Siete años de Hipnosis

Politiporrazos

Se atreverán a exhibir dos producciones acerca del 11 Abril 2002 los medios de televisión más antiguos del país, Venevisión, Televen, la “internacional” Rctv que el colectivo llama Rct fuiste…, o esa violadora de casi todos los artículos de la Ley RESORTE –responsabilidad social en radio y televisión- GLOBO TERROR VISION. Por qué no han televisado los documentales “Puente Llaguno claves de una masacre” del venezolano Angel Palacios, o “La revolución no será transmitida”, producido por cineastas extranjeros, mientras que VTV, VIVE y ANTV sí los han proyectado. Inexplicablemente quienes defendieron la absurda decisión de la justicia adecopeyana miquilenista, calificando “vacío de poder” al secuestro golpista del que fue víctima el Presidente Chávez en Abril 2002, no han ofrecido a sus televidentes esas joyas fílmicas, pese a llamarse “respetuosos” de la libertad de expresión y anhelan que Venezuela “vuelva a su libertad perdida”, sin acordarse la manera en que se debían arrastrar, o prosternarse ante los gobiernos blanquiverdes entre 1959 y 1999, temerosos de las oficinas de control de radio y televisión, prestándose a arreglar cualquier simpleza que le disgustara a la “democracia representativa”, pactando negocios, callando verdades clamadas por el pueblo, ocultando las lacras sociales, disimulando la inseguridad, minimizando el narcotráfico, sicariato y en líneas generales la perversión capitalista, en aras de una nación a la que presentaban como “vitrina de la democracia en América”, dejándose robar el petróleo, no invirtiendo en salud y educación ni siquiera la cuota presupuestaria recomendada por la ONU como exigencia mínima. Aquellos regímenes que abandonaron los barrios sin importarles como crecieron los cinturones de miseria en todo el territorio patrio, defendían la antigua Pdvsa donde no ayudaron al colectivo nacional. Olvidan ex profeso cuando cada cinco años después de las elecciones venían las descalificaciones, a punto que un presidente recién electo afirmó “recibo un país hipotecado”, y otro gritó “estoy ante una nación que dejaron en la carraplana…”. Hoy llegan a la hipocritocracia de actuar como si -por dominar ampliamente los medios de comunicación-, algunos invocando la autoridad SS y otros haciéndose los pendejos, ocultan una parte de los acontecimientos siguiendo el vergonzoso patrón informativo silencioso del 12 y 13 de Abril 2002, -cuando la desvergüenza hizo quedar en ridículo el periodismo venezolano-, fueron los días que en el exterior se enteraron primero acerca de la reacción popular a favor del regreso del Presidente, derrocado por 47 horas con el encompinchamiento criminal de una CTV a la cual “se le vio” el FASCISMO, una FEDECAMARAS que demostró su fe al imperialismo y una jerarquía eclesiástica que perdonó torturas, desapariciones y asesinatos políticos durante la cuarta república, recibió dinero de amantes presidenciales pero actualmente habla de corrupción material y moral, pretendiendo hacernos creer que el 11 de abril 2002 los policías que dispararon y mataron, lo hicieron cumpliendo con su deber en medio de una refriega a balazos, defendiendo a quienes marchaban “pacíficamente”. Un Monseñor Cardenal no quiere recordar en su ignorancia calculada, que la marcha nunca llegó a Puente Llaguno y así lo confirmó ante la Comisión de la Verdad el comisario Henry Vivas. Tampoco cree la detención de siete francotiradores -algunos extranjeros-, liberados pocas horas después por la gente de Carmona. Con razón el ministro Tarek El Aissami llamó inmoral al Monseñor que hizo tales afirmaciones, donde lo único que le faltó urosa-sibilinamente hablando, fue decir que cumplían ordenes de la autoridad SS, es decir de Su Santidad el Papa. El contraste es que todos recordamos esas autoridades episcopales defendiendo junto a los directores de las televisoras comerciales, los dictámenes de una SS, -policías criollos imitadores de la SS o Gestapo alemana-, terribles asesinos nazis. Vergonzoso comprobar la audacia bestial con la cual pretenden convencer a Venezuela que es un Hitler el comandante de nuestra revolución socialista, humanista y participativa, ejemplo desde Venezuela para el mundo, pese a siete años de querer hipnotizarnos quienes en lugar de informar se limitan a enfermar, o cuando menos -pero también de manera infame-, no se encargan de informar sino de manipular.


luissanchezibarra@hotmail.com


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Luis Sánchez Ibarra


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