La pedagogía del empobrecimiento y el empobrecimiento de la pedagogía

Una característica del conocimiento es que su uso continuo no lo desgasta sino que probablemente de el emerja otro más avanzado. Esa característica lo ha hecho desde mediados del siglo XX, más exactamente después de la segunda guerra mundial, la variable principal en la creación de la riqueza, de mayor salud y mejor educación para la humanidad, pero, paradójicamente también se ha convertido bajo el dominio del metabolismo voraz del capital, en causal de empobrecimiento y desigualdades sociales, en destrucción del medio ambiente y ha servido asimismo de soporte para la fabricación de poderosas tecnologías de guerra contra la misma humanidad.

Y no es que el conocimiento no haya estado nunca presente, es que ahora, en un mundo regido por las lógicas del capital, ha asumido la centralidad en el proceso de producción de la riqueza.

Ubicado pues en ese lugar; en la base misma del desarrollo de las sociedades modernas, puede ahora comprenderse claramente el problema del por qué existen hoy naciones desarrolladas y otras que aún contando con sus propios cerebros e inmensas reservas de materias primas estratégicas se hunden en el subdesarrollo.

Es por ello que el conocimiento, habiéndose transformado en la variable fundamental en la producción de riqueza, determina entonces la organización del trabajo de cualquier sociedad contemporánea. Y la organización del trabajo en una sociedad donde reinan las relaciones de producción capitalista, o sea, donde predomina la propiedad privada explotadora capitalista expropiando el producto del esfuerzo de la clase trabajadora, deja en claro, que el conocimiento y la mercancía que con base en el se puede producir, pertenecen al único dueño de los medios de producción, que no es otro que el capitalista explorador. Pero la sociedad venezolana que es la que formó, fundamentalmente, en su sistema educativo el conocimiento en cuestión, debe sólo conformarse con su situación de cantera de asalariados y con los salarios más bajos del planeta.

Con el título de este artículo no pretendemos un juego de palabras, sino, evidenciar que lo que está verdaderanente detrás de la negativa del mal gobierno de Maduro de firmar una Convención Colectiva que mejore el bienestar de los trabajadores de la educacion, tiene que ver con el propósito de desmantelar el sistema público de educación, como parte de los planes neoliberales con el cual está comprometido el madurismo. Por eso debe comenzar por desmontar los avances conquistados con el gobierno de Chávez. Se supone que el sistema educativo es nuestro principal aparato productivo, de donde debería generarse hoy la riqueza nacional, incluso más que la misma renta petrolera ya que como es bien sabido, esta última no es renovable, pero la producción de conocimiento si lo es. Pero, la gran paradoja que vivimos los venezolanos es que el gobierno de maduro se dedicó a destruirlo debilitando nuestra independencia y soberanía nacional para complacer los intereses del gran capital.

Lo dicho antes nos obliga a hacernos una pregunta que nos gustaría darle una respuesta adelantada para poder continuar desarrollando el resto del tema, y es la siguiente, ¿Cómo fue capaz el madurismo de quedarse con el control del estado para luego desde allí llevar a cabo la contrarrevolución neoliberal? ¿ Fue entonces, el chavismo tan sólo un sentimiento de un pueblo desposeído que depositó toda su esperanza y destino en lo que podía hacer un solo hombre? o, ¿ Cabe todavía la posibilidad de que esa inmensa mayoría vuelva a despertar con una conciencia de clase para sí y se conecte con la necesidad de cambios que desea y necesita el pueblo venezolano-?.

Con las recientes declaraciones de la ministro de educación de que no habrá aumento para los educadores creemos tener ya las respuestas. Con respecto a la primera pregunta estamos convencidos de que siempre en el seno del chavismo vivió agazapada una fracción proburguesa anticomunista y enemiga de los bienes públicos que con la muerte de Chávez se hizo con el control del gobierno y la revolución bolivariana, y que además fueron capaces en anticiparse de construir su propio partido de clase, el madurismo, un partido comprometido en acabar, sin declararlo, sino con hechos concretos, con el avance de la Revolucion Bolivariana. A la vista están las evidencias.

El objetivo de este mal gobierno consiste en ajustarse al plan neo-liberal para desmantelar y sacrificar los anhelos de cambios históricos del pueblo venezolano ante el altar del capital, y para ello comenzaron por destrozar el potencial de la producción nacional y entregar las riquezas naturales y un ejército de desempleados para ser explotados por el capital extranjero, para salvar precisamente a los capitalistas que se encuentran en medio de una de las peores crisis mundial del sistema capitalista provocada por su insaciable voraz naturaleza. Y por otro lado, está la tarea de terminar de destruir el sistema público de educacion en Venezuela para que no haya nada que construya conocimientos liberadores, patrioticos , anticapitalistas, pensamiento crítico y que pueda negarse a los propósitos de la acumulacion capitalista.

Con los destrozos cometidos por el madurismo- fedecamaras y la oposició de derecha, la producción de riqueza en Venezuela se descarriló, la nación quedó sin ninguna fortaleza y lo que entra por concepto de renta petrólera y otros rubros pasa a engordar sólo las arcas personales de la cupula gobernante, familiares y amigos banqueros y pseudo intelectuales apologistas del madurismo, la riqueza de Venezuela se destina hoy básicamente para financiar a los capitalistas engendrados en el vientre del madurismo, y el pueblo, que haga los debidos sacrificios.

Y otra cosa no menos importante, le hacen creer a la gente para simular y mantenerse camuflados, y así confundir con mayor facilidad, que la culpa de todo este desastre la tiene un fantasma que nunca llegó a materializarse en Venezuela, que nunca se le ha permitido nacer entre nosotros, el socialismo. En Venezuela desgraciadamente lo que si hay es una lumpencracia al servicio del gran capital.

Por consiguiente, estructuralmente lo que se conoce como una situación pedagógica; en venezuela ha sido literalmente despedazada. La misión esencial de la educación que es la de enseñar dejó de funcionar, como dejó de existir, que coincidencia, el salario de todos los trabajadores de la educación.

El desarrollo de las capacidades cognitivas de los estudiantes es nulo en comparación con otras épocas, circunstancias y otras naciones, como nulo es, que coincidencia, la inversión del estado venezolano en garantizar el derecho a una educación con calidad.

Se evidencian retrocesos con relación al proceso en el dominio de la lectoescritura y se ha producido un terrible daño en la capacidad de comprender lo que se lee y en expresar a través de la escritura lo que se piensa y quiere decirse.

La pedagogía del empobrecimiento y empobrecimiento de la pedagogía lo que sí enseña y exalta entre nuestra juventud son los valores de la única sociedad primitiva que todavía existe en el planeta, la norteamericana, como la define Braudillar.

Pero, observen que contradicción, oculta el pensamiento científico la del físico Richard Feynman que decía como conclusión en una de sus conferencias a los maestros, "que la evolución humana se produce a través del conocimiento, la educación debe desarrollar las capacidades básicas del proceso de aprender: creatividad, curiosidad, lógica, etcétera".

Al contrario, en Venenezuela el madurismo con la complicidad de los partidos de la oposición, de sus sindicaleros vende contratos, traidores de los interés de los trabajafores y de fedecamaras están destruyendo la produccion del conocimiento nacional al destruir el sistema público de educación. Se puede asegurar entonces que los educadores volverán otra vez a las calles, ahora más radicales y mejor acompañados de pueblo.



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Arnaldo Aguilar Dorta


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