Sentir Bolivariano

Unidos seremos libres

“Compatriotas cubano-latinoamericanos, algún día esperamos venir a Cuba en condiciones de extender los brazos y en condiciones de mutuamente alimentarnos de un proyecto revolucionario latinoamericano”, expresó el Comandante Chávez, en su primera visita a La Habana, el14 de diciembre de 1994.

El 26 de marzo de ese mismo año, el joven militar venezolano había salido de la cárcel de Yare, luego de dos años y cincuenta días de prisión tras haber conducido la rebelión del 4 de Febrero de 1992.

Chávez llegó a la capital cubana en vuelo comercial y para su sorpresa, Fidel Castro lo esperaba al pie de la escalerilla del avión. Se produjo así un encuentro entre dos gigantes, dos líderes socialistas de cualidades extraordinarias, que transformó para siempre el destino de la Patria Grande después de más de dos siglos de colonialismo y opresión.

De allí emergió la revolución latinoamericana y caribeña que hoy vivimos. Se produjo un cambio en la correlación de fuerzas con la llegada y el afianzamiento por la vía democrática, de gobiernos con programas políticos y económicos anticapitalistas que sintetizaron las luchas de las gestas independentistas y populares surgidas hace más de doscientos años.

Nadie puede dudar que Chávez y Fidel han sido los grandes arquitectos de una nueva realidad en nuestro continente, tras sepultar la fracasada iniciativa estadounidense del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y consolidar en diciembre de 2004, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).

Se produjo en la práctica la conformación de un frente regional con la ALBA, la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y caribeños (Celac); Petrocaribe, con la participación de gobiernos, organizaciones políticas y movimientos sociales de un amplio espectro ideológico, con la finalidad de unirnos por el beneficio de las mayorías y por la preservación de la paz y la integridad de nuestras naciones. El ideal bolivariano de integración que adoptamos, es el de convertir a toda Nuestramérica en la región más pujante del planeta.

Nuestra alianza estratégica con Cuba, es una demostración de cómo pueden los pueblos establecer acuerdos en lo concreto para hacer frente a la crisis estructural del capitalismo; de cómo es factible tener mayor voluntad política para avanzar en la impostergable unidad necesaria a fin de mantener nuestra plena independencia y soberanía en lo político, en lo económico, en lo comercial, en lo científico-tecnológico, en lo cultural.

La incorporación de la agenda de cooperación Cuba-Venezuela a los 14 motores de la Agenda Económica Bolivariana, comprende un relanzamiento de las relaciones bilaterales que marcarán un nuevo rumbo en el destino de la integración latinoamericana y caribeña, conducido ahora por los presidentes Nicolás Maduro y Raúl Castro.

Hoy se cierne un gran peligro sobre la Patria Grande; los procesos de liberación que hemos iniciado se ven amenazados por pretensiones hegemónicas que quieren hacernos retroceder al vasallaje; hay clara evidencia de intereses que quieren imponernos nuevamente el modelo económico neoliberal para arrebatarle a nuestros pueblos las conquistas sociales alcanzadas; hay indicios de una posible reedición del Plan Cóndor, como ha advertido el hermano presidente ecuatoriano Rafael Correa, tras el golpe de Estado policial y judicial que se ha puesto en marcha en Brasil, contra el gobierno de Dilma Rousseff y la renovación del Decreto Obama, que es la base “legal” para justificar una intervención extranjera en Venezuela.

Hoy, las fuerzas humanistas, progresistas, socialistas, revolucionarias del continente, tenemos la enorme responsabilidad de evitar que factores ajenos a nuestros intereses nos hagan retroceder; por el contrario, debemos hoy más que nunca continuar la tarea de construir la Patria Grande sin injerencia de ninguna potencia extranjera por más poderosa que pueda ser.

Es nuestro tiempo histórico de trascender el neoliberalismo, el rentismo, el colonialismo de nuevo cuño; el que ya no usa cadenas de hierro para esclavizarnos, sino las cadenas invisibles del hambre, la miseria, el desempleo, la falta de vivienda, de educación, de salud.

De todos esos flagelos, nuestras revoluciones, cada una con sus características y modelos propios, han protegido a sus pueblos y no permitiremos que nos hagan regresar al pasado de explotación y servilismo que ya remontamos.

Estamos viviendo tiempos cruciales y definitivos en toda la América Latina y el Caribe. Como nos continúa diciendo Chávez, sólo unidos seremos libres. Solo uniéndonos, con mucha conciencia del deber social, es que seremos definitivamente libres y le legaremos a nuestras generaciones venideras un mundo de iguales entre iguales, de derecho y de justicia. ¡Frente a la escalada imperialista, unidos vencerán nuestros pueblos! ¡¡¡Yanquis, go home!!!

¡Viva Chávez!

¡Viva Fidel!

¡Viva la unidad latinoamericana y caribeña!

¡Viva Nuestramérica antiimperialista!



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Adán Chávez Frías


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