Torres de vigilancia para el G20

Solicitan un billón de dólares al G20, para las economías más débiles. Recuperar sus instituciones bancarias es prioritario, mismo ejemplo de la “recuperación”norteamericana. Vale para demostrar, la debilidad, la corrupción y la decadencia de occidente, con tal de sostener el sistema capitalista.

El G20 será la manzana de la discordia entre el G7 y las naciones del sur. Actitud separatista en ejecución con los compromisos integracionistas de naciones progresistas. Los capitalistas están decididos a apartar a Rusia y a China de sus compromisos a futuro con naciones como Venezuela, Irán Corea del Norte, por mencionar tres ejemplos. Esta parte de los hechos se encuentra llanamente expuesta, tanto por la crisis como por continuar con su propósito expansionista. En cualquier caso, los propios hechos desde la llegada de Obama a la presidencia de los Estados Unidos, nos dicen cual es su actitud. Socavar los gobiernos socialistas con mayor proyección y desmoralizar a las fuerzas armadas de cada nación por cualquier medio, atrayendo sobre ellos hostilidad pública, los brotes de xenofobia y racismo en todo el mundo, la violencia imperante en las ciudades fronterizas de México, en Colombia, el recrudecimiento de asesinatos en Irak y Afganistán. El involucramiento directo entre India y Pakistán, asentando bases militares, apoyan la tesis de frenar los procesos revolucionarios utilizando al G20. La meta conservar la economía de guerra, desencadenando conflictos de acuerdo con las potencias imperialistas, Gran Bretaña, Francia, Alemania y otras.

A partir de este momento, solo se registra un constante ensanchamiento del abismo entre la política económica capitalista, y la política revolucionaria de Venezuela, Irán, o la política industrial energética de Rusia o la económica de China. Potencias industrializadas imposibilitadas de hacer progreso ninguno, decidieron hacer lo que pudiesen para poner fin a la situación de crisis pero conservando la esencia del sistema capitalista. Anexando para si nuevas zonas, que en realidad son viejos intereses, Asia y América Latina. Solo detenidos por los conflictos geoestratégicos preparados por el imperialismo hasta el 2020. Año en el que debe estar listo el escudo anti misiles, que molesta a Rusia, pero que camina a la par con el expansionismo de la OTAN hacia la nueva Europa. Proyecto que se ejecuta invariablemente desde 1992 anexando a las republicas Bálticas, hasta llegar a Ucrania, nación en lista de espera, pero con la inclusión, nuevamente de Francia a la OTAN, esta se fortalece para incluir a Georgia y las demás naciones, para cercar a Rusia, en su mismo perímetro. Mientras tanto, la inclusión de elementos del escudo en Polonia y Checoslovaquia, sigue según lo previsto.

Lo cierto es que a las 12 naciones restantes, más Rusia que completan el G20, serán arrastradas a la misma política de conflicto permanente o economía de guerra del G7. La diversificación de la globalización con economías alternas, ubicadas en toda la geografía del globo, ayuda a los intereses imperialistas de EEUU y Europa, fortalecidos para enfrentar a China y Rusia, en casos estos decidan no alinearse. Les permitirá a los norteamericanos, continuar en el primer sitio de la economía mundial con el ejército y tecnología más poderosa de la tierra. Esa su necesidad de incluir al G20 y sus recursos como aliados incondicionales.

Obama es un negociador hábil, pero sus métodos no son tan sutiles como el cree. Que sutiles podrían ser, en la quiebra en la que se encuentran. Han servido en los últimos dos años para sostener nuestro conocimiento, que las tácticas capitalistas son las mismas. Recuperar la banca quebrada, para que esta continuara con los préstamos a intereses altos, mismo papel de las trasnacionales en el mundo, la comercialización de todo basado en la capacidad de compra, punto. La pobreza, no es problema del capitalismo, solo el que tiene dinero vive, el que no muere. Al tratar directamente con el G20, absorben un mercado de aproximadamente 3500 millones de personas, se aseguran el control militar del globo, conservan para sí, sus industrias bélicas y el manejo de los ejércitos por la venta de armas con patentes norteamericanas-europeas y el libre mercado, expandiéndolo a naciones neutrales como Islandia, por la crisis, abocadas a integrarse a la Unión Europea y al euro. Manejarían totalmente el negocio de la droga, ellos son dueños de la demanda, sostendrían la producción de coca y amapola desde Colombia y Afganistán, expandiendo los laboratorios para la elaboración de cocaína y heroína, y el tránsito por las naciones vecinas. Negocio de drogas desde estos dos países, son el 85% del mercado mundial de aproximadamente 650 mil millones de dólares año. Excusa perfecta para su política de estado, combatir al narcotráfico y al terrorismo les permitirá conservar sus bases militares o extenderlas a naciones del G20. Controlando estas causales, se asegura el sostenimiento de la economía de guerra


Ese el prestigio del capitalismo, el control energético, el bélico y el narcotráfico, diversidad de mercado para fomentar su paz. Orgullo imperialista, cerca de tres billones de dólares entre la venta de armas y las drogas, importante cantidad para desestimarla. Productos seleccionados, le permitirán reforzar el nuevo capitalismo, en relación con la expansión de EEUU.


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Raúl Crespo


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