Las FARC-EP y el futuro de la paz en Colombia

El 4 de noviembre de 2011 cayó abatido, en el montañoso lugar conocido
como El Chirriadero, a casi 2.000 metros de altura sobre el nivel del mar,
en el departamento del Cauca, al suroeste de Colombia, Guillermo León
Sáenz Vargas, mejor conocido como Alfonso Cano, quien fuera, desde mayo de
2008 hasta el día de su muerte, Comandante en Jefe de la agrupación
guerrillera colombiana FARC-EP. Esa acción militar ha sido considerada por
el gobierno que preside Juan Manuel Santos como un rotundo éxito de su
política contrainsurgente, por lo que ha hecho una nueva exhortación a
los líderes guerrilleros, para que inicien un proceso de desmovilización y
depongan las armas, exhortación que fue inmediatamente rechazada por el
nuevo jefe de las FARC-EP, Rodrigo Londoño Echeverry, alias Timochenko.

Ante tales posiciones encontradas, se pudiera pensar que el futuro de la
paz en Colombia no está cerca, y que seguramente vendrá un período de
recrudecimiento de las acciones militares por parte de ambos bandos. De
hecho, el presidente Santos ha declarado que “en Colombia habrá paz por
las malas o por las buenas”, a lo que Timochenko ha respondido que las
“FARC-EP son miles y miles de revolucionarios que soportan las más duras
condiciones, porque creen firmemente en su causa”.

El caso es que las condiciones socioeconómicas que caracterizan el
territorio de la República de Colombia, no son las más apropiadas para que
se concrete una paz en los próximos años, ni por las malas, ni por las
buenas. Todo lo contrario, representan un caldo de cultivo para que
organizaciones como las FARC-EP, que cuenta con unos 9.000 efectivos en
armas y 9.000 más que hacen trabajo de inteligencia y apoyo logístico en
campos y ciudades de Colombia, así como otras agrupaciones similares y
movimientos políticos y sociales, desarrollen estrategias de sublevación
e insurgencia.

En tal sentido, el 5 de noviembre de 2011, un día después de la muerte de
Alfonso Cano, el nuevo Ministro del Trabajo de Colombia, Rafael Pardo,
durante su intervención en el programa de televisión de la Cadena Caracol,
Pregunta Yamid, reveló unas cifras que muestran parte del rostro (caldo de
cultivo) de la sociedad colombiana: en Colombia la población
económicamente activa (PEA) es de unos 22 millones de habitantes, de los
cuales 14 millones se desempeñan en la economía informal, y de estos
últimos, 8 millones perciben menos del salario mínimo colombiano. Por otra
parte, la organización no gubernamental británica Oxfam (www.oxfam.org),
recientemente publicó un informe, según el cual, “Colombia es uno de los
países del mundo con más desigualdad en el acceso a la tierra… hay pocos
países del mundo que sean más desiguales que Colombia… esto lleva a
situaciones enormes de pobreza rural, contribuye al conflicto y limita el
desarrollo que se pueda llevar a cabo en el país”. Por eso, muy atentos se
deberá estar ante los acontecimientos que se puedan suscitar en Colombia
durante los próximos meses y años, esperando siempre, que la PAZ se haga
una realidad.

* alportillo@ula.ve


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Alfredo Portillo *


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