Violencia, riqueza, pobreza y rebelión

Comencemos con los aportes escrititos por Walter Benjamin : la violencia como derecho natural y la violencia como derecho positivo. Lo que las diferencia a ambas es que la primera parte de un principio que no necesita legitimación, ella se legitima desde ella misma, digamos porque la legitimación en este caso tiene que ver con la naturaleza humana, nuestra naturaleza es violenta. Mientras que desde el punto de vista del derecho positivo la violencia es aceptada desde un marco legal. El marco leal positivo obviamente tendera a contrariar el principio natural y definir cualquier derecho de violencia bajo el supuesto de que ella hace parte de un cuerpo legal estrechamente ligado a los intereses dominantes mientras lo que podría llamarse derecho natural violento o no es siempre constituyente en su forma, es decir constituye una realidad. Sera violento mientras tiende a activar cualquier forma de resistencia popular que incluye la practica de la revuelta como la misma cultura en sus expresiones mas diversas.

Entramos entonces en las razones de una revuelta permanente que no deja de presentarse en el continente. Se trata de una necesidad colectiva absolutamente ligada a la disparidad en la distribución de la riqueza, generada a partir de la dependencia frente a los países desarrollados. La teoría de la dependencia es perfectamente clara desde el momento en que prueba de que manera en la medida en que se imponen los capitales globalizantes, toda la plusvalía generada gracias a la producción de riquezas que ellos mismos han financiado termina en sus propias manos. Ese es el punto de partida del monetarismo donde la moneda en la medida en que se devalua forza a la clase trabajadora a pagar los déficit monetarios y fiscales que el propio régimen fiscal produce. Estamos entonces entrando en un típico desenlace dentro de un mundo desigual, frente a este desenlace la pobreza de los pueblos se alzan y comienza la revuelta, fenómeno que pronto podría convertirse en diversas formas de rebelión armada o no pero donde esta presente la finalidad de poder, es decir, desplazar el poder constituido y en su caída se construye otro, con fines completamente contrarios donde en principio la producción de riqueza favorecería a las clases subalternas. Muchos ejemplos existen y existieron dentro de esta via, sin embargo no ha sido posible consolidar un proyecto justiciero, y si queremos utilizar el nombre doctrinario; socialista. La revuelta y la rebelión por lo que vemos en la medida en que avanza el capitalismo y se profundizan las desigualdades en el mundo entero ha complementado las desigualdades materiales por una esterilización de la conciencia, en otras palabras hemos pasado de la tradicional lucha de clases a una opresión en el plano subjetivo que opera de dos modos distintos, un primer plano es el plano mediatico donde los medios de comunicación en la medida en que son monopolizados por los poderes claros y oscuros de la riqueza, manipulan en forma discrecional la realidad en la cual vivimos, esto por supuesto se acelera con el segundo punto de dominio cual es la tecnología, empezando por el uso de las redes sociales hasta la misma inteligencia artificial, cuyo avance produce un cambio abrupto en la estructura social y la división del trabajo. Tales hechos y cambios hasta del modo de vida, generan las circunstancias necesarias para los grupos dominantes en donde cualquier forma de revuelta o rebelión van desapareciendo.

Esa es la situación que hemos vivido en nuestro país, se trata del aplastamiento de la fuerza de revuelta desde el momento en que la manipulación subjetiva por sus diferentes canales y la burocratización del movimiento popular le quitó toda autonomía al movimiento popular. Sin duda aumenta la pobreza de manera impresionante pero no se entiende la ausencia de organización y de animo masivo de revuelta, que solo ha sido contingente con momentos fuertes pero que no han pasado del reivindicatismo y no se plantean programas alternativos. Podemos decir entonces que es una pobre revuelta, que no llega propiamente a niveles de lo político. Si podemos decir que así como pasó en el Peru estamos recobrando conciencia, es el paso paulatino de la revuelta a la rebelión. Aparecen programas que no tienen los disfraces de derecha o de izquierda sencillamente se recupera el patriotismo necesario, salvando naciones como podría ser el caso venezolano de la destrucción y el saqueo. Ese es el camino de personajes como Maria Alejandra Díaz o aquel que sepa promover la rebelión ante el saqueo y la desvalorización total del trabajo. Un verdadero crimen de lesa humanidad a nuestro pueblo.

Tenemos entonces una variación entre revuelta y rebelión que sea hace absolutamente constante en nuestro continente, hay un momento de rabia y movilización, como existen fenómenos de organización y capacidad política, pero ella necesariamente tiene que confrontarse al maquinismo que corrompe las subjetividades y disuelve todo ánimo de transformación. La maquina recogiendo todos los datos que proceden de celulares y los propios cerebros maquínicos se convierte en un segundo cerebro que va invadiendo desde la escuela hasta el oficio corriente. La revuelta se va deteniendo y con ella el espíritu de rebeldía que la ha caracterizado, esa es la nueva guerra de la humanidad donde la presencia del ser humano va perdiendo todo protagonismo. La rebelión tiene que reconstruirse, valdría la pena la revuelta en función de ella. En el caso venezolano la conversión de la máquina a la irrupción del ser natural en su propia revuelta es una urgencia absoluta. Por ello hemos repetido que volveremos por todos los caminos, son los caminos de una verdad que es propia del acontecimiento humano, allí seguimos as lecciones de filósofo Badiou para quien toda verdad se genera bajo el acontecimiento humano, El 27 F del 89 fue un acontecimiento que produjo una verdad, hecho que a su vez permitió cambiar por un largo período el orden e ideales de este país, esa conexión entre verdad y revuelta es lo que produce la evolución transformadora en el ser humano. Lástima todo se volvió un pantano de mafia y corrupción que destrozó la verdad acontecida.



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Roland Denis

Luchador popular revolucionario de larga trayectoria en la izquierda venezolana. Graduado en Filosofía en la UCV. Fue viceministro de Planificación y Desarrollo entre 2002 y 2003. En lo 80s militó en el movimiento La Desobediencia y luego en el Proyecto Nuestramerica / Movimiento 13 de Abril. Es autor de los libros Los Fabricantes de la Rebelión (2001) y Las Tres Repúblicas (2012).

 jansamcar@gmail.com

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