Es el dicho popular que me recordó un amigo cuando analizábamos el ‘sabías qué…’ de los ‘computadores’ de Raúl Reyes.
Lo cual parece se le ha olvidado a más de uno. Por eso es necesario preguntarse: ¿Qué es la Interpol? ¿Quién la financia? ¿En dónde tiene su sede? ¿A qué intereses responde?
Con la absolución de estas preguntas ya todos sabremos la respuesta de la célebre ‘investigación’ de los ‘computadores’ de Raúl Reyes. Claro que ‘un policía’ no va a ‘cuestionar’ a otro policía. Máxime si ambos policías están en la misma ‘onda’, es decir, ambos están imbuídos de la histeria de la llamada campaña ‘contra el terrorismo’, la cual viene a ser un contentillo para sus conciencias por cuanto ellos saben quiénes son los ‘verdaderos terroristas’.
Entonces les aplicamos el proverbio popular: “Entre bomberos no nos pisamos la manguera”, y la respuesta está dada. Además, como la Interpol ya sabemos a qué intereses responde entonces todas las mentiras y montajes de la policía colombiana –y los militares también-, serán avaladas como ‘verdaderas’. Pero lo que esa ‘policía’ esconde y oculta es que uno de los fabricadores de los ‘documentos’ de Reyes tiene a su hermano pagando cárcel en Alemania por narcotraficante. Realmente sospechosa la cuestión.
Ejemplos hay muchos de la forma como se ‘apoyan’ las policías de estos países. Uno de ellos los tenemos en Costa Rica. La policía colombiana dice que la información es avalada por ‘los computadores’ de Reyes. En el país centroamericano arman una campaña mediática de más de un mes y entrevistan al general Naranjo, campaña cuyo objetivo eran –y son- los dirigentes sindicales y políticos y finalmente logran lo que querían: privatizar las telecomunicaciones.
Pero la cosa no queda ahí. Desde Colombia mandan ‘periodistas’ para que entrevisten a policías costarricenses quienes avalan la información como si fuera de ellos y el periodista colombiano dice que ‘según la policía costarricense’ tal hecho es cierto.
Y entonces el hecho que sale de una ‘fuente manipuladora’ es avalada por la otra fuente y entre publicación aquí y allá, y allá y acá, ya hay una ‘verdad’, la que la policía colombiana ‘fabricó’.
Así las cosas, no podemos esperar nada bueno del informe de la Interpol. Lo mismo de siempre. Las FARC son el enemigo. Por algo será que la odian tanto. ¿Será por su posición de clase?