Crisis de Estado en México

Lo sagrado y tradicional del tío Sam, “carisma de la gloria”, líder de la comunidad ideológica de la extrema derecha a favor del terrorismo de Estado, expresado con toda furia en Colombia, Afganistán, ahora en México, y, por encima de la jerarquía organizada de los carteles locales de: Tijuana, Juárez, Sinaloa, La Familia, los Zetas del Golfo y Milenio; los carteles estadounidenses: la DEA, y la Agencia de importación de Cocaína CIA, intervienen los gobiernos, los infiltran económicamente, sus estructuras bancarias, policiales, militares y políticas, se convierten en simples soldados para el lavado de dinero creando una crisis de Estado.

Hace unas semanas el periódico El Universal, dijo que, México enfrenta una crisis de Estado, crisis que en mayor o menor grado se viene dando desde 1929 cuando Plutarco Elías Calles formo el partido Nacional Revolucionario (PNR) para, entre otras cosas, frenar la lucha entre caudillos rivales. En 1938, el PNR cambia de nombre por el partido de la Revolución Mexicana (PRM) en la presidencia de Lázaro Cárdenas, recordado por expropiar la producción petrolera, posteriormente, en 1946 el PRM se convierte en el (PRI) partido de la Revolución Institucional, en común acuerdo con el gobierno de Miguel Alemán Valdez.

El PRI gobernó México, durante 71 años desde 1929 hasta el 2000. Luís Echeverría en 1970 ascendía a la presidencia, en 1976 José López Portillo, en 1988 Carlos Salinas de Gortari, quien evidencio la corrupción y la crisis de Estado que México arrastraba. En 1994 el asesinato de Luís Donaldo Colosio, agudizo la crisis lo sustituyo Ernesto Zedillo, el ultimo presidente del PRI. En el año 2000 Francisco Labastida perdió las elecciones con Vicente Fox del partido de Acción Nacional (PAN).

Vicente Fox, inicio el programa para entregar México, al plan Mérida, para combatir el narcotráfico. Vicente Calderón, llego coaccionado a la presidencia, no solo por el fraude electoral, sino, porque en su gobierno desde el 1 de diciembre del 2006, se desataría la peor carnicería que México haya vivido después de la revolución a un costo de 1500 millones de dólares entregados por Washington.

25000 Muertos desde diciembre del 2006, 6000 de ellos en lo que va el 2010. 20000 Soldados y policías estadounidenses rodean la frontera mexicana, 50000 soldados mexicanos combaten a los carteles del narcotráfico en ciudad Juárez, Sinaloa, Tijuana, Monterrey, Reynosa, Michoacán, Tamaulipas, una de las rutas mas disputadas por los carteles del narcotráfico.

El gobierno de Calderón, los carteles estadounidenses: DEA y CIA, crearon grupos paramilitares y sicarios, encargados de los crímenes de Estado, guerra sucia, algo similar a los que hicieron en Colombia con los PEPES y MAS para combatir a Pablo Escobar, o las AUC para combatir a los movimientos sociales y sindicalistas colombianos a mas de a las FARC, la Alianza del Norte en Afganistán, para enfrentar a los Taliban, o la UCK en la ex Yugoslavia, todos estos grupos relacionados con el narcotráfico. Es una película repetida ahora en México, en ciudades que no había una fuerte presencia de carteles operando, el gobierno los creo como fuerzas paramilitares en: Reynosa, Michoacán, con la Familia, nuevo cartel al igual que los Zetas, Milenio y otros.

Hoy, México, produce más marihuana que hace 3 años y es el principal proveedor de metafetaminas en Estados Unidos, Calderón lleva mas de la mitad de su mandato y los crímenes aumentan. Se duplica los préstamos para compras de material bélico y entrenamiento de policías y militares para que luego formen grupos paramilitares y se encarguen de combatir y asesinar a su pueblo acusado de narcotraficantes.

Felipe Calderón, con una falsa modestia, la peor de las hipocresías, dice: “mas de 15 millones de armas están en manos de mexicanos, el 80% de esas armas son utilizadas por el crimen organizado ¿Cómo ingresan esas armas para los carteles si hay mas de 20000 agentes norteamericanos y unos 8000 mexicanos en la frontera de esos dos países? Tiene que haber ayuda oficial de los gobiernos de Obama y Calderón, para devolver el dinero de la cocaína permitida que ingresa a EEUU, para aliviar a los adictos estadounidenses. Dinero que sirva para alimentar los conflictos proyectados por la CIA.

En este contexto se produce una de las alianzas más raras que jamás los mexicanos hayan visto. El PAN (partido acción nacional), partido de la derecha de Felipe Calderón, y el PRD (partido de la revolución democrática) que lo acuso de robarle el poder en el 2006, esa alianza permitió que el viejo PRI (partido revolucionario institucional) de centro, fuerza principal de la oposición retuviera el poder en 6 estados: Chihuahua, Durango, Hidalgo, Quintana Roo, Tamaulipas y Veracruz, además, recupero por amplio margen Tlaxcala y Zacatecas, gano gobiernos regionales, pero, perdió 3 de sus bastiones emblemáticos: Oaxaca, Puebla y Sinaloa. Triunfo regional, lo catapulta para ser un serio candidato a la presidencia en las elecciones del 2011.

Sin embargo, la tremenda abstención de mas del 72% en algunos estados como Tamaulipas y Chihuahua, o en algunas ciudades desmerecen esos triunfos, sumado a la caída del peso mexicano en un 70%, a mas de la penetración del dinero del narcotráfico en estructuras políticas, policiales, militares y en el sistema bancario indica que, México, tiene esas ventajas para disimularlas con dinero del turismo, sus instituciones nada complejas y poco visibles a la moral son fácilmente dobladas por circuitos de lavado, luego llamadas inversión extranjera.

El móvil económico tiene mucho que ver en la crisis de Estado en México, y con este gobierno del PAN los sistemas de participación de las ganancias del narcotráfico son siempre combinaciones de asesinatos, armas, dinero, cocaína, anfetaminas, en complicidad con el gobierno y los carteles de la CIA, DEA, NSA, quienes promueven la guerra sucia incorporando paramilitares asesinando, incluso, a interpretes de los narcocorridos.

“No se pasen de tueste porque aquí los chamuscamos, así le decía el Chapo a unos que andaban muy bravos, a mi no me asusta nadie, yo soy el papa del diablo” El interprete de esta canción es Sergio Vega, el Shaka, asesinado hace unas dos semanas en la carretera a Sinaloa, así como Zayra Pena, la dama del sentimiento asesinada en Matamoros en diciembre del 2009, Valentín Elizalde, Javier Morales, de la agrupación los implacables, o los 4 del grupo Fugaz, asesinados después de una presentación en Michoacán. La cantante Paquita “la del barrio” junto a otros cantantes admitió haber actuado ante capos, “es difícil saber quien contrata un concierto, llaman y pagan, al llegar encontramos caras conocidas, pero, trabajo es trabajo”.

Los narcocorridos quien la canta corre el riesgo de ser asesinados por policías, militares o paramilitares, en los clásicos crímenes de Estado. El narcocorrido, es un subgénero de la música norteña de México, que exalta las hazañas de los narcotraficantes, lo cual, según el gobierno alimenta los nexos entre músicos y mafiosos, dijo a la BBC Mundo, el diputado Oscar Arce del PAN, autor de la iniciativa para regular los narcocorridos.


rcpuma061@yahoo.com


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Raúl Crespo


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