Centenario de la revolución rusa

¿Por qué a pesar de la campaña de descrédito internacional, de todas las limitaciones, contradicciones, desviaciones y las derrotas históricas, el socialismo sigue siendo considerado como una alternativa válida y necesaria por mucho de los habitantes de este mundo? ¿Por qué hacer referencia a Karl Marx, filósofo y revolucionario del siglo XIX en pleno siglo XXI? La respuesta aunque es compleja puede ser dramáticamente resumida en la evaluación de cinco siglos de capitalismo, que ha dejado como consecuencia que al tiempo que hemos alcanzado altos índices de desarrollo tecnológico- que permitirían producir alimentos suficientes para todos los habitantes del mundo- tengamos más de mil millones de personas que padecen de hambre física; más de ochocientos cincuenta millones son analfabetas; mil millones carecen de agua potable estimándose que para el año 2025 la cifra sea de 3500 millones de personas; 2400 millones no tienen acceso a servicios sanitarios 350 mega millonarios reciben anualmente ingresos que superan la suma del PIB de cuarenta naciones donde viven 3.500 millones de personas. Buena parte de estos problemas se resolverían si se redujeran solamente 40 mil millones de dólares, apenas una pequeña fracción del gasto militar anual que hacen los países (calculados en unos 980 mil millones) de lo que se gasta en drogas (900 mil millones), en alcohol y cigarrillos (600 mil millones) o lo mismo que se gasta en perfumes y cosméticos (100 mil millones). El planeta está siendo amenazado en llegar a niveles que impidan la subsistencia de muchas especies incluyendo la humana. En pleno discurso globalizador solo las siete grandes potencias dominan el 75% del mercado mundial, solo cinco naciones del Consejo de Seguridad de la ONU – aunque en realidad sólo los EEUU- pueden decidir violar las soberanías y asesinar a los pueblos de los países del tercer mundo sin ninguna restricción. Y que no salgan a decir - como lo han señalado los apóstoles del neoliberalismo (Eucken , Mises, Hayek, entre otros) -que las razones de nuestro atraso es porque no nos hemos abierto totalmente al capitalismo, ¿cinco siglos de capitalismo y dos décadas de neoliberalismo salvaje no bastan?

Desde la caída de la URSS, en 1991, se ha levantado un pensamiento que en defensa del capitalismo mundial ha pregonado el fin de las ideologías, utopías y particularmente el fin del socialismo. Compartimos con aquellos que han afirmado la deformación del socialismo en la URSS, habiéndose convertido esta experiencia en uno de los más atroces capitalismos de Estado, régimen de intolerancia y de imperialismo económico, pero tampoco podemos negar que la existencia de la URSS demostraba las posibilidades de una nación que sin ser de las más desarrolladas de Europa pudo alcanzar niveles de desarrollo económico y tecnológico a la par de las más grandes potencias del mundo. Así mismo la URSS, como potencia en el contexto de la guerra fría permitió un cierto equilibrio mundial que hizo posible la liberación y autonomía de muchos países del tercer mundo y de sus alianzas integracionistas. Hoy este mismo tercer mundo es víctima de la intolerancia y las agresiones de las grandes potencias capitalistas, que bajo las banderas de una aparente interconexión mundial neutral (léase globalización) pretende homogeneizar el mundo bajo sus intereses.

Sobre "la muerte del socialismo" es mucho lo que se ha dicho, pero desde nuestra percepción y basándonos en los principios teóricos y filosóficos expuestos por los fundadores del socialismo (Marx, Engels y luego Lenin) lo ocurrido en las sociedades de Europa del Este, está muy alejado de estos principios socialistas: Capitalismo de Estado y dictadura burocrática es la contradicción del socialismo. El socialismo, así como otras corrientes menos radicales, surge en el siglo XVIII para enfrentar las deformaciones del capitalismo, deformaciones aún existentes, aunque algunas de ellas distintas y de otra índole. La expansión y apoyo al socialismo fue en términos cuantitativos una identificación de sentimientos de repudio al capitalismo. Desde nuestra perspectiva, es inherente al hombre la necesidad de sustituir lo que consideren injusto, así sucedió con el fin del esclavismo luego con el feudalismo donde la mayoría sin tener claramente definido hacia donde se dirigía defendieron los preceptos de igualdad y de libertad. Sea cual sea el nombre que queramos darle esta pretensión de cambio social es de carácter universal.

¿Pero cuál es el capitalismo victorioso? El de los Estados Unidos, el país más endeudado del mundo donde existe un 20% de población (Treinta y cinco millones de personas) en estado de pobreza y donde se segregan a los negros y los inmigrantes de los países subdesarrollados? El que interviene y viola la soberanía de otros países a su antojo. ¿El mayor vendedor de armas del mundo? Un país con caída violenta de la productividad y con una capacidad de ahorro cuatro veces inferior a Japón, y tres veces con respecto a Europa Occidental. O hablamos de Europa, que a pesar de, los esfuerzos ponen seria resistencia a los procesos de integración, fundamentalmente Inglaterra; madre del liberalismo económico. Qué decir de los índices de inflación y desempleo en estos países. ¿Y los casos de corrupción, mafias organizadas, el terrorismo y los que es peor, los grados de xenofobia a que ha llegado y que parecieran revivir al nazifacismo? ¿Son el Japón y los Dragones Asiáticos las excepciones? Demostrado están los males que también acarrean las economías superhabitarias, pero sobre todo ¿son conocidas las inhumanas condiciones de vida en ciudades como Tokio? ¿Las consecuencias de un estilo de vida mecanizado? ¿Por qué es tan frecuente el suicidio juvenil en el Japón? ¿Y los regímenes de fuerza en los países del sur-este asiático? Estas naciones sufren graves problemas de contaminación, drogas, delincuencia, violación de los derechos humanos, racismo, corrupción y terrorismo en grados muy superiores a los países subdesarrollados. ¿Son estos regímenes políticos cada vez más autoritarios, cada vez más conformados por oligarcas de las finanzas y representantes del nacionalismo xenofóbico, los modelos de democracia liberal a seguir? ¿Puede alguna de estas naciones erigirse como modelo para los países subdesarrollados? ¿Y qué decir de los enfrentamientos cada vez más violentos que en el ámbito comercial se ha suscitado entre los grandes países capitalistas y que amenazan en un futuro, quizás no tan lejano, con choques militares?.

El socialismo marxista surgió como proyecto de una sociedad justa e igualitaria en contra de la violencia y la desigualdad del capitalismo. Son muchas las críticas que se le pueden hacer al socialismo, sus propios "padres", Marx y Engels, no tuvieron tiempo de definir cuál sería el comportamiento de este sistema social. Al fracasar en 1871 la Comuna de París, muchos a igual que ahora pronunciaron discursos contra el socialismo, y fue considerado sólo como una utopía. La revolución encabezada por Lenin fue la primera experiencia que hizo posible la planificación del socialismo, haciendo reformas al pensamiento de los viejos iniciadores; sin embargo, todo esto se ve desvirtuado a partir de la muerte de este líder y la llegada al poder de Stalin en 1924. En 1949 se produce la Revolución China encabezada por Mao Set Tun pero ocurre un alejamiento entre ambos modelos Socialistas. En lo interno de la URSS comienzan las presiones por reformas, pero más evidentes son las manifestaciones de Hungría en 1956, la de Checoslovaquia en 1968. Junto a estos estallidos políticos, en la década de los 70 comienza una profunda recesión económica que llegaría a su clímax en los años 80, cuando Gorbachov intenta dar repuesta a través de la Perestroika (apertura) sin dejar el socialismo, pero las presiones hacen que se les vaya de las manos los acontecimientos hasta producirse la caída final.

Marx no desarrollo una teoría sobre el socialismo como lo hizo con el capitalismo. Su gran aporte a la ciencia y la filosofía fue desarmar a la economía política que legitimaba el modelo capitalista y poner en descubierto las verdaderas bases de este sistema, basado en la explotación del hombre y la destrucción de la naturaleza. Marx no tuvo tiempo de pensar a fondo cuales serían las condiciones de esa nueva sociedad apenas esbozada. Seria a Lenin a quien le correspondería simultáneamente tomar el poder y estructurar las bases de la primera experiencia socialista de la historia, después lamentablemente desviada. Con los aportes teóricos de Marx se da el nacimiento del movimiento comunista internacional sobre bases científicas. Hasta ese momento prima el socialismo utópico, lleno de ideales, pero con pocas bases sólidas y el idealismo hegeliano sin compromiso cierto con los movimientos trasformadores

Según Federico Engels: "Así como Darwin descubrió la ley del desarrollo de la naturaleza orgánica, Marx descubrió la ley del desarrollo de la historia humana Pero no es esto sólo. Marx descubrió también la ley específica que mueve el actual modo de producción capitalista y la sociedad burguesa creada por él. El descubrimiento de la plusvalía iluminó de pronto estos problemas, mientras que todas las investigaciones anteriores, tanto las de los economistas burgueses, como las de los críticos socialistas, habían vagado en las tinieblas. "

Pero el filósofo alemán no fue sólo un teórico pensador de la revolución, dedico toda su vida en paralelo al estudio profundo y a la acción articulada y en contacto permanente con la clase obrera. De allí su postura frontal contra los idealistas, los reformistas y los utópicos. En sus "Tesis sobre Feurbach" Marx señala que la tarea de los filósofos no es solo la de interpretar el mundo, sino la de transformarlo.

Marx quien nació en Tréveris el 5 de mayo de 1818, estudió en las universidades de Bonn, Berlín y Jena. En 1842 escribe para La Gaceta Renana) de Colonia. El rechazo de las autoridades de turno hace que Marx se trasladó a París dedicándose a los estudios de filosofía e historia, allí en 1844 conoce a quien se iría a convertir más allá de la propia muerte en su amigo y compañero de pensamiento y lucha: Federico Engels. Nuevamente y por las mismas razones.
Marx se vio obligado a abandonar París en 1845, trasladándose a Bruselas. En 1847, Marx y Engels fueron comisionados de redactar una declaración de principios que sirviera para unificar todas estas asociaciones e integrarlas en la Liga de los Justos (más tarde llamada Liga Comunista). Este documento se hizo luego conocido como el Manifiesto Comunista y representaba la primera sistematización de socialismo científico. Allí estarían las bases del materialismo dialéctico y que luego serían desarrolladas en la Crítica de la Economía Política (1859) donde se desarrolla la determinación de las estructuras económicas sobre las estructuras ideológicas, políticas y jurídicas y que la historia de la sociedad es la historia de las luchas entre los explotadores y los explotados. Las reacciones ante el manifiesto no se hicieron esperar, tanto los movimientos revolucionarios en Europa como las represiones llevaron nuevamente a la salida de Marx trasladándose a París y después a Renania. En 1849 fue arrestado y juzgado bajo la acusación de incitar a la rebelión, se le expulsó de Alemania de allí otra vez a Paris, pero a los meses le obligaron a abandonar y se trasladó a Londres, donde permaneció el resto de sus días. En 1852 escribió El Dieciocho brumarios de Napoleón Bonaparte. Luego vendría su obra cumbre El capital (volumen 1, 1867; volúmenes 2 y 3, editados por Engels y publicados a título póstumo en 1885 y 1894, respectivamente), un análisis histórico y detallado de la economía del sistema capitalista. La siguiente obra de Marx, La Guerra Civil en Francia (1871), analizaba la experiencia del efímero gobierno revolucionario francés conocido como la Comuna de París, establecida en esta ciudad durante la Guerra Franco-prusiana. Esta teoría fue desarrollada en su obra Crítica del programa de Gotha (1875).

Después de la disolución de la Liga Comunista en 1852, sus esfuerzos culminaron en 1864 con la fundación en Londres de la Primera Internacional., superando las críticas del grupo seguidor de Mijaíl Bakunin, de carácter anarquista. Tras la eliminación y represión de la Comuna, en la que habían participado miembros de la Primera Internacional, la influencia de esta organización disminuyó y Marx recomendó trasladar su sede a Estados Unidos. En este contexto llega su muerte, ocurrida el 14 de marzo de 1883.

En el caso concreto de Venezuela, no puede ser que bajo el alegato de que éste es un nuevo socialismo, a lo venezolano y a lo bolivariano y que busca ser original y no copiar otro modelo, se pretenda negar el papel histórico que tuvo, ha tenido y seguirá teniendo el marxismo en la matriz fundamental del socialismo moderno. Por más importancia que tenga el rescate del bolivarianismo este no es suficiente para la trasformación socialista; bolívar fue un pensador republicano, no un socialista. Quedarnos en el bolivarianismo no nos permite trascender, por el contrario, obstaculiza y nos atolla en el nacionalismo y estatismo burgués.

Si algo atenta contra la madures y solides del proceso revolucionario y la construcción del nuevo socialismo es su pragmatización, creer que es solo un proceso donde debemos ganar elecciones, crear algunas misiones que permitan dar respuestas a los excluidos pero que por debilidad o carencia teórica y filosófica no traspase de la estatización de la república, del caudillismo, del efectismo electoral, del efectismo del concreto y no permita la construcción de nuevas relaciones sociales, de una nueva economía, una nueva educación, una nueva cultura e ideología que enfrente no solo las bases materiales de dominación capitalista sino -las más difícil de percibir- las estructuras de dominación política e ideológica.

La lucha contra el dogmatismo no puede llevarnos a otros dogmatismos, de negar el papel de quienes históricamente han pensado y han formado parte de las luchas de clases, por la desconstrucción del modelo capitalista y el surgimiento de una sociedad radicalmente distinta. Siempre he manifestado que prefiero un dogmático a uno de estos seudos intelectuales que dice mucho y nada a la vez, a quienes no los une ningún basamento teórico y filosófico firme, aquellos que se dejan llevar por todos los modismos intelectuales (posmodernidad, complejidad, sociedad del conocimiento y pare usted de contar). Sin la menor duda el socialismo, el nuevo socialismo no es solo marxismo, pero socialismo sin marxismo no es socialismo, es cualquier otra cosa desde socialdemocracia, revisionismo, anarquismo o simplemente más de lo mismo.



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Pedro Rodríguez Rojas

Sociólogo e historiador (UCV). Magister en Historia Económica (UCV). Maestría en Tecnología Educativa (UNESR). Doctorado en Ciencias Económicas y Sociales. (UCV). Doctorado en Historia (UCV). Ha sido docente de Pre y Postrado en la UCLA, UNA, UPEL. Actualmente de la UNESR en la categoría de Titular. Ha sido investigador del Centro de Historia para la América Latina y el Caribe, OEA, CELARG, Congreso de la República, Centro OPEP, entre otros. Ha sido Asistente de Investigación de los Doctores Ramón J. Velásquez, Federico Brito Figueroa, Héctor Malavé Mata y D.F. Maza Zavala, entre otros. Ex-Director de Postrado de la Universidad Simón Rodríguez-.Barquisimeto. Ex Coordinador del postgrado en Gerencia Cultural. Coordinador del doctorado de educación UNESR. Coordinador de la Línea de Investigación Filosofía y Sociopolítica de la Educación del Doctorado en Ciencias de la Educación. Presidente de la Asociación Civil Museo Histórico Lisandro Alvarado 2002-2010. El Tocuyo. Miembro fundador de la comisión de recursos hídricos de El Estado Lara .Asesor de la Misión Sucre y Aldea Universitaria de Morán. Vocero asesor de consejo comunal Los tres brazos y San Pedro. Entre los reconocimientos recibidos podemos mencionar: Premio Regional (Lara) sobre la obra de Andrés Eloy Blanco (1996). Premio Estimulo al Investigador UNESR, mayor productividad Científica del Núcleo Barquisimeto desde 1997 hasta la actualidad. Investigador ONCIT PEI Nivel. C. Premio CONABA. Premio Ensayo Histórico: Federico Brito Figueroa, Aragua 2001. Premio Ensayo Antonio Arráez: 450 años de la fundación de Barquisimeto, .2002. Premio Ensayo Educativo, Universidad de Oriente, 2004, Premio Primer Concurso Historia de Barrio Adentro del Ministerio de la Cultura, 2009. Premio sobre Legado de Chávez, Maturín, (2013). Premio Literario Rafael María Baralt, Maracaibo (2014). Más de sesenta publicaciones entre libros y artículos en revistas arbitradas a nivel nacional e internacional sobre ciencias sociales y filosofía. Es articulista en varios periódicos a nivel nacional. Coordinador de la Revista de filosofía de la educación TERÊ. Entre sus libros podemos mencionar: Juan Pablo Pérez Alfonzo, La economía venezolana, La Universidad frente a la globalización y la posmodernidad, Pensar América latina, América latina en la globalización, Educación para el Siglo XXI y La Ética Socialista. Junto a Janette García Yépez ha escrito varios libros sobre la historia de El Tocuyo, a saber: Personalidades tocuyanas, La cultura tocuyana, La cañicultura en El Tocuyo, El café y los resguardos indígenas en Morán, Crónicas tocuyanas, El Rio Tocuyo, la educación secundaria en El Tocuyo, La vida cotidiana en El Tocuyo, Memoria fotográfica de El Tocuyo, La Personalidad Intima de Lisandro Alvarado y Cultura y Tradiciones Tocuyanas.

 pedrorodriguezrojas@gmail.com

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