El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se pronunció de manera contundente sobre la operación militar de los Estados Unidos que resultó en el secuestro del mandatario venezolano Nicolás Maduro. En declaraciones recogidas por Bloomberg, el líder brasileño calificó el suceso como un capítulo lamentable que no solo vulnera la soberanía de Venezuela, sino que representa una amenaza directa a la estabilidad de toda América Latina.
Lula enfatizó que el uso de la fuerza y la detención de un jefe de Estado extranjero sientan un precedente peligroso en las relaciones diplomáticas globales. Según la visión de Brasilia, estas acciones socavan el multilateralismo y debilitan los marcos jurídicos que rigen a la comunidad internacional al actuar fuera de los canales establecidos por la Organización de las Naciones Unidas. El mandatario advirtió que atacar naciones en flagrante violación de las normas globales es el primer paso hacia un mundo de caos donde termina prevaleciendo únicamente la ley del más fuerte.
Dentro del análisis de las consecuencias regionales, el presidente brasileño subrayó que la agresión de Washington podría desencadenar una serie de efectos imprevistos para los países vecinos. Entre estos riesgos, Lula destacó la fragmentación diplomática que supone este acto, ya que el secuestro interrumpe abruptamente los esfuerzos de mediación regional que Brasil y otras naciones habían intentado fomentar para resolver la crisis venezolana por vías negociadas.
Asimismo, el mandatario brasileño alertó sobre un posible riesgo de escalada de tensiones que podría traducirse en nuevos flujos migratorios y conflictos fronterizos derivados de la desestabilización política en Caracas. Con este pronunciamiento, el gobierno de Brasil reafirma su postura de defensa de la autodeterminación y advierte que el debilitamiento de la confianza en las normas globales pone en peligro la seguridad de toda la región latinoamericana.
"Atacar países en flagrante violación del derecho internacional es el primer paso hacia un mundo de caos donde prevalece la ley del más fuerte". advirtió Lula da Silva.
