Heinz vive dentro de un frasco de mayonesa

Hay gente que realmente no le teme al ridículo, al contrario, se esfuerza singularmente en ocupar ese espacio de lo grotesco y estrafalario. El sociólogo y analista político alemán Heinz Dieterich es uno de ellos.

Llama la atención cómo este señor, desde la soberbia de la mala fe o de la ignorancia, ataca a la Revolución Bolivariana y a sus dirigentes. Desde hace ya muchos años, sin conocer un ápice de la realidad actual venezolana y desde su lejano taller de alquimista, viene firmando el certificado de defunción del bolivarianismo en el gobierno.

Pese a que las lecciones de la última década le siguen dando duros golpes al "análisis" de Dieterich, éste no termina aprendiendo nada. La eminente caída de la revolución bolivariana, tan mentada por el alemán desde hace años, sigue sin verificarse. Tal vez el deseo puede más que el estudio científico de la situación. Como diríamos en el barrio, ¡no pega una el alemán!

Su análisis es el propio de los seudo intelectuales que se florean en la escritura. En sus textos nunca dejará de utilizar giros en inglés, alemán o latín; eso queda bien para algunos que siguen comprando espejitos de colores. Ya Alan Wood, el marxista inglés, escribió todo un libro desenmascarando los falsos argumentos de Heinz. Creo que el británico perdió mucho tiempo en esa tarea.

Siempre, con la flexibilidad de un ladrillo, Heinz sentencia sin apelación alguna. Para él, nunca existen diversas posibilidades o alternativas, nunca existen variantes ante situaciones concretas, la única solución a los conflictos, es la que sale de su "lúcida" cabeza. Por eso que esta "mente brillante" se postula como "asesor desinteresado" ante todo proceso revolucionario que aparezca. Su beneplácito hacia un gobierno popular antiimperialista llega hasta el nivel de atención que le presten a sus "consejos". Si le "paran bola", como decimos en Venezuela, (attendere, en latín para Heinz), argumentará a través de la física, la química, la geopolítica, la filosofía y hasta la quiromancia a su favor, sino le paran bola hará lo mismo pero en contra.

Considerar la convocatoria a la Asamblea Constituyente como de "onanismo político tropical" y afirmar que el 80 por ciento de la población venezolana pide la dimisión del presidente Maduro –casualmente el mismo porcentaje que maneja Capriles Radonski–, no solo es un disparate, sino que es un insulto a los honestos revolucionarios que defienden la Patria y los logros conquistados con la conciencia política que nunca tuvo ni tendrá el analista alemán.

Pero no "gastemos pólvora en chimango". Este personaje de la picaresca me recuerda al vendedor de tónicos milagrosos, que una vez puede engañar a ilusos, pero dos veces no. En fin… allá él. Pero ya que coincide con Capriles en varias apreciaciones, habrá que decirle como le dijo una vez el Comandante al candidato de la derecha: "Muchacho pa’bobo".



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Fernando Bossi

Historiador argentino. Co-Presidente de la Unión Bicentenaria de los Pueblos. Director de la Escuela de Formación Política Emancipación y del Portal ALBA alianzabolivariana.org

 fernando.bossi.rojas@gmail.com      @BossiRojas

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