¡Habló Colombia!*

Ayer domingo 19 de junio fue una fecha clave para Colombia, pues nada más y nada menos se definió a través del voto si el país quería paz o si quería seguir por los caminos intrincados de la violencia, los paramilitares, los falsos positivos, las torturas y las fosas comunes. De allí que no deja de ser interesante el momento que vivió esa nación ayer, donde más allá de lo anhelado, realmente se abrieron las compuertas para que las corrientes de brisa fresca y serena de la paz tocara el rostro y alma de ese gran pueblo, que nunca había dejado de soñar por una verdadera libertad, la plena independencia y la paz de la convivencia humana, tal como la soñó, la quiso y la construyó el Libertador Simón Bolívar, cuando luchó a favor de la causa colombiana.

Ahora bien, deteniéndose uno pensar sobre esa posibilidad cierta de la paz, ¡al fin, también nos encontramos con la coincidencia de los discursos que hay tanto, en Colombia como en Venezuela, por parte de los sectores en cuanto a definir el mejor rumbo para ambos países. Por un lado, encontramos que, tanto allá como acá, las aguas empujan por corrientes distintas. Mientras el gobierno revolucionario de Nicolás Maduro apuesta por la paz, los grupos de la derecha y la extrema derecha colombiana y venezolana, se empeñan obstinadamente en mantener los esquemas de la muerte y el terror. Por el otro lado, en el caso de Colombia, las fuerzas de la oscuridad y el inframundo uribista hicieron votos por su candidato, tal vez para que continuara esa practica perversa de los paramilitares, los falsos positivos y toda esa historia de violencia que ha caracterizado a Colombia desde unas cuantas décadas atrás. Pero si por allá llueve por acá no escampa a ese respecto, porque los grupos violentos y fascistas agrupados en torno al farsante y payaso de Guaidó, no cesan es sus prácticas violentas y de desconocimiento a la Constitución.

Pero como dirían los poetas, ojalá nos alcance la voz, el bolígrafo y las letras para escribir siempre a favor de la paz, la justicia y la libertad. Considero que los pueblos de Colombia y Venezuela no pueden estar a merced de las pataletas de los uribes, los Duques, los Capriles, los Ramos Allup, los López y los Guaidiotas. Es por ello que ya habíamos manifestado estar abiertamente con Petro, porque expresa lo positivo de una propuesta concreta, puesta de manifiesto por él mismo durante su campaña para la primera y segunda vuelta, respaldada por todos los sectores progresistas que al final firmaron ese compromiso a través del voto de conciencia, que es el mismo que votaron y refrendaron ayer domingo 19 de junio de 2022, donde millones de colombianos y colombianas, quizás definiendo un rumbo deseado, un modo de vida enmarcado en la justicia, una aspiración de lucha política con reglas claras y con los instrumentos propios de la política para ocupar espacios de poder.

No se puede permitir que la impunidad y la injusticia sean las expresiones o los medios para conquistas el poder, tanto en Colombia como en Venezuela; por ello hay que erradicar esas conductas maliciosas de los grupos violentos, que quieren saltarse los canales y sobre el cadáver de las instituciones gobernar. Habló Colombia a través del voto; hablaron los colombianos y colombianas a través de una manifestación de voluntad clara y definida por la paz de su nación y por la grandeza de su patria. Ahora que hable la verdad histórica de los tiempos y se pueda enterrar definitivamente lo que hace daño y enferma a las sociedades: la injusticia y la impunidad. ¡Que así sea!



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Eduardo Marapacuto


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