La diplomacia colombiana es como un pollito

En dias pasados, leimos en algunos periódicos una nota producida por la agencia EFE, exactamente el 26 de mayo. Decía, entre otras cosas: "en las últimas semanas hemos sido testigos de diversos casos policiales relacionados con los llamados "ajustes de cuentas" y cuyos principales responsables son ciudadanos colombianos que ingresan al país para operar bajo la modalidad del ´préstamo', aprovechandose de las necesidades de las personas", según un diario peruano. Solo en lo que va del año la policia ha capturado en Lima y Callao a más de 30 maleantes colombianos: entre ellos sicarios, clonadores de tarjetas, tenderos, roba casas, extorcionadores, 'marcas', prestamistas y, recientemente hasta un asesino de cambista.

Comienza esta nota señalando: La embajada de Colombia en Perú lamentó "profundamente que durante esta semana se hayan producido delitos en los que han estado involucrados ciudadanos colombianos, pero pidió no "generalizar" al calificar a sus conciudadanos.

"Dichos hechos merecen nuestro total rechazo y nuestra solidaridad con las familias de los ciudadanos peruanos afectados" remarcó un comunicado emitido por la embajada.

La nota añadió que "estas repudiables acciones cometidas por una minoria no pueden ser uilizadas para generalizar sobre la condición de la gran mayoria de colombianos que hacen vida en este país y que desde sus posiciones se destacan en diversos sectores económicos y sociales del Perú.

Cuando lo leí me pareció tan prolija (léxico popular argentino), algo asi como tan correcta, lo que correspode a una embajada en cualquier parte del mundo, en una situación similar. El caso es que aqui en Venezuela y menos en la República Bolivariana de Venezuela, esto no ocurre. No recuerdo que nunca la embajada de Colombia haya emitido un remitido similar en ocasión alguna. Y no me refiero a los casos citados por la prensa peruana. Puesto que aqui en este país no prácticamos o no própiciamos ningón tipo de xenofobia, mejor dicho, la combatimos, al menos los revolucionarios. Y en verdad, no es a este tipo de situaciones, de las que nos gustaría ver algún remitido de la embajada de Colombia. Me refiero a hechos como lo ocurrido en la finca daktari, cercana a Caracas donde alrrededor de 150 paracos se entrenaban, al aparecer con la complicidad de venezolanos(?), en una suerte de plan donde se comprometia la vida del mismísimo Presidente de la República. Frecuentemente de detienen capos del narcotráfico que son remitidos a su país de origen, muchos de ellos a Colombia. La droga que casi a diario se incauta en todo el país, buena parte proviene de Colombia. Demás está decir la sozobra que genera en nuestra sociedad y los ingentes esfuerzos que realizan nuestros cuerpos de seguridad. Claro que esto no es nuevo, Basta recordar un hecho que conmocionó al país durante la cuarta república, la crisis del caldas, embarcación de guerra colombiana que provocadoramente metieron en el lago de maracaibo. Silencio total. todo hay que arreglarlo por arriba, con promesas neogranadinas de corta duración.

Recordamos perfectamente cada una de las visitas o de los encuentros que realizó el presidente eterno, Hugo Chavez, con sus homologos colombianos. En los que se lograban siempre importantes acuerdos. Pero no había aterrizado el avion presidencial en Maiquetía, cuando algun vocero de Bogotá señalaba que protegiamos guerrilleros o cualquier otra barbaridad. Curiosamente la oposición apátrida y fascista de Venezuela, o guardaba silencio o apoyaba a los voceros colombianos. Tal como ocurrió en la reciente y aún no completamente superada crisis, producto de que el responsable de la violencia del 15 de abril y dias siguientes, autor intelectual de 9 asesinatos, heridos, violencia contra centros de salud, políticos y comerciales, haya sido recibido por el Presidente Santos en su residencia. Celebrado por una parte de la oligarquia colombiana y por la canalla que conspira contra nuestro gobierno desde Bogotá. Por supuesto apoyado por el fascismo venezolano, incluso un chicharron flotante, vocero de las relaciones exteriores de los fascistas se desgañotaba pra apoyar la conducta del gobierno colombiano.

Es obvio que buena parte de la sociedad colombiana, y no solo los sectores populares y revolucionarios de Colombia, sinó tambien sus sectores económicos que desarrollan un importante intercambio economico con Venezueala, lo lamentan.

El affaire Santos-Capriles es importante. Pero tambien lo es el hecho de lo que leiamos en la prensa, sobre la cantidad de reses que llegan todos los dias al matadero de Bogotá, provenientes de Venezuela, cabillas, cemento, fertilizantes, alimentos, gasolina. Que pasan nuestras fronteras, hasta quizás con la complicidad de algún funcionario nuestro. Pero con la evidente complicidad del gobierno coombiano que, aparentemente, lo permite. Eso nos hace mucho, pero mucho daño.

Es verdaderamente lamentable que no sea posible lograr una linea de coexistencia pacífica con la Nueva Granada.

Me vino el recuerdo, cuando estaba en el ministerio de salud, que una mañana me llamá el canciller Roy Chardeston, para preguntarme si disponia de vacunas contra la fiebre amarilla, unas 500.000 exactamente, pra prestarselas al gobierno de Colombia, que lo había solicitado por tener una emergencia. Le respondí que si las tenía. " te llamará la embajadora y el director de salud de Colombia para ponerse de acuerdo". Está bien respondí. Era un miercoles. Hablé con la embajadora y el director de salud colombiano. Ellos propusieron enviar un avion a Maiquetía el próximo domingo a recoger, 150 cajas de vacunas. Esa tarde llame a mi Presidente para informarle sobre lo ocurrido y saber de su criterio. Me dijo: Roger está muy bien, la solidaridad, no puede ser un discurso, debe transformarse en hechos concretos". Colgó y 10 minutos despues, me llamó él. "Oye Roger, cuanto cuesta eso que le estamos prestando a Colombia?" Cerca de un millon de dolares, quizás algo menos, respondí. "Sabes a quien le van a aplicar esa vacuna?" Si es en la guagira colombiana, es una zona campesina. " me lo supuse. No le prestemos esas vacunas a Colombia.....esas vacunas hay que donarselas, llámalos y preguntales si necesitan médicos o enfermeras, y se los mandamos. Que nos den las coordenadas y el domingo se lo enviamos con un hercules. Tu sabes Roger ese pueblo al que le van aplicar las vacunas, es el mismito que acompañó a nuestro padre Bolivar hasta Ayacucho, junto con nuestros llaneros. A ese pueblo Colombiano le debemos gratitud eterna".

Claro que noespero una conducta como la de eterno Presidente de los representantes de la oligarquia colombiana, pero tampoco una diplomacia como los pollitos, que dan dos o tres pasitos y ponen una cagaita.



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Roger Capella Mateo

Médico, gremialista. Fue ministro de salud en el gobierno bolivariano.

 rogercapella@gmail.com

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