En manos del madurismo se destruye la V República

Reorganizar el chavismo revolucionario

Dios habla por las matemáticas. Los números que resultaron de las megaeleciones del 21 de noviembre deja al El Rey desnudo, muestra una realidad rotunda e irrefutable: que tanto el madurismo como las oposiciones son, qué duda cabe, dos minorías políticas que ahora se reparten el poder pero con una gran desconexión con los intereses del colectivo nacional, el mismo que el 21N les dijo: "ni gobierno ni oposición". Y estamos seguros que sólo bastarán unos cuantos pocos meses para demostrar lo que estamos en este trabajo afirmando.

Hay quienes por aferrarses a inadecuadas lecturas electorales, "a veces, los árboles les impide ver el bosque", de tal manera, siguen creyendo que la abstención actual en Venezuela se comporta obedeciendo a una combinación de indiferencia y apatía que domina la volunta del pueblo, ignoran de esta manera, que el no votar por ninguno, es la forma que la gran mayoría popular, privada de un instrumento suyo,encontró para elegir, es un recurso de rebelión política contra las clases dominantes. 13 millones de electores no acudieron en esta ocasión a votar porque saben que los partidos en disputa estan movidos por el egocentrismo y la ambición de poder y para nada por el bienestar del pueblo. Además, y esto es un dato interesante, de esos 13 millones se hallan algo más de 5 millones de chavistas revolucionarios, que otrora ganaba cuanta elecciones se le presentaban pero hace rato decidieron replegarse, tacticamente, a su casas, luego de saberse traicionados por la fracción neoliberal madurista, escamoteadores de la revolución bolivariana.

Y dejar claro esto es de una importancia estratégica porque se trata de conocer como funciona el sistema de contradicciones sobre el cual se desarrolla la nación venezolana y que es esencial para el futuro de la Revolución Bolivariana Socialista. Por consiguiente, necesitamos hacer un éxamen profundo, amplio de los problemas reales, evacuándose de ello las pruebas que ayuden a precisar el accionar de las distintas fuerzas sociales y las circunstancias que pudieran estar moldeando las tendencias de la crisis política por la que está atravesando la sociedad venezolana, para, finalmente, definir el qué hacer del proceso revolucionario.

Es ingenuo pensar que la contrucción de una nueva sociedad, la edificación del socialismo, se puede realizar en línea recta sin que encontrar fuertes obstáculos en el camino que deben superarse para seguir avanzando.Hay que estar permanentemente sobre el analisis de la situación,precisando el movimiento de las fuerzas en pugna, las políticas de alianzas, de la subjetividad y el estado emocional del pueblo, de cuando retrocedery cuando avanzar,parafraseando a Lenin podemos decir que la revolución no es tan recta como la avenidad la Ferias de valencia sino más bien como la autopista que conduce a Puerto Cabello.

Por ejemplo, describir el chavismo: porque en ete hay dos alas; la minoría socialreformista que posee las riendas del gobierno, y el ala mayoritaria socialista revolucionaria que por razones tácticas se retiró a su casa para pensar y crear un mejor momento para insurgir y retomar el camino de la tranición socialista.Contra el no solo actua el madurismo sino también toda la clase capitalista explotadora nacional e internacional para impedir su reaparición en el escenario político.

Ó, en otro sentido, pero también formando parte del sistema de contradicciones, podemos observar a las fuerzas politicas de derecha que se oponen no sólo al gobierno socialreformista de Maduro, sino, esencialmente, a la posibilidad real de construir la transición socialista en Venezuela. Aquí se sitúa todo el espectro de partidos de la oposición.

Madurismo y oposiciones son las dos fuerzas políticas contrarrevolucionarias, que esa inmensa mayoría del pueblo, que es el chavismo revolucionario, habrá de enfrentar si en realidad está dispuesto a retomar el camino original. Sin embargo, antes deberá cumplir con la condición de convocarse, de encontrarse nacionalmente para reagruparse en torno a: i) una dirección política colectiva ii) un programa iii) una concepción estratégica del poder y iv) una táctica, o sea, la tarea urgentemente necesaria y única es reorganizarse en un partido autónomo de la lógica del trabajo; en un solo instrumento político .



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Arnaldo Aguilar Dorta


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