El Currículo en Educación Universitaria: Una historia de antología

El debate del currículo en Venezuela, se constituye en la práctica como una mesa de discusión en la cual se sientan frente a frente, los actores que visten algunas camisas de fuerzas, que simbolizan su formación académica, con el fruncido de las cejas de quienes muestran resistencia conductual, ante los esbozos de un par contrario. A esa misma mesa de debates, no ha sido invitado Pablo Pueblo (pero causalmente esta allí), hombre trabajador, cuyo jefe forma parte de la Transdisciplinariedad que debe encausar la formación académica en los próximos años, en un país que se debate en la polarización de sus habitantes y navega en lo sublime del sueño no alcanzado.

Pablo Pueblo, se ocupa y preocupa en la hora y el tiempo que debe esperar a su jefe, para culminar su jornada de trabajo, ahora es que debe tener paciencia, la gente no llega del todo porque hay trancas en las vías, según un mensaje de texto que lee uno de los presentes. Pablo Pueblo parece desconcertado en las conversaciones que escucha a su alrededor, todas, fijando posturas previas al debate, como buscando apoyo a la hora de una definición concreta.

Su Jefe vira su atención a Pablo Pueblo, le pregunta directo y con tono apacible, Pablo -¿Qué es lo que va a estudiar el hijo tuyo?

A lo cual, Pablo pueblo responde: -Cónchale jefe, la verdad que no sé, ese muchacho cada día sale con una cosa nueva, hace unos meses me dijo Veterinaria y me hizo comprarle un perro, para familiarizarse con los animales, la mujer me dijo también que le comprara unos videos de bromas de animales para que se empapara en el asunto, ahora sale con que quiere Biología Marina porque ve los programas de un canal que tenemos en el cable.

Sí, Discovery Channel le riposta su jefe.

Pablo Pueblo: -ese mismo jefe, responde. La verdad que no sé en verdad, continúa diciendo.

El jefe atendiendo lo dicho, le pregunta -¿Qué te gustaría para él?

Pablo Pueblo: -Jefe a mi gustaría que mi muchacho sea Ingeniero, de esos que hacen carros y puentes inmensos, que salga en la prensa y sea un hombre exitoso.

Jefe: -Pablo pero, ¿Por qué no hablas eso con él?

Pablo Pueblo: -Bueno, es que los muchachos de hoy en día, yo no sé qué piensan, en mis tiempos yo tuve que aprender electricidad y plomería para ganarme la vida y estoy manejando desde los 14 años con mucho esfuerzo para ganarme la vida, yo quiero que mi hijo sea alguien en la vida y aprenda cosas buenas. Pero la universidad no sé, no me convence, veo algunos estudiados manejando un taxi y no quisiera lo mismo para mi hijo, quiero que aprenda, sentencia Pablo Pueblo.

El jefe, con atención lo mira y le dice, -y si el chamo lo ¿conviertes en autodidacta? ¿Qué opinas?

Pablo: -¿Autodidacta dijo? ¿Qué es eso?

Jefe: -Que aprenda de la vida, según su interés, según lo que le gusta, lo que quiere… señala el jefe abriendo un espacio en el entendimiento de Pablo Pueblo. Fíjate Pablo, la idea es que tu hijo pueda comenzar a leer sobre aspectos de la vida que le gusten, que llenen sus expectativas y que le sirvan en un futuro, en el cual pueda vivir con los conocimientos que fue adquiriendo con el correr de los años.

Pablo Pueblo, lo mira con atención y luego de un breve silencio, le dice en tono apacible, -Jefe, mi abuelo me sentaba en una silla y me decía que el hombre debía entender una lógica, debe estudiar una carrera y llegar a ser Doctor, debe aprender un oficio porque las necesidades básicas no son los libros, es la vivienda, es la comida, es la vida con su familia, por eso quiero que mi hijo aprenda a hacer una casa, donde habite con su familia, eso es lo primordial. También quiero que aprenda a sembrar la comida con la cual satisfaga el hambre de sus hijos y su familia en general, pero también, debe ser alguien capaz de colocar un bombillo en su casa como lo más mínimo, hacer los quehaceres y cocinar como los chef que salen en la televisión.

Jefe: -¿Y cómo piensas que va a aprender todo eso si estudiara Biología Marina y debe estar metido dentro del mar estudiando a las especies? Pregunta el jefe interrumpiendo el relato de Pablo Pueblo.

Pablo Pueblo: -Bueno jefe, no sé, leyendo como dice usted o en la Universidad le deben enseñar todo eso, porque yo le pregunto ¿Un biólogo marino no tiene casa? Bueno, ahí está la cosa ve, tiene que aprender a hacer una casa, ¿Dónde va a vivir?

Comienza la ansiada reunión y con ella, empiezan a esbozarse conceptos técnicos del Currículo Universitario, algunas ideas asoman la existencia que encierran las experiencias vividas en otros escenarios, es así como, se relatan experiencias en Chile (Universidad de TALCA), República Dominicana (Instituto Tecnológico de Santo Domingo), Argentina (Universidad de Cuyo), Ecuador (Escuela Politécnica del Litoral), Colombia (Universidad Pontificia de Javeriana) hasta recorrer la experiencia de la Universidad de Costa Rica como parte de un menú conceptual que busca asirse de otras experiencias que iluminen el camino a seguir.

Se pasearon por posturas en las cuales dejaban ver un Currículo centrado en el Docente, como artífice del proceso Enseñanza-Aprendizaje, que orientara los procesos académicos y permitirá guías de acción que según (Coll, 2008).

Entendemos el currículum como el proyecto que preside las actividades educativas escolares, precisa sus intenciones y proporciona guías de acción adecuadas y útiles para los profesores que tienen la responsabilidad directa de su ejecución.”

 

Entrada la reunión el desacuerdo parecía reinar con más fuerza que los propios acuerdos, las posturas en Currículos Intencionales centrados en el Docente, tomaban ganancia en la discusión, se veían reducidos en fuerzas, quienes apostaban por una educación centrada en el estudiante, ya que en este sector podían distinguirse dos grandes grupos a saber:

a). Un primer grupo, que planteaba un Currículo centrado en el estudiante, en forma intencional donde se hiciera hincapié en los elementos que debe aprender para la formación en la vida, pero que dicha consideración fuera cerrada, con contenidos ya planteados que cerraran cualquier espacio a la improvisación en la generación de conocimientos. Eran de la opinión que el conocimiento debía probarse y comprobarse, de otra manera, no era conocimiento.

b). Un segundo grupo, profesaba la idea que el currículo debía ser centrado en el estudiante, pero con condición abierta para que el mismo estudiante, fuera incorporando elementos en su proceso de formación, sin tener más ataduras que su propio interés de aprender. Este grupo creía en los conocimientos previos que tienen los sujetos y que muchas veces marcan sus aspectos vocacionales.

Ante esta acción dialéctica, Pablo Pueblo le costaba identificarse con cualquiera de los grupos en debate, los escuchaba con atención y asombro, al punto tal que se le había olvidado cuanto tiempo llevaba esperando a su jefe.

Una voz al final del pasillo, rompe con el timbre de voz acostumbrado en la sala, pide disculpas por su intervención accidental y excusa su presencia con el consabido “Vengo en representación de mi jefe, que no asiste por motivos de salud”, la sala avoca su atención al parlante, quien comienza con un recorrido por las experiencias anteriores, aportando en cada una de ellas su concreción en el tiempo.

Se detiene en la experiencia Chilena y cita la intervención de Salvador Allende en la Universidad de Guadalajara en el año 1972 donde esboza la necesidad de un profesional más humano, que se condoliera ante la realidad de su pueblo, pero como hacer que nuestros Ingenieros se conmuevan ante el constructor popular que por necesidad, monto su casa en los cerros de las capitales del país, le preguntaba a los presentes.

¿Cómo alcanzamos que el Docente sienta vergüenza por cada niño en la ciudad que no sepa leer ni escribir? ¿Cómo le enseñamos los músicos del Conservatorio Musical, las fotos de los jóvenes perdidos en las drogas en cada uno de nuestros barrios? Y también, ¿Cómo le llamamos la atención a los profesores de Educación Física ante tanto obeso de la sociedad de hoy?

Yo no quiero que ustedes sean los que me den respuesta a estas interrogantes, continua diciendo, pienso y creo que el Currículo del cual hablamos debe ser capaz de responder esta y cualquier otra interrogante, de no ser así, considero estéril una discusión cuyos resultados no tendrán un aporte a la sociedad que la estudia, considero que la Universidad sólo se inscribiría a unas paredes y un espacio físico que aunque muy grande, solo alcanza a repetir lo que ya otros han dicho.

Termino mi espacio agregando que nuestros antepasados tenían los Consejos De Sabios, vaya que grande ver tanta sabiduría junta, me hace recordar aquella frase de Alí Primera “El pueblo es sabio y paciente es el decir de los viejos, que al cantar de guacharacas saben calcular el tiempo…” hagamos que esta discusión de a luz, un currículo que enseñe lo que el estudiante quiere aprender para la vida, pero no cualquier vida, su propia vida, la de los suyos…

Hagamos que el currículo le brinde la posibilidad de experimentar nuevos conocimientos, sólo así erraremos y si no erramos entonces inventamos, así lo dijo Simón Rodríguez en sus tiempos, que el administrador del currículo siga siendo el Docente, ya que no hay quien aprenda si no hay nadie quien enseñe, esa es la máxima de la naturaleza y que lo oculto sea descubierto, que lo intencional sea ordinario y sobre todas las cosas, que sea siempre dinámico, el tiempo es su peor enemigo y me disculpo no poder continuar, pero mi memoria no alcanzo a atajar tantas cosas conversadas con el chofer del Dr. Calderón presente en la reunión.



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Edwars Morillo

Profesor universitario

 edwarsmorillo@gmail.com      @edwars_morillo

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