Por qué, Sr Trump...Su país causó estos "países de mierda"

Las escandalosas declaraciones del presidente norteamericano Donald Trump acerca de algunas naciones pobres –calificándolas de países de mierda—no solo describen a un desalmado racista, Donald Trump se exhibe a sí mismo como increíblemente ignorante.

¿Qué se diría de nuestro mundo cuando el líder de la supuestamente nación militarmente más poderosa del mundo resulta un completo troglodita acerca de los hechos más elementales de la historia?

Con toda seguridad se trata de un horrible peligro para toda la humanidad el tener a alguien tan imprudente y estúpido con acceso a armamento nuclear.

La indignación mundial provocada por el repugnante menosprecio de Trump continúa creciendo día tras día luego que él lo profiriera. La Unión Africana que representa a 55 países le ha exigido una disculpa de parte del presidente. Trump está tratando de desandar sus incendiarios comentarios en un insolente intento por mentir, lo cual produce aún más ira.

Lo que es aún más aborrecible es que la vasta mayoría de los países a los que Trump se estaba refiriendo pueden rastrear sus incurables problemas de pobreza y violencia directamente a la presencia de Estados Unidos en aquellos países. No obstante, Trump groseramente se pregunta ¿Por qué Estados Unidos tiene la obligación de albergar a personas que huyen de ellos?

Durante la reunión de ese jueves con legisladores demócratas y republicanos en la Casa Blanca para discutir la política migratoria norteamericana, se informó que Trump quedó muy frustrado cuando se le leyó la lista de países a los cuales se les ha otorgado un Estatuto Temporal de Protección (TPS sigla en inglés).

Actualmente existen diez países a los cuales se les acordó el TPS por parte de las autoridades migratorias de Estados Unidos. Tal status permite el ingreso a Estados Unidos de cierta cuota de ciudadanos.

Los países son El Salvador, Haití, Honduras, Nepal, Nicaragua, Somalia, Sudán, Sudán del Sur, Yemen y Siria.

Se informa que Trump vociferó , ¿Para qué queremos aquí a los haitianos? ¿Para qué queremos a toda esa gente de África aquí? ¿Por qué estamos recibiendo a toda esa gente de países de mierda viniendo para acá?

Luego coronó su racista y explotadora opinión agregando que "deberíamos tener más gente de lugares como Noruega".

De tal modo que en la trivial y utilitarista visión del mundo que tiene Trump mientras Ud. sea rubio y de ojos azules, educado y proveniente de un estado rico, entonces si es bien recibido en Estados Unidos para ser utilizado en su crecimiento económico.

El disgusto de Trump con la lista de países de emigrantes demuestra su asombrosa carencia de conocimientos y quizás insensibilidad.

De acuerdo con los hechos nueve de los diez países que cuentan con el TPS –el noventa por ciento—pueden atribuir su tendencia migratoria al legado de las destructivas políticas norteamericanas a las cuales esos países fueron sometidos.

Solo uno de ellos, Nepal, tiene una crisis humanitaria que no está directamente relacionada con la política exterior norteamericana, sino con una causa natural –el terremoto que asoló esta nación del Sur de los Himalayas en el mes de abril del 2015.

Démosle un vistazo al noventa por ciento restante.

El Salvador, Honduras y Nicaragua, todos ellos cuentan con un legado de guerras patrocinadas por Estados Unidos durante varias décadas. Durante los años 70, 80 y 90 Estados Unidos invadió la región centroamericana con armamentos y escuadrones de la muerte entrenados por esta potencia a objeto de combatir las guerrillas izquierdistas a políticos, campesinos, activistas por el derecho a la tierra, sacerdotes y a cualquiera que se considerara una amenaza para la estructura tradicional de poder –apoyada por Estados Unidos—de regímenes caudillescos subordinados a las corporaciones y al capital norteamericano.

Se estima que las guerras patrocinadas por Estados Unidos han cobrado la vida de más doscientas mil personas en Centro América, dejando a sus poblaciones traumatizadas, empobrecidas y atormentadas además por pandillas delincuenciales armadas.

Nicaragua es un conmovedor ejemplo. Su gobierno de izquierda revolucionaria Sandinista que expulsó a la dictadura de Somoza apoyada por Estados Unidos durante décadas, fue destruida por una guerra por encargo empleando escuadrones de la muerte que operaban desde Honduras.

Actualmente hay unos 250 mil salvadoreños viviendo como emigrantes en Estados Unidos. Trump quiere enviarlos a todos de regreso a su país. Un temor constante entre los emigrantes es la extendida violencia que ejercen las pandillas delincuenciales armadas en El Salvador –legado directo de la pasada intervención militar de Estados Unidos.

También es cierto que Nicaragua y El Salvador fueron golpeados por terremotos que han exacerbado los problemas humanitarios de pobreza y degradación social, pero, es indiscutible que la violencia y la agitación política fomentada en esos países durante décadas por Estados Unidos es el mayor factor destructivo en aquellas sociedades.

Lo mismo puede decirse de Haití. País isleño del Caribe que fue devastado por un terremoto el año 2009 y se informa que todavía está tambaleándose por su impacto. Sin embargo, la inextricable pobreza y desaveniencia social son un legado de los gobiernos norteamericanos que apoyaron durante décadas a las dictaduras de Papa Doc y Baby Doc Duvalier. Las repetidas invasiones norteamericanas durante el siglo pasado con el objeto de reprimir las política sociales progresistas aseguraron que Haití mantuviera su papel de empobrecido parque costa afuera para las corporaciones norteamericanas que despiadadamente lo explotan como un taller clandestino.

Respecto de los países africanos en la lista del TPS la política norteamericana orquestó la división de Sudán en dos estados, uno del norte y el otro del sur en los años 2011 y 2012. Eso a su vez destrozó las economías de ambas partes y fomentó los conflictos que arrojaron como consecuencia el desplazamiento masivo de comunidades.

Somalia, en el Cuerno de África, fue invadida por fuerzas norteamericanas a comienzos de la década de los noventa y durante las tres últimas décadas ha sido desestabilizada por la incesante agresión militar norteamericana, sufriendo ataques navales, aéreos y de aviones no tripulados en una supuesta "guerra contra el terrorismo".

En términos más generales, las masivas migraciones de África también pueden ser rastreadas directamente a Estados Unidos y a los miembros europeos de la OTAN que han librado guerras ilegales en diferentes países de África como Libia, Mali, Níger, Costa de Marfil y la República Central Africana. Las guerras por encargo de Estados Unidos en Angola, Uganda, República Democrática del Congo y Mozambique han dejado también un siniestro legado.

En general, nunca deberá ser subestimado el alcance del subdesarrollo que históricamente ha estado rengueando a través de la explotación económica colonial y neocolonial de parte de Estados Unidos.

En cuanto a los otros dos "países de mierda" en la lista de Trump, Siria y Yemen representan de la manera más evidente cuán degenerado es este presidente.

Para continuar bajo la supervisión de la Casa Blanca, las criminales intervenciones militares norteamericanas en aquellos países han causado la muerte de millones de personas, mutiladas, hambreadas y desplazadas. Siria en particular, ha sido reducida desde una sociedad bastante desarrollada a un cúmulo de escombros por una guerra de seis años de duración instigada y perpetuada de manera encubierta por Estados Unidos y por los regímenes clientelares regionales de la OTAN.

Yemen ha sido convertido en una apocalíptico lugar de extrema pobreza durante alrededor de tres años de agresión saudita respaldada por Estados Unidos contra aquel país, incluyendo al mantenimiento de un bloqueo marítimo, terrestre y aéreo contra aquella nación –lo cual constituye un masivo crimen de guerra—que ha producido la hambruna y la muerte de millones de niños causada por el cólera y otras enfermedades prevenibles. ¿Cómo podría cualquier país sometido a un verdadero genocidio no convertirse en una "mierda"?

Sr. Trump ¿Está Ud. escuchando o es que su cerebro se ha convertido en una plasta debido a su dieta diaria de comida chatarra que engulle todos los días?

Tomando en cuenta la carnicería que la conducta y la política exterior norteamericana han infligido alrededor del mundo en procura de los intereses imperialistas de Estados Unidos la lista de TPS no debería incluir solo diez naciones, esta debería ampliarse a docenas –quizás cien—países que han sufrido el vandalismo del poder norteamericano.

El menosprecio de Trump acerca de los "países de mierda" es un repulsivo despliegue de ignorancia e insensibilidad norteamericana. No sorprende a nadie que Estados Unidos continúe con su comportamiento demoledor en el mundo.

Tal como en su indignación lo señaló el ex presidente mexicano Vicente Fox a raíz de las últimas declaraciones de Trump: el más grande y pestilente hueco de mierda en el mundo está en Washington. Porque ellos ahí son los que tienen mierda en el cerebro y en su moral.

Traducción desde el inglés por

Strategic Culture Foundation Sergio R. Anacona

http://www.strategic-culture.org

 

Nota.- Sus comentarios y opiniones en torno a este artículo serán bienvenidos en

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Finian Cunningham

Analista internacional


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