El diario de Oscar Heck – el 30 de mayo del 2024

Me desperté esta mañana con una feroz gripe, fiebre, toz, dolor de garganta, de cabeza y de los músculos, etc., no pude ir a trabajar, pero bueno, ¿qué se va a hacer?, si Dios quiere, como dicen aquí en Venezuela.

Estoy tomando agua caliente con limón y comiendo huevos sancochados con pancitos que fueron parcialmente comidos por un montón de hormigas que viven en mi taller y que de alguna manera se metieron dentro de la bolsa para festejar llevándose gratuitamente cada una de ellas dos o tres bolsas Clap (migas de pan) pa´ su casa.

Aquí donde vivo las hormigas comen todo, o casi, y son millones. Hay de esas hormigas que comen dulce, y las otras que comen carne, pollo, grasa, pan, y otras cosas no dulces, y pican muy fuerte también. Por ejemplo, cuando no hay agua, después de cocinar, dejo la olla sucia afuera donde me lavo cando hay agua, y después de dos o tres días, la olla está totalmente limpia, las hormigas habrían limpiado la olla completamente. En Arabia Saudita, donde no había agua tampoco, lavábamos las ollas con arena. La poca agua que teníamos era para beber. En el desierto de Atacama, nos bañábamos y lavábamos con solo alrededor de un litro de agua diario por persona.

Saben …

Para mí, quien vivió en Arabia durante seis años, en el desierto, y quien fue criado un tiempo en el desierto Atacama, es absolutamente incomprensible que aquí en Venezuela no tengamos agua, cuando Venezuela es uno de los países con más agua dulce natural de todo el planeta (número 13), pero, ¿qué se va a hacer?, ¿verdad?, si Dios quiere, como dicen aquí en Venezuela, estamos totalmente impotentes frente a esta increíble realidad, es algo que no me entra en la cabeza, es que, eso no tiene absolutamente ningún sentido común, y, además, no decimos nada, nos la calamos, como siempre, como los pendejos que somos (no se insulten, esa es una realidad innegable, y no es nada malo, es simplemente una descripción de una realidad).

Podríamos decir que a veces somos realmente patéticos.

¿O no?

Bueno …

Dije que no iba a escribir más contra Maduro y su gente, ni nada al estilo, y no lo haré, en vez, escribiré contra nosotros mismos, en este caso, contra nosotros los ancianos, los pensionados esclavizados que hemos estado siendo terriblemente maltratados por el Estado venezolano desde hace unos 10 años, resaltando nuestra ignorancia colectiva y nuestras propensión a ser fácilmente engañados, principalmente debido a nuestra tremenda e impuesta ignorancia (impuesta por nuestro sistema colonial de educación), y, debido a nuestra presunción colonial colectiva de que los que gobiernan de turno serían gente inteligente e importante, educada, de "mejor calidad" que nosotros, y otras absurdidades parecidas, y que por eso habría que respetarlos (¡no debemos jamás respetar a quienes nos joden!, no señor, ¡jamás!), o sea, hoy, en el 2024, todavía tenemos la misma mentalidad colonial de hace 200 años atrás, y eso es lo que nos jode, vivimos en el presente, pero nuestras mentes viven en el pasado, es decir, el hecho de que nos mantenemos casi voluntariamente e inconscientemente en un estado de masiva ignorancia y esclavismo mental colectivo, es utilizado libremente por quienes nos gobiernan de turno, para jodernos, para robarnos, y punto. Siempre lo han hecho, y siguen haciéndolo, porque lo permitimos.

¿No es así?

Sí lo es.

La culpa es nuestra, colectivamente, históricamente.

Por ejemplo:

Hace poco, el Estado venezolano anunció que va a indexar las pensiones, sin embargo, ¿cuántos pensionados aun saben o entienden lo que es la indexación? De cada millón de jubilados, ciertamente no más de diez sabrían realmente lo que significa la indexación en el ámbito financiero (porque ese es el ámbito donde eso tiene su real significado), y también, solo esos diez entenderían lo que la indexación es realmente (como instrumento financiero) y las miles y una maneras en que la aplicación operativa financiera de la indexación podría ser utilizada, manipulada, y distorsionada por políticos inmorales (y otros) para ellos llenarse sus propios bolsillos, [exactamente] así como ocurrió con la indexación de las pensiones y los salarios mínimo cuando en el 2018 el Estado venezolano declaró el anclaje (indexación) del salario mínimo y las pensiones al valor del Petro (el Petro a $60 y las pensiones y salarios mínimo a medio Petro = $30 mensuales).

¿No se acuerdan?

Yo sí, perfectamente.

Eso no duró (porque fue una estafa), y nuestras pensiones terminaron rápidamente en $3,50 mensuales.

Es que, tenemos, colectivamente, memorias muy cortas, ¿y saben por qué tenemos memorias cortas?, bueno, porque, en este caso, como en muchos otros, no entendimos nada en primero lugar, y cuando uno no entiendo nada, entonces es imposible que el cerebro guarde eso en su memoria, ya que no hay nada que guardar, pero, si hubiéramos entendido el significado de la indexación o del anclaje de las pensionas al Petro en primer lugar, y si hubiéramos entendido que los políticos de aquel momento estaban montando una monumental estafa (vía esa indexación) para robarnos operativamente nuestras pensiones y salarios mínimo (que pasaron de $30 al mes a $3,50 hoy), bueno, entonces hoy entenderíamos que la indexación anunciada recientemente, también sería, y ciertamente será otra estafa más, o sea, no lo celebraríamos hoy porque simplemente recordaríamos precisamente lo que nos pasó en el 2018 con esa estafa de la indexación que nos jodió aun más de lo que ya estábamos jodidos, y eso, es por culpa de nuestra, culpa de nuestra propia ignorancia y flojera para aprender y entender las cosas con claridad y precisión.

Ejemplo:

Somos alrededor de 5.000.000 de pensionados. En el 2018, nuestra pensión era de $30 al mes, pero rápidamente fue bajando hasta llegar a digamos $5 al mes (para usar cifras redondas), eso ocurrió sobre un periodo de 6 años aproximadamente. La diferencia entre $30 y $5 mensuales, es de $25 mensuales, multiplicado por 5 millones de pensiones, multiplicado por 6 años, eso es = $9.000 millones. Eso es aproximadamente lo que nos robaron en esa estafa (2018-2024), más los intereses, y eso lo hicieron convenciéndonos, a nosotros los ignorantes pensionados, que la indexación sería para nuestro beneficio, lo cual era falso, y sigue siendo falso.

Ellos, quienes montaron esta estafa, sabían (saben) perfectamente que éramos (somos) unos tremendos ignorantes en esos asuntos y que jamás hasta el día de hoy entenderemos nada claro al respecto, y que, así como lo han anunciado hace poco, ellos serán otra vez fácilmente capaces de hacernos lo mismo hoy en el 2024, 6 años después de esa mega estafa del 2018.

¿Saben cuánto dinero es $9.000.000?

De tener ese tipo de dinero en su cuenta bancaria, sin contar los intereses, ustedes podrían comprarse un Ferrari nuevo del año cada día durante 60 años. Necesitarían tener un garaje capaz de guardar 22.000 Ferraris.

Sí señor.

Eso es muchísimo dinero.

O, podrían pagarse un salario de $400.000 diario ($2,8 millones semanales) durante 60 años, o, podrían pagarse su pensión actual durante 215.000.000 de años.

Hace 215 millones de años, eso fue más o menos cuando los dinosaurios empezaron a existir, pero, el ser humano todavía no existía, sí señor, así es, y eso es sin contar lo que nos robaron de las pensiones entre el 2013 y el 2018, más los intereses.

Pero más allá de ese reciente anuncio de indexar las pensiones (o sea, otra estafa más para ellos llenarse sus bolsillos a través de la manipulación financiera de la indexación), el Estado venezolano también anunció la creación de un ministerio para los adultos mayores, ¿y nosotros los pendejos pensionados, ignorantes como somos colectivamente, sin memoria alguna sobre estos asuntos, vamos a celebrar eso?

…Cuando son ellos los mismos que nos han estado robando nuestras pensiones durante más de 10 años, jodiendo nuestras vidas mientras ellos se vuelven mega millonarios con nuestro dinero?

¿Ah?

Es fácil para ellos ofrecernos hoy limosna cuando esa limosna viene del dinero que ellos nos robaron en primer, por ejemplo, si nos robaron $9.000.000.000 (pero es mucho más que eso), y ahora con la creación de un nuevo ministerio, digamos que nos devolvieran $1.000.000.000, ¿quiénes serían los que se habrían realmente beneficiado a largo plazo, ¿nosotros?, ¿o los ladrones que nos llevaron a esta situación para después devolvernos como limosna (usando probablemente solo los intereses generados por esos $9.000,000,000) una pequeña porción del dinero que ellos nos robaron y que siempre fue nuestro en primer lugar?

¿Qué es eso?

¿Ah?

No seamos tan ignorantes y sumisos frente a las ratas que nos roban. Si nos roban, bueno, es porque nosotros lo permitimos. En esencia, no se puede culpar a nadie más.

¡Avispémonos!

oscar@oscarheck.com



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Oscar Heck

De padre canadiense francés y madre indígena, llegó por primera vez a Venezuela en los años 1970, donde trabajó como misionero en algunos barrios de Caracas y Barlovento. Fue colaborador y corresponsal en inglés de Vheadline.com del 2002 al 2011, y ha sido colaborador regular de Aporrea desde el 2011. Se dedica principalmente a investigar y exponer verdades, o lo que sea lo más cercano posible a la verdad, cumpliendo así su deber Revolucionario ya que está convencido que toda Revolución humanista debe siempre basarse en verdades, y no en mentiras.

 oscar@oscarheck.com

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