Jesús Farías antes y ahora. Pascualina Curcio y Amaranta Rojas

Nota: El artículo que repongo abajo le publiqué en aporrea el 06-06-2014. Según mis cálculos, con la advertencia que, por flojera, en esto en veces no suelo ser muy cuidadoso, estaba comenzando el primer período constitucional de Maduro y Jesús Farías era miembro de la Comisión de Finanzas de la AN, junto con Sanguino, desde donde entonces solían salir interesantes y necesarias denuncias, críticas y advertencias sobre el asunto económico y particularmente en lo que respecta al tema cambiario y manejo de las divisas. Todavía prevalecían peso y herencia de Chávez, referido estos a sus concepciones y prácticas.

Posiblemente, digo yo, Farías aun estaba en una estación muy distante del Poder Ejecutivo y de quienes lo heredaron muerto Chávez, pues recordemos no venía de esos "grupos heroicos y luminosos" que mantuvieron en alto las banderas de la lucha armada y violenta hasta última hora, como ahora desde la derecha Leopoldo López y Guaidó, cuando Chávez les puso en tres y dos diciéndoles, "me acompañan a participar en las elecciones o me voy solo a buscar otra gente", sino del PCV, y entró una vez que el Comandante llamó a formar el partido único o sea el Psuv. Para decirlo como el maestro Gallegos, a Farías le tuvieron en "blanqueo", como a Remota Montiel en "Sobre la misma Tierra" y bajo estricta observación.*

Le imagino a él, quien visto desde lejos, pues sólo así le he percibido hasta ahora, muy comedido y callado, más solitario de lo común y eso en política es por demás mortificante, abre pocas perspectivas y hace el futuro incierto.

De repente, algunas voces, mencionan a Farías como figura importante de ese equipo misterioso de monetaristas que fijan la política económica del gobierno y el cual, según la opinión de Pascualina Curcio, es el mayor responsable - más que el presidente mismo, a quien se le exhibe en Miraflores como "El Cautivo", por recordar a Esteban Echeverría- particularmente del deterioro del salario que casi llega a la miseria y la economía toda.

Ayer, mi amiga y "casi paisana", dicho así porque margariteño y cumanés "la misma vaina son", Amaranta Rojas, en virtud de lo que Jesús Farías ha dicho contra Pascualina Curcio, escribió aquí en Aporrea, "Decidió entonces JF, desde el vació ideológico e intelectual atentar contra la integridad intelectual de Pascualina y nos dice, que Pascualina está manipulando."

https://www.aporrea.org/economia/a293191.html

Sucede que, en buena medida, Pascualina defiende lo mismo que Jesús Farías defendía antes y por eso he decidido reponer este artículo, para que el lector recuerde como pensaba el mencionado diputado antes, cuando estaba como ahora Pascualina, haciendo señas a los del mando para que no perdiesen la senda que había señalado Chávez y, según él, "no había pa´ donde cogé".

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Diputado Jesús Farías: La cosa no está color de rosa. ¡Qué bien!

Eligio Damas

Aporrea, 06-06-2014

En el diario "El Tiempo" de Puerto La cruz, aparecen hoy jueves 5 de junio unas declaraciones del diputado Jesús Farías, que si bien no las percibo pesimistas, tampoco están signadas por el optimismo desbordado y hasta triunfalista que uno percibe en los altos mandos del chavismo. Aunque para hablar con apego a lo que uno realmente capta, pareciera que en este nivel no hay preocupación alguna porque saben lo que no sabemos u optan por hablar un lenguaje para que no "cunda el pánico" o "púnico", como solía decir "El Chapulín Colorado".

El Estado, el viejo y este de ahora, que pareciera arrastrar en demasía los defectos de aquél, tiende a subestimar al pueblo, cuando no le informa tal cómo debe, sobre todo si hablamos de un proceso revolucionario obligado a marchar sobre los hombros, comprensión, pero también buena información de las multitudes.

Cuando uno escucha a los altos mandos de gobierno, desde el presidente y sus ministros, sobre todo aquellos que tienen que ver con la economía, empezando por Rafael Ramírez, y observa cómo pasan por alto las dificultades derivadas de la inflación y escasez, los sinsabores de la gente en la calle por estos fenómenos, le asalta la sensación que creen necesario ocultarle al pueblo una situación que él conoce mejor que ellos porque lo sufre; que consideran bueno –no sé para qué – no hablar de aquello, como si de esa manera minimizan los problemas o los eliminan en la mente de la gente, aunque no en el bolsillo, o piensan que somos un arrume de insensatos a quienes nada de eso debe decírsele porque aumentan nuestras inconformidades y predisposición a plegarse al enemigo. Nos perciben como una tropa cuadrada en masa para saltar la talanquera y no un pueblo dispuesto a meter la mano y asumir los sacrificios si nos hablan claro del cambio y futuro.

Pareciera pertinente averiguar si esa conducta es buena. A nuestro parecer, esa fingida indiferencia del gobierno, que no cambia el cuadro de dificultades del público consumidor - sobre todo en la población más vulnerable -, tomando en cuenta que, según nuestra experiencia, los sistemas de distribución de mercancías del sector oficial han llegado a un nivel muy crítico, genera más inconformidad. Nadie confiable nos habla del problema. Problema que no existe tampoco tiene solución. A esa conclusión llegan las multitudes.

Si alguien te debe y cuando te ve y habla, pasado cierto tiempo, no hace mención a la deuda, aunque sea para ofrecerte una esperanza, es porque esa persona está haciéndose el loco para no pagarte.

Por eso, el silencio oficial ante la escasez y la alta inflación, la evasiva oficial que habla a diestra y siniestra de una "ofensiva económica", distante de los espacios donde mayor y habitualmente concurre la gente a hacer mercado, genera más inconformidad; pues se piensa que quien "debe salvarnos", no puede hacerlo.

Ante esa actitud oficial, las declaraciones de Farías, quien mostró su profunda preocupación por la situación económica y la ausencia de políticas adecuadas y a tiempo para revertir la situación, nos llenan de aliento.

Dijo el hijo del viejo dirigente comunista del mismo nombre:

"Si el gobierno no resuelve el problema económico corremos el riesgo de entrar en recesión".

Farías sabe de lo que habla, pues es economista y vicepresidente de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional. Pero también agregó, en esas circunstancias "al gobierno le sería difícil profundizar el socialismo…".

Y continuó diciendo, "Se debe superar la alta inflación, carestía, deterioro de los índices de pobreza….ect." Además reclamó la entrega de dólares para las importaciones y mejorar, en ese sentido, los controles.

Me satisface oír decir eso, porque revela que arriba hay alguien vigilante y dispuesto a tocar las campanas que sea necesario y sobre todo, permitirle al pueblo conocer que hay preocupación por sus problemas; pues la "intención no basta".

Ojalá a Jesús Farías, de quien a uno no le cabe duda acerca de su definitiva disposición a estar siempre a bordo de la nave que navega hacia el cambio social, aunque las tempestades hagan dificultoso el viaje, le escuchen y, lejos de amonestarle, le hagan caso en su conducta propicia a informar y sus otros consejos al gobierno.

*Nota aparte, es poco probable que, a quien sabe historias, se le enrede con "cuentos". Hay quienes dicen que "aquella izquierda luminosa", comenzó a sustituir la lucha armada y guerrillera por otras formas de lucha, y hasta combinándolas, cuando sólo se trató de trasladar la práctica violencia a las ciudades donde el pueblo mayormente sufría los rigores de ella. Y esto, como señalaré en artículo que seguirá a este, posiblemente el lunes, es justamente lo mismo que piensa la derecha extremista de ahora y de lo que habla Juan Pablo Guanipa.



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Eligio Damas

Militante de la izquierda de toda la vida. Nunca ha sido candidato a nada y menos ser llevado a tribunal alguno. Libre para opinar, sin tapaojos ni ataduras. Maestro de escuela de los de abajo.

 damas.eligio@gmail.com

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