El Yo colectivo

Quiero comenzar una serie de reflexiones que puedan servir de apoyo inspiracional en este proceso de cambios que estamos impulsando y a la vez experimentando, suelo compartir este tipo de reflexiones a través del programa CUESTION DE FE el cual conduzco todos los días a parir de las 9:00 de la noche hasta las 11:00 p.m. en la Emisora Comunitaria y socialista ARTE 91.5 FM del Colectivo Radiofónico de la parroquia La Candelaria en Caracas, no es un programa religioso o de proselitismo alguno respetando nuestra Ley de Responsabilidad Social de Medios. Es un programa de orientación personal como espiritual donde se infunden valores que van desde el conocerse así mismo como comprender el proceso de cambios que vive la nación.

En la tendencia de filosofía oriental se enfoca mucho al YO como individuo, la búsqueda de la paz espiritual y mental como un logro netamente individual a alcanzar, la cual respeto mucho y no pretendo aquí atacar pero si reflexionar. Esa búsqueda no es mala en sí misma ya que denota un punto de partida espiritual de todo aquel que entiende que la vida no se limita al placer mundano, al goce único de un sistema sino que su ser transciende más allá de todas las barreras materiales por lo más buenas o malas que estas sean.

La mayoría de los que apoyamos, impulsamos y sostenemos el proceso revolucionario tenemos tremendo compromiso con la historia y con las generaciones que nos preceden. Lo que hagamos y dejemos de hacer en este proceso de cambios afecta para bien o para mal a esos muchachos y muchachas donde están nuestros hijos, sobrinos y nietos. El compromiso en garantizar un cambio a fondo que no solo se refleje en un legado jurídico como nuestra Constitución Nacional Bolivariana, en proceso de reforma. Un cambio que debe de ir por igual en nuestro concepto de la vida, del propósito en que fuimos engendrados y traídos al mundo donde sin duda alguna hay intrínsicamente un llamado divino ante los demás; llámese la felicidad de una familia o la transformación de una nación, sea el caso, nuestra misión sagrada de ser parte de un colectivo donde nuestra participación es vital.

Para entender el cambio que se genera desde hace 8 años en el país hay que también tener en encuentra de que ese cambio se fundamenta en la parte individual, nosotros, el que suelo llamar el “Yo colectivo” no el Yo-Yo o el yo individualista, en contraposición de esa –masa- de gente que se opone a los cambios que conduce el pueblo en general donde el yo-yo apela más a sus intereses personales porque es su única forma de entender las cosas (mi carro, mi casa, mis hijos, mi libertad, mi,mi,mi…) y bajo esa primicia pretende hablar en nombre de todos cuando solo piensa en sus beneficios personales. Esto ha llevado a que nos planteemos un nuevo sistema socio-cultural donde EL COLECTIVO –TODOS EN IGUALDAD- encontremos la mayor felicidad posible que consiste en el desarrollo humano y espiritual a través de planes políticos, económicos, culturales y sociales que apunen a la satisfacción social de todos los que habitan esta gran nación.

Volviendo entonces a la búsqueda del conocimiento personal es vital que cada uno, tanto hombres como mujeres, nos veamos y a la vez nos midamos con la propuesta socialista que luchamos en los distintos frentes de batalla, es eso del discurso y la acción. Sin duda alguna que tenemos que revisar mucho de nuestras conductas, de las cosas que hacemos, decimos porque hasta en eso hay que reflexionar.

No podemos llamar a un cambio nacional cuando pretendemos nosotros para nada cambiar, y cambiar en muchos factores; el trato hacia las mujeres que aún muchos consideran objeto sexual donde más experiencia sexual se tenga no con una sino con muchas copian modelos machistas que imponen modelos anti matrimonio, viceversa también de las mujeres que copian modelos igual en su vestir y aún en el respeto al hombre, su esposo y compañero de vida el cual juntos independiente del trabajo revolucionario o personal que ejerza debe tener como opción inferior, así también en vahitos de consumo de alcohol, de relaciones interpersonales, de la no formación intelectual invirtiéndose tiempo en el ocio no productivo.

Cuando el ser humano se ubica en el tiempo y en el espacio de su existencia se abre a un mundo hermoso de posibilidades, de comprensión de la naturaleza, del valor humano, del respeto hacia el otro, a una nueva dimensión de amor que lo impulsa al servicio desinteresado hacia los demás, donde cambia la visión de las cosas y a pesar de la obcecada manera de pensar de la gente que no se ha liberado aún de los patrones culturales impuestos que no solo va del consumo comercial de las cosas sino de las actitudes ante los demás sea la confianza, la credibilidad, la transparencia, la humildad, el amor abnegado, el compromiso, etc. Todos estos valores tan vitales hoy en un proceso de cambios que tanto necesitamos.

Pedimos a gritos cambios, levantamos slogan que motiven a las gentes para que sigan con ímpetu la lucha revolucionaria, aunque necesitamos escuchar para nosotros lo que gritamos; esto va con todos aquellos que pretenden aspirar a cargos públicos, a liderazgo grupal, a ganar un espacio en toda esta dinámica de organización social que caracteriza la revolución bolivariana.

Cuando reflexiono sobre el yo colectivo me refiero por igual a que mi conducta, forma de pensar privado deje de ser y sea mi conducta colectiva la que se priorice porque eso de MI VIDA PRIVADA es como la excusa o la tarjeta verde de hacer o que me venga en gana y allí nadie se meta. Nos lamentamos mucho de la conducta de los que se oponen a la revolución, que ese sea nuestro espejo ya que ellos y ellas no han tenido la capacidad racional y espiritual de entender que hay una mayoría de ciudadanos están en la búsqueda de su auto redención a causa de tantas décadas de sacrificio.

Nosotros no escapamos de esa forma de pensar, tal vez no en contra del proceso, pero sí del provecho que queremos sacar del mismo cuando pensamos mucho en nuestros propios intereses, de cómo eludir la sed de poder, la insaciabilidad de tener cosas, de la competencia, del protagonismo, del individualismo y sobre todo la tendencia del grupismo. Conducta toda que heredamos de una malformación social y cultural impuesta por falta de cultura, educación, valores y principios espirituales.

Continuará……

Juliocesar1221@gmail.com


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Julio Cesar Colmenares

Comunicador alternativo.

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