Más importante que cualquier obra material, es la gente; sino cambia su conciencia, no vale

1. Buena idea de Ángel Guerra: (Un gobierno), aunque realice transformaciones radicales, entregue tierras a los campesinos y elimine el latifundio, construya viviendas para los que sobreviven en barrios insalubres, ponga la salud pública al servicio de todos, aunque nacionalice los recursos del país y defienda su soberanía, una revolución no estaría nunca completa ni sería duradera si no implica una revolución educacional y cultural. ¡Hay que cambiar las condiciones de vida del ser humano y hay que cambiar al ser humano! ¡Hay que cambiar la conciencia de la gente, la cultura de la gente!

2. Basta leer el "México profundo" de Bonfil Batalla para entender cómo México decretó su Independencia hace 200 años de España, pero dentro de la esfera del sistema capitalista. Dejamos a España, pero luego Inglaterra, Francia, realizaron todos los pasos para dominarnos, pero llegó el gran vecino (EEUU) que puso su gran bota sobre nuestra cabeza y después de cien años no nos hemos podido liberar de ella; incluso muchísimos la creen cómoda, protectora y piden más. Dentro de ese funesto capitalismo mundial hemos logrado un gran desarrollo material, gigantesco crecimiento de la tecnología.

3. La ciudad de México es la muestra del salvaje e imparable desarrollo del capitalismo en nuestra nación. El capitalismo exige aeropuertos, un gran sistema de transporte con trenes, metros, autobuses de lujo, etcétera, porque los negocios que se hacen a su alrededor son gigantescos para fortalecer más al sistema. Habría que comparar las inversiones en estos y otros negocios capitalistas con la cantidad de capital que se invierte en educación; no en esa educación escolarizada con planes, programas, profesiones, al servicio del capital, sino en educación que profundice la cultura humana que sirva a la población.

4. El artículo de Guerra recuerda un discurso radical de Fidel Castro en el que describió la cultura como una energía transformadora capaz de contribuir decisivamente al mejoramiento humano; consideró Fidel que, sobre todo, la cultura es el único instrumento para la emancipación. La consideró como el escudo y la espada de la nación. La realidad es que cultura no son escuela, grados, certificados, títulos, acumulación de riqueza. Cultura es solidaridad, ayuda mutua, inteligencia para servir, indignarse y luchar contra la opresión. La cultura no da dinero, pero enriquece nuestras relaciones sociales y humanas.

5. En tanto el capitalismo exista seguirá determinando el rumbo llamado educativo: No olvido que Luis Mora en 1833 señaló que hay que arrebatar la educación del control privado de los conservadores porque si los liberales no las controlan, serán derrotados. Los liberales luego se transformaron en conservadores, por ello la población y sus escuelas, incluso en el siglo XXI, jamás dejaron de ser de derecha y clericales. ¿Cuál entonces sería la escuela y la cultura dominante en dos siglos de México? No sé si la Coordinadora, gran luchadora por una buena educación, además de sus batallas sindicales y políticas, alcance cambiar lo importante, lo académico. (14/VIII/22)



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Pedro Echeverría


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