Trompadas

El resultado de las elecciones presidenciales en los Estados Unidos de América ha causado una inusitada cantidad de comentarios entre nosotros, los venezolanos. Primera vez que veo a tantas personas preocupadas y hasta con asombro. Pareciera que la novedad de que un tipo como Donald Trump haya ganado esa elección mortifica, o al menos pica. Primer jab, contundente y directo al rostro.

Ganó Trump a Hilary, es todo lo que ocurrió. Perdió la candidata del partido de Obama, vale decir, ganó "la oposición", Así como Obama ganó, siendo oposición a Bush hijo. Gancho al hígado en el "in fight", escupió el protector bucal…

Para muchos ganó el bicho, el maluco, el loco, y perdió la inteligente la preparada la experta. Le tememos a Trump, un bocón que nos negará la visa, no por ser chavistas, sino por ser latinoamericanos, y nos embelesamos con Obama, un premio Nobel falso positivo, o con Hilary, la esposa de Bill, la consentida del "The establishment", quienes nos amenazan por considerarnos su amenaza. "uppercut" a la mandíbula, "nock down" y le están contando.

El resultado da para análisis de todo tipo, pues se desmoronó un castillo de naipes armado por las encuestadoras y CNN. Escuche a un entrevistado en CNN decir que el sistema electoral de USA era tan perfecto, que estaba hecho para evitar que un demagogo gane la presidencia; y también escuchamos a Trump decir que si perdía es porque les habían hecho trampa ¿de qué lado está la verdad? Respuesta: por los hechos los reconoceréis o, mejor cae esta frase: "más vale una denuncia a priori que una demanda a posteriori".

Ojo, yo no sé si Trump es un demagogo, no acostumbro hablar mal de quien no conozco, y Trump es nuevo en la política y viejo en los negocios. Lo cierto es que el tipo dijo verdades a granel, dolorosas verdades que rayan con la falta de cortesía, y ofreció devolverle a USA la prosperidad de antes aplicando una política revolucionaria. Por eso votaron los gringos, por una revolución. Ya esto es saña, paso de boxeo entre caballeros a "kickboxer fatality".

Prometió "la mayor revolución fiscal" reduciendo impuestos a la clase media, eliminar regulaciones federales, y recuperar para Detroit su industria. Renegociar acuerdos comerciales internacionales para que la industria vuelva a instalarse en suelo norteamericano y darles empleo a los norteamericanos. Eso, traducido al cristiano es pesar de una economía fiduciaria, basada en la emisión de dólares para que en otros países se produzca lo que ellos consumen, a una economía real, productiva, a la vista o tangible, o más claro todavía, pasar del emitir billetes sin respaldo a la generar riqueza mediante el trabajo de la gente. Esto es una trompada, un puñetazo a la nariz, dado con arrechera y sin guantes de boxeo.

Yo no sé si Trump ha leído a Marx, espero que no, pues lo puede enredar. Por lo pronto es mejor que siga pensando como un empresario que produce dólares debido a sus emprendimientos y no como un burócrata, gerente de un banco emisor mundial.

Lo del muro con México, lo de sus modales para con las mujeres, y lo de la vociferación de liberar al pueblo de los opresores Castro y Maduro son harinas de otro costal, que habría que discernirlas desde un punto de vista psicoanalítico de un personaje en campaña electoral. Vale la pena recordar aquello de "del dicho al hecho.…". Así que lejos de criticar a Trump por proponer como solución construir un muro a orillas del rio Bravo, cabría mejor criticar al gobierno de México, por haberlo invitado a visitarlos a su palacio de gobierno, y darle tratamiento de jefe de estado prepago. Y no es todo, pues al darse cuenta que el tipo iba a ganar, el martes por la noche, Peña Nieto convocó a una reunión de emergencia para ver que van a hacer…¡Por Dios! Así no se gobierna. No parecen fajadores a lo mero macho. Me hacen recordar a una película de boxeadores mexicanos: El entrenador aguantando al saco le grita al púgil…-¿usted es mexicano?…y responde el chamaco con un fuerte "si", entonces el viejo le grita, ¡pues pegue duro!

Toca esperar para opinar sobre lo que nos toca opinar. Bill Clinton, George Bush, Barack Obama, Donald Trump. Saxofonista demócrata, bebedor republicano- afro descendiente demócrata y "comprador de Republicanos"….la misma política puertas afuera de USA, política que no cambia. Votan los que están adentro, y no todos por cierto, por lo tanto solo cambian la política puertas adentro.



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Manuel Gragirena

Profesor Universitario. Ingeniero Electricista. Especialista en Telecomunicaciones. Diploma de Estudios Avanzados en Educación. Ex Sidorista

 manuelgragirena1@gmail.com

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