Terrorismo malo, terrorismo bueno o la doble moral del imperio y sus socios

A la luz de los lamentables hechos ocurridos en París en los cuales 12 personas resultaron  asesinadas y otras más resultaron heridas, queda en evidencia que para algunos hay un terrorismo condenable, “terrorismo malo”, mientras que hay otro, “terrorismo bueno,” que no merece la condena mundial que ha merecido el atentado contra Charlie Hebdo.

El terrorismo consecuencia de fanatismo religioso contra Charlie Hebdo, con su trágico saldo merece tanta condena como el que pusieron en práctica organizaciones parapolíticas vinculadas con autoridades mexicanas que desaparecieron a 43 estudiantes en Ayotzinapa, México.

Es tan deplorable que dos presuntos yihadistas pertenecientes a Al Qaeda hayan masacrado a 4 caricaturistas y otras personas más que laboraban en Charlie Hebdo en Paris, como lo es que en Ayotzinapa 43 jóvenes estudiantes hayan sido detenidos por la policía y posteriormente eliminados y desparecidos por un cártel narcoparamilitar. Lamentablemente el repudio de la masacre de Ayotzinapa no mereció la atención ni el interés que si tiene el atentado contra Charlie Hebdo.

Después del estupor que ha despertado la masacre de Paris, ya aparecen versiones que comienzan a mostrar “rarezas” del atentado contra el semanario humorístico francés.

Thierry Meyssan, analista político francés en ¿Quién está detrás del atentando de Charlie Hebdo?, señala entre otras inconsistencias “…los videos y varios testimonios muestran que los atacantes son profesionales. Están acostumbrados al manejo de armas y sólo disparan cuando es realmente necesario. Su indumentaria tampoco es la de los yihadistas sino más bien la que caracteriza a los comandos militares.

Su manera de ejecutar en el suelo un policía herido, que no representaban un peligro para ellos, demuestra que su misión no era “vengar a Mahoma” del humor no muy fino de Charlie Hebdo”, http://www.voltairenet.org/article186413.html.

       Pero retomando el tema central de este escrito, debemos recordar que la “guerra contra el terrorismo” que desata George Bush, después de los atentados del 9-11 hicieron posible que se desatara una ola de “terrorismo de estado” impuesto por EE UU y países aliados contra países como Afganistán, Irak, Libia y actualmente Siria.

            Este “terrorismo de Estado” no ha merecido la condena del mundo y aún parecen retumbar en nuestros oídos las palabras que en 2003 pronunciara  Hugo Chávez mientras denunció públicamente la masacre que se cometía contra niños bombardeados en Irak por una coalición de países encabezada por EE UU.

            Las prácticas terroristas que supuso la tortura de prisioneros aplicadas por la CIA, según lo documenta un reciente informe del Senado de EE UU, no han recibido la condena de un mundo donde parece que hay una víctimas que duelen más que otras o hay unos terroristas que merecen la condena y otros la absolución.       

            Finalizamos recordando que EE UU le brinda protección y plenas garantías a uno de los terroristas vivos que ejecutó acciones que causaron numerosas muertes en Latinoamérica como lo es Luis Posada Carriles, mientras que por otro lado dice condenar al terrorismo que afecta al planeta.



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Carlos Luna Arvelo


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