Ni con el petalo de una rosa

El sindrome de: "la revolución no se toca"

Que difícil es criticar cualquier acción de la revolución o de los revolucionarios sin ser tildado de anti revolucionario o, lo que es peor, de pitiyanqui.

La revolución bolivariana no tiene nada escrito, esta revolución esta tan cruda que cambia a una velocidad impresionante en su propio proceso de evolución, tanto así que no es de extrañar que lo que ayer era malo hoy sea lo más conveniente y los que ayer criticaron hoy tengan la razón y viceversa.

Eso es lo bonito y lo complejo del momento que vivimos, una revolución se esta gestando a nuestro alrededor y todos queremos participar en ella, todos nos creemos con ideas y métodos apropiados, todos estamos deseosos de ser miembros activos de la gestación de la criatura, porque al fin y al cabo somos nosotros mismos los que estamos viviendo el momento y porque serán nuestros hijos los mayores afectados de las decisiones que tomemos hoy.

La misma inmadurez de la criatura nos coloca a unos milímetros del éxito o del precipicio político, entendiéndose por político el universo de las decisiones que hay que tomar en el entorno que sea, desde el barrio hasta las altas esferas del poder.

En esas condiciones de inestabilidad de criterios y de lineamientos el crecimiento político es muy difícil, en esas condiciones la prudencia ante la crítica debe ser extrema para no quedarse por fuera de los cuadros, triángulos, círculos y cualquier cerco en el que se agrupen los revolucionarios.

Esta revolución a veces parece un revolución vieja, una revolución gastada, una revolución que se hizo anciana antes de tiempo, esta es una revolución donde pareciera que esta prohibido ser revolucionario, esta revolución tiene síntomas de fracaso si no endereza el camino y no deja las puertas abiertas a la critica, a las observaciones y a los cambios dentro del cambio.

A veces escuchamos con asombro las cosas socialistas que salen de las bocas y mentes socialistas de algunos ministros y ministras socialistas, y vemos con asombro las actuaciones socialistas de algunos gobernadores, alcaldes y concejales socialistas; y algunas veces vemos con estupor las acciones socialistas de la banca socialista.

El socialismo no puede ser una expresión, debe ser obligatoriamente una acción, los oídos deben estar abiertos, los ojos pelaos, y la mente amplia con el olfato afinado para oler los cambios y presentir las acciones, camaradas socialistas que están en las altas esferas del gobierno socialista, escuchen el rumor que viene vibrando como huracán desde las propias entrañas del pueblo y de la tierra.

El pueblo bolivariano decidió el camino, y no es otro que el socialismo, no lo defrauden camaradas, no se sientan protegidos por los cargos, ni fresquitos a la sombra del comandante, siéntanse comprometidos, siéntanse sudorosos y acalorados con la llama del socialismo, siéntanse obligados con el pueblo.

Al socialismo viejo se lo trago la burocracia nueva, así fue; mírense en el espejo de la historia, no dejen que la burocracia (vieja y nueva mezclada en nuestro suelo) se engulla al socialismo mientras esta en la fragilidad de la niñez.

Los afortunados que una vez estuvieron en el momento adecuado en el sitio adecuado, son hoy los ministros socialistas y eso les da la sensación de ser algo así como la tapa del frasco, les da la sensación de creerse los máximos exponentes del socialismo bolivariano; esa sensación es la que les permite cerrar los ojos y los oídos ante lo que los rodea, esa sensación de seguridad que los envuelve no les permite escuchar los aullidos de un pueblo desatendido, desestimado y confundido.

Mientras el proceso de maduración de nuestro proyecto continué nada esta firmemente establecido, tenemos que cambiar constantemente, la revolución para que sea efectiva debe autorenovarse y autorevolucionarse constantemente, si envejece se pierde y se muere, si envejece vendrán revolucionarios nuevos a matarla para que nazca un proyecto nuevo.

Eso fue justamente lo que hicimos en 1999, se le dio la estocada final a la mal llamada revolución de octubre de 1945, revolución esta que envejeció prematuramente, y sobrevivió cual momia, cual cadáver insepulto hasta que el hedor que desprendía no nos dejaba respirar, ese olor aun no se ha limpiado totalmente, ese olor aun se siente.

Sigamos escribiendo los lineamientos de nuestra propia revolución, no permitamos que la burocracia y la in eficiencia se traen lo que tanto ha costado, nada esta seguro aun, el camino sigue estando enmontado pero estamos en capacidad de convertir rastrojos en trochas y trochas en caminos, no permitamos que a medida que avanzamos el camino se nos vaya enmontando a las espaldas.

Que el camino no se pierda camaradas, que viva la crítica y que mueran la burocracia y la in eficiencia, padres de la corrupción.

PATRIA SOCIALISTA O MUERTE

VENCEREMOS

oscarajimenezr@gmail.com


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Oscar Jímenez


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