El PSUV entre Rómulo y Chávez

Como ya lo han señalado los clásicos, los procesos revolucionarios no se concretan con la toma del poder político y con el control de la economía y con el reparto equitativo de los recursos, no basta cambiar las relaciones de producción social sino se cambia la lógica, sin producirse cambios en las estructuras ideológicas, sin trasformar la ética del átomo, de la fragmentación, de lo individual por la ética de lo colectivo, de lo sistémico, de lo humano.

Si no impactamos profundamente en el comportamiento social muy difícilmente se puede avanzar; la revolución es un proceso de transformación cultural y así lo entendió el Che cuando nos advierte, “No se puede construir el Socialismo con las armas melladas del capitalismo”.

Precisamente en el aspecto cultural es donde muchos hermosos proyectos liberadores se han empantanado, desacelerando el ritmo, perdiendo la fuerza avasalladora hasta quedar como expresión de cambio solamente la figura de sus mártires, las viejas consignas, los viejos cantos y el himno del partido.

¿Quién puede negar el impacto histórico tanto en lo político como en lo emocional que causaron en el siglo veinte acontecimientos como la Gran Revolución de Octubre en Rusia, la revolución nasserista, la revolución argelina, la revolución libia entre otras? ¿Y cual fue el resultado?

¿Quién puede negar el papel estelar que en épocas pasadas jugaron muchos partidos de la izquierda europea en la lucha en defensa de los oprimidos? ¿Quién puede negar el heroísmo y abnegación de su militancia? ¿Y en que terminaron esos partidos?

Sin traspasar nuestras fronteras; ¿Quién puede negar las luchas libradas por Acción Democrática en sus inicios, sus postulados antiimperialistas y la cantidad de hombres y mujeres que entregaron sus vidas a la noble causa de la patria?
¿Y en qué termino AD?
Del AD revolucionario solo queda; sus mártires y un bello himno.

Esta reflexión en el marco de la Revolución Bolivariana nos conduce a una impostergable posición política firme; debemos de ser críticos, debemos ser objetivos, no podemos parafraseando al panita Ali dejar que la palabra vaya por dentro quemándonos pero además que con nuestro silencio seamos cómplices de lo que tristemente avizoramos, y aunque nadie nos escuche al menos dejemos constancia ante nuestra conciencia.

El reciente acto de postulaciones de pre candidatos a diputados del PSUV aunque permitió que entraran a la consideración de toda la militancia para las internas del 28 de Junio, mujeres y hombres de incuestionable compromiso revolucionario; sin embargo no puede negarse que fue a través, en muchos casos de una férrea lucha contra la soberbia y arrogancia de quienes circunstancialmente ocupan responsabilidades en alcaldías, gobernaciones y también quienes ocupan posiciones en las direcciones regionales del partido; utilizando el chantaje a voceros de UBCH, imposiciones aprovechándose de sus envestiduras, como también acudiendo a la mentira del LINEA / MIENTO “voten
por fulano que esa es la línea de arriba”, en gran medida marcaron la nota discordante .

Ante esas cosas nos preguntarnos ¿Esa es la ética de Romulo Betancourt o de Hugo Chavez? ¿Esos procedimientos son del Acción Democrática de Rómulo o del PSUV de Chavez?

Si estas cosas no se dicen ahora, si se callan simplemente se estarán aceptando como un comportamiento ético dentro del chavismo, como parte del “juego democrático” y el 28 de junio podrá ser peor; y peor aun los acontecimientos que vendrán y así seguiremos desandando nuestros propios pasos, hasta desdibujarnos y ya no ser nada del proyecto original.

Hay quienes poca importancia le dan a estas consideraciones, hasta no faltaran los que la califiquen de impropias, y hasta de contra revolucionarias, pero no podemos ser infieles a nuestros sueños, porque sabemos que muchos de los que predican revolución y practican manipulación si esto se cae se dedicaran a sus negocios, mientras los que soñamos por una patria mejor seguiremos tratando de construirla, los que soñamos con un Partido Socialista Unido de Venezuela que sea la vanguardia conductora de una revolución triunfante y no que sea el antiguo partido de una frustrada revolución que tuvo un gran líder y un hermoso himno.


Abrebrecha y después hablamos




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José Ovalles


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