en
vez de informar dan risa, que las autoridades municipales de la ciudad
de Miami están organizando una fiesta para celebrar la muerte
inminente, según ellos, de Fidel Castro.

Será un funeral pero al revés, mucho más ameno y colorido. Yo sé que
los cubanos de Miami son unos bonchones, para una muestra los
internacionalmente reconocidos carnavales de la calle ocho, que
compiten en esplendor con los que celebran en Río.

Planean hacer el fiestón en el cubanísimo Orange Bowl, estadio de
football caduco que ahora se alquila diversos eventos, deportivos y
culturales, como el good bye a Fidel que ahora se está organizando.

No tengo que esperar al día de la fiesta para saber como será, así que
mi querido lector, me atrevo a adenlantarme con la crónica de una
fiesta que no fue.

Para que una celebración de este tipo sea un éxito hay que tener un
maestro de ceremonias y quien mejor que Don Francisco, el
simpatiquísimo conductor chileno es como un cubano mas . Su dilatada
trayectoria profesional es garantía de gozadera, no faltarán las
jocosas humillaciones a personas humildes a cambio de unos dólares, sus
deliciosos comentarios sexistas y miradas de viejo baboso. Y como él es
conocido por su labor filantrópica, segurito que no les cobra ni un
chavo.

Para darle al evento cierta calidad mística, habrá una misa a las seis.
Mariesleisys, la prima iluminada de Elián, estará a cargo de la
liturgia. Vestida de virgen de blue jeans apretados, con los ojos en
blanco orará en espanglish, mientras el publico elevando las manos
hacia el cielo, vibrará de devoción. Ungida de santidad, Mariesleisys
levita ante la asombrada congregación, con tan mala suerte que se
enreda en una terma de cálido aire floridiano y, cual zamuro, se aleja
y se aleja hasta que la pierden de vista más o menos a noventa millas
al sur.

El publico ruge, coreando el nombre de uno de los iconos de su doloroso
exilio. Glorita, Glorita; se apagan las luces y suena un timbal.
Locura, furor, desmayos entre los presentes; focos de colores iluminan
el escenario decorado con un afiche inmenso con la cara del Don Jorge
Mas-Canosa rodeado de palmeras, piñas magos y guayabas de cartón
piedra, cortesía de Joaquín Rivera.

One, two, three step, One, two, three step, el ballet de Telemundo en
pleno, sacudiendo los hombros y meneando nalgas, al son de un tema de
la Estefan que es casi un himno a la cubanidad. De mi tierra beeeeella,
de mi tierra saaaanta, salta la pigmea a escena y el ambiente se carga
de un sabor little havana cuando dice guaguancó.

Como artista internacional, después de una cuidadosa elección, resulta
invitado, nada más y nada menos, que Alejandro Sanz, perfecto para la
ocasión porque entre cante y cante se lanza a hablar güebonadas para
agradar a su publico, según como sople el viento.

María Conchita quería cantar, pero no la dejaron porque desafina. Asi
que como premio de consolación le pusieron al lado le baño un kissing
booth, o sea, un tradicional kiosco de esos que ponen en las ferias del
condado donde se venden besitos por veinticinco centavos. Pero ya todos
sabemos por donde cojea la María Concha, al no poder controlar su
calentura en lugar de besos decide vender otras cosas más sabrosas y
cotizadas, por lo que es arrestada por el dade county police con cargos
indecent exposure, prostitution, en incluso sexual harrasment del que
fue víctima un viejito que solo quería ir a baño.

Tiemblan los cimientos del estadio y, cual escuadrón de los Blue Angels
, las avionetas los Hermanos al Rescate surcan el nocturno cielo
mayamero, lanzando planfleticos con mensajes de de hermandad, que
sugieren entre otras cosas, la invasión inmediata a la isla, la
privatización de los sistemas de salud cubanos y la muerte de los bam
ban y de todos aquellos artistas que le cantaron el régimen.


A Cristina Saralegui e Ileana Ros-Lethinen solo les tocaba decir hello
y algunas palabras más. Pero el ambiente sofocante, y sensual les hizo
perder la cabeza, y la ropa que se fueron quitando poco a poco, con
sonrisas picaronas, a modo de strip tease. Siguiendo los pasos de
Madonna y Britney culminaron su presentación dandose un beso muy hot
con sus leguas viperinas, rodando por el suelo solo cubiertas por sus
pantaletas fajas, que estaban tan apretadas que no se las pudieron
quitar. El publico agradeció al fabricante de dichas prendas con una
ovación de pie que duró ocho minutos, porque si con fajas eran
horribles no querían imaginar como se verían las rechonchas damas
despojadas de ellas.

Todo esto sucedía mientras los asistentes bebían Barcardí® americano,
budwisers® y mojitos, que acompañaban con peanuts, pretzels y Doritos®.
y unas aromáticas bolitas que vendían bajo en nombre de bolitas para
adivinar.

Justo antes del show de fuegos artificiales estilo Fouth of July se
encienden todas las luces y sale Don Francisco con la cara desencajada.
Tengo buenas y malas noticias- Dijo. Mariesleisys esta viva pero en
Cuba, me llamó al cell phone y me dijo que el viento se la llevó para
allá. ¿Y la buena?- pidió la concurrencia angustiada. Esa es la buena-
corrigió el animador. Ahora viene la mala.- El silencio que se adueñó
del lugar fue roto por la cálida voz nasal del chileno. La mala es que
aterrizó en La Habana en el mismito momento en que Fidel celebraba un
mitin frente a un millón de personas.

Fidel, señores, no estaba muerto, estaba de parranda.

Con el llanto ahogado de los asistentes, gritos de indignación,
desmayos y hasta un intento de suicidio, culminó el evento que debía
ser una fiesta pero que, por culpa del ¿homenajeado?, les salió al
reves.

carolachavez.blogspot.com
tongorocho@gmail.com


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Carola Chávez

Periodista y escritora. Autora del libro "Qué pena con ese señor" y co-editora del suplemento comico-politico "El Especulador Precóz". carolachavez.wordpress.com

 tongorocho@gmail.com      @tongorocho

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