Reflexiones

No sólo de tierra vive la agricultura

Algunas personas, tal vez más de las que uno se imagina, creen que con repartir tierras ya es suficiente para lograr el objetivo de desarrollar la agricultura en la búsqueda de la tan ansiada soberanía alimentaria. Este no es un error exclusivo de los burócratas de la quinta República, acaso ¿Podemos negar que en la cuarta también se intentó una Reforma Agraria y se les repartió a los campesinos millones de hectáreas? Entre el 20 y el 21 de mayo, el Ministro de Agricultura y Tierras productivas reportó por las redes que entre el 2008 y el 2018 el gobierno bolivariano de Venezuela entregó 10.077.661 hectáreas a través de 305.903 "instrumentos agrarios".

Ojalá en una próxima oportunidad el Ministro nos informe pormenorizadamente a través de la página del Ministerio de Agricultura y Tierra Productiva ¿Cuántas de esas hectáreas están productivas, qué y cuanto producen y cuántos de los originales adjudicatarios continúan trabajando en esas tierras? Además, es imperativo demostrar cuánto ha aumentado la producción y productividad del agro venezolano, gracias a los proyectos realizados en esas tierras adjudicadas por el Estado a pequeños y medianos productores, A muchos venezolanos y venezolanos también nos gustaría, que nos rindieran cuenta del aumento de la productividad de algunas fincas que estaban en producción cuando por razones de utilidad pública e interés social fueron expropiadas a particulares ( Art. 115 de la CRBV) o confiscadas al narcotráfico en cumplimiento del artículo 116 de nuestro proyecto de país..

El ciudadano común y corriente se siente casi realizado cuando le asignan un pedazo de tierra. Lo que no saben u olvidan muchos es que la tierra es el primer peldaño de una escalera que tiene unos cuantos escalones que no son fáciles de subir. Hoy nos referiremos al escalón de la tierra, el cual muchas veces viene con defectos de fábrica que lo torna resbaladizo y hasta fangoso. Hemos oído de boca de las víctimas el drama de haber recibido tierra y no poder trabajarla porque para llegar a ella hay que caminar varias horas, ya que no hay carreteras o porque los terrenos son anegadizos y no entra ni tractor. En este sentido, no podemos olvidar que la VIALIDAD RURAL TRANSITABLE es quizás la más importante infraestructura de apoyo a la producción.

Otro obstáculo para que los beneficiarios de tierra puedan trabajarla eficientemente es el problema de SANEAMIENTO. Entregarle a un grupo de pequeños ganaderos 6000 hectáreas siempre luce como una buena noticia, pero si Ud. se entera que 4000 hectáreas de esa superficie son inundables, no es que sea mala noticia sino que hay que planificar el número de cabezas de ganado (carga animal) con base en las 2000 hectáreas, que es la superficie disponible de pastoreo en la época lluviosa. Por eso es que da tristeza que con el tiempo vayan quedando en el olvido y la desidia, ambiciosos proyectos de saneamiento de tierra como el de los módulos de Apure. A propósito de saneamiento de tierra, en Portuguesa están pendientes el saneamiento de miles de hectáreas en los municipios Guanarito y Santa Rosalía, en este último, debido al desbordamiento del sedimentado canal piloto del Rio Acarigua.

En nuestra pasantía de dos años por Guárico (2013-2014) quedamos sorprendidos de los resultados de un diagnóstico participativo que hicimos para validar con los productores de los 15 municipios, los factores que según su opinión frenaban el desarrollo del agro en su estado. Por lo que habíamos oído, supusimos que los dos primeros factores señalados como obstáculo al desarrollo del agro guariqueño, serían: CREDITOS E INSUMOS SUFICIENTES Y OPORTUNOS. No obstante, el factor más mencionado fue REGULARIZACIÓN DE LA TENENCIA DE LA TIERRA, seguido por los dos anteriores. Es el caso que los documentos que el INTI le entregaba a los campesinos cuando le adjudicaba las tierras no eran garantías aceptadas por los bancos, por lo tanto los campesinos que los poseían no cumplían con los requisitos para ser beneficiarios de créditos.

Aunque parezca irrelevante, otra queja de pequeños productores que reciben tierras del Estado es el hecho de que muchos predios están sin deforestar, por lo tanto no pueden prepararse para la siembra, amén de la sombra que impide el crecimiento de la mayoría de los cultivos. De esta manera, siendo que la deforestación es una labor muy costosa y el Estado no otorga créditos para realizarla, muchos campesinos tienen que conformarse con ralear con hachas pequeñas superficies para hacer conucos para la subsistencia. Algunos campesinos que reciben tierra del Estado, también desearían que junto con las adjudicaciones se consideraran proyectos técnica y financieramente viables con acompañamiento Técnico y socio- político. Si alguien piensa que los productores del agro son muy exigentes, nos permitimos decirles que la piratería en agricultura es contraria a la soberanía alimentaria del país, y por lo tanto al bienestar social.

Finalmente, somos enfáticos al señalar que toda gestión se mide por resultados finales; por lo tanto, la entrega de tierras por si sola no representa un gran avance en términos de Justicia Social y Soberanía alimentaria, ésto sin desconocer que los suelos son el primer escalón donde se ancla el andamiaje agro-productivo del país.



Esta nota ha sido leída aproximadamente 575 veces.



Antonia Muñóz


Visite el perfil de Antonia Muñóz para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



Antonia Muñóz

Antonia Muñóz

Más artículos de este autor



US mp N GA Y ab = '0' /desalambrar/a280160.htmlCd0NV CAC = Y co = US p hace 3 = NO