La globalización: un tema claro, para entender la realidad

Las circunstancias tan críticas en la que estamos sumergidos, incomprensible para las gigantescas mayorías de latinoamericanos y particularmente para esa inmensa población de compatriotas venezolanos, hace que las cosas se le faciliten a los planes retorcidos del gran capital, siempre con la complicidad celestina y permanente de las elites que conforman los gobiernos llámense de derecha o de izquierda, de allí la inmensa tarea de decir las cosas, de concientizar, de la crítica constructiva, de la rebelión del saber, de la reflexión necesaria, para poder informar, para que la gente se entere y que pueda ver sus propias realidades de un colonialismo que hasta el presente, sólo ha dejado en nosotros miseria y muerte, hoy representado en ese imperio del gran capital que impulsa el paradigma globalizador, por aquello de que si no tenemos pueblo consciente, pueden morir los sueños de tener un mañana mejor.

"Estamos en presencia de un régimen autoritario mundial que controla la economía, los medios de comunicación social, la política y aun la cultura. Diseña, además, el pensamiento de las principales universidades del mundo y la pone en circulación en todos los niveles culturales mediante un lenguaje apropiado y unas cuantas ideas que confunden, engañan y atemorizan o inmovilizan a intelectuales, partidos políticos, naciones, fuerzas armadas y gobiernos." (VALLENILLA, Luis. "Mi filosofía empresarial". Ediciones Porvenir, Caracas. 1997. Pp. 36).

En las garras de ese mundo de la globalización el trabajo humano ha sido tan bestial y miserablemente tratado que no se valora en su justa dimensión y donde cada vez al trabajador se le arrincona llevándolo a vivir en condiciones paupérrimas. Lo que debiera ser una práctica liberadora y enriquecedora, en ese socialismo y en ese capitalismo donde la globalización se ha insertado bajo la complicidad de los gobiernos, es para nuestro pueblo una desgracia devastadora del espíritu, del cuerpo, de la cultura y de la propia vida.

Tenemos un pueblo que vive miserablemente con salarios de hambre y donde se vive bajo condiciones de terror y miedo, donde se le humilla y se le veja bajo la prepotencia y desprecio de jefes y jefezuelos que se enriquecen no solamente con el trabajo de los más humildes, sino que además permanentemente se encuentran saqueando el erario público. Se vive bajo la tortura psicológica de un régimen que ha generado y construido una máquina de infelicidad de manera permanente donde el objetivo es domesticar, resignar y que se haga costumbre y cotidiano el atropello, la pobreza inducida y para colmo de los colmos en las campañas electorales arregladas, manipuladas quieren recibir aplausos, votos, agradecimiento, halagos y culto a la personalidad de quienes vejan y oprimen.

CONCIENTIZAR LA NUEVA REALIDAD

En nuestros pueblos, tanto en sectores medios como en los estratos más humildes, no hay tiempo para pensar por razones de subsistencia, pues la necesidad sobre todo en materia de salud y alimentación, hace que los mismos se encuentran solamente pendientes de conseguir el medicamento o el mendrugo de pan necesario para alimentar la familia, pues no hay tiempo para otra cosa. Es la "vida" la que obliga a poseer esta conducta en medio de una crisis provocada por los que poseen el dominio y donde las complicidades de grupos de poder no se hacen esperar. Ese pueblo no tiene tiempo para ver su entorno real y poder visualizar quienes son los responsables de tanta amargura y tristeza. Nuestro Libertador tendría razón al señalar en uno de esos tantos momentos que tuvo de reflexión que: "Si al que no tiene tiempo para mirar las nubes que vuelan sobre su cabeza, las hojas que el viento agita, el agua que corre en el arroyo y las plantas que crecen en sus orillas, le dijera yo, que la vida es triste y me tendría por un loco".

Desde que el eurocentrismo colonizador, invadiera nuestro continente, el mismo ha venido produciendo cambios cualitativos sustanciales que le han permitido mayor manipulación de las masas desinformadas, manipuladas, alienadas que le han tolerado y permitido de esta manera mantener su dominio en territorio latinoamericano, valiéndose de la fuerza en unas oportunidades y en otras valiéndose del control mental generado en la población.

Hoy día, ese eurocentrismo a través del tiempo ha conseguido alianzas para seguir aprovechándose de nuestros recursos, donde el capital norteamericano, inglés, iraní, el chino y el ruso –entre otros- se han sumado a través de esos llamados conglomerados para constituir ese Estado Mundo y poder tener el control absoluto del planeta, convirtiendo nuestros estados naciones en estados corporativos del cual hemos escrito en algunas oportunidades.

ENTRE RUSOS, CHINOS Y NORTEAMERICANOS

Hemos llegado a tal extremo de ese colonialismo, que en el caso concreto de Venezuela, hay lideres construidos por los medios de comunicación, que han llegado a pedir la invasión por parte de los marines norteamericanos a nuestro suelo patrio y del otro lado, de los que se autocalifican de "revolucionarios" piden la intervención de soviéticos y chinos, como si el país fuese una parcela convertida en una simple mercancía que se puede vender, que se puede comprar. Es aquí donde se manifiesta la dominación ideológica, política y económica del capital trasnacional que empobrece nuestra población y nuestros suelos, diría Paulo Freire "Toda relación de dominación de explotación, de opresión ya es en sí violencia. No importa que se haga a través de medios drásticos o no. Es, a un tiempo, desamor y un impedimento para el amor. Obstáculo para el amor en la medida en que el dominador y dominado, deshumanizándose el primero por exceso y el segundo por falta de poder se transforman en cosas. Y las cosas no aman." (FREIRE, Paulo. La educación como práctica de la libertad. Editorial Siglo XXI. México. 2005. Pp 41).

Semejantes escenarios nos tiene que angustiar, preocupar y a veces causar gran dolor, por esta tragedia que nos arropa, porque hay que reconocer que esa mayoría de latinoamericanos y concretamente de venezolanos que se ubican en éste cuadro político descrito, se encuentra dominado por esa publicidad organizada, para que no puedan ver la realidad en que se vive, haciéndoles renunciar de esta manera sin saberlo, a su papel histórico de poder decidir con criterio propio sobre el destino que debe tomar la nación.

Es por todo esto, que no hemos podido desempeñar nuestro verdadero rol histórico, pues lo que hemos hecho es cumplir con el ordenamiento exigido por el recetario de quienes nos dominan, porque nos ha invadido un sentimiento profundo de impotencia que nos mantiene como inmovilizados frente a este cataclismo que estamos viviendo.

Es por ello, que la contradicción principal que viven nuestros países es entre la globalización y la emancipación, globalización que se viene apresurando con el objetivo de recolonizar nuestras naciones y donde se ordena cumplir al pie de la letra con las recetas del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la Organización Mundial del Comercio para desregularizar y empobrecer y hacer más débiles las economías nacionales, así como el establecimiento de un esquema de dominación política único, representado –si hacemos memoria- en la llamada Carta Democrática de la Organización de Estados Americanos y que los partidos políticos y los gobiernos, tanto de la llamada derecha o la izquierda invocan, cuando creen que su poder formal se encuentra en peligro, por los procesos insurreccionales de la población que pudiesen dar al traste con las pretensiones de continuar dominando el panorama económico, político e ideológico del planeta y de las naciones.



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Enrique Contreras Ramirez

Militante de Ruptura

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