El corazón de la esperanza (II)

El domingo 31 de julio de 2.005 escribimos un artículo que titulamos: El Corazón de la Esperanza. Para ese instante, con afán; buscábamos reconciliarnos con Dios. Desconcertados ante la censurable conducta de algunos curas de la derecha reaccionaria. Sus crematísticos desvelos terrenales, y su abierta posición política-partidista ante la proximidad de las elecciones parlamentarias. Para esa fecha, Domingo 31, como expresión mágica del Programa Presidencial, Hugo Rafael Chávez Frías, compartía cordialidades con algunos vates de visita en nuestro país en ocasión al festival de poesía; y una maravillosa mujer, de nacionalidad francesa, poetisa, hija indiscutible de Caliope y nieta de Zeus y Mnemosine, y en perfecto español, leyó versos salidos de sus vivencias y sentimientos. Citando entre otras expresiones de líricas rimas: Estamos en contacto con la Revolución Venezolana. Estamos en el Corazón de la Esperanza. Nos conmovimos ante la bella imagen oral y expresiva creada por ese hermoso ser humano; y percibimos que además de nuestros sueños, de nuestras utopías, un arrollador sentimiento; fortalecía lo más noble de nuestro compromiso concreto de contribuir al nuevo proyecto de país. Al proyecto de la Venezuela Democrática y Socialista. A nuestro proyecto del siglo XXI. La fibra más mística de nuestro ser, nos catapulto, en lo hermoso y existencial de esa expresión, de ese sentimiento: La Esperanza.

Hoy Junio de 2.007 se repite luego del torpe desempeño de la reacción, y en santurrón ritornelo, el hipócrita discurso del cura mayor del “Estado Vaticano” y los representantes de la iglesia católica venezolana. Censurando el no muy claro asesinato de once parlamentarios colombianos prisioneros de guerra presumiblemente realizado por las FARC, -Que deploramos y no apañamos- pero callando la necesaria critica que el mundo católico decente espera, ante los atropellos criminales y asesinos de los gringos y los israelíes. No nos quedo otra alternativa que refugiarnos de nuevo en la lectura de los Miserables, de Víctor Hugo; y nutrirnos con el reconfortante desempeño del noble, solidario, y magnifico anciano, -M. Myriel- Bienvenido Myriel- obispo emblema de la novela en cuestión. El ficcional hombre de luz de Víctor Hugo; de raída sotana. De desprendimientos materiales, y quien en sarcástica expresión ante los merecidos respetos de su ama de llaves quien le llamaba “Vuestra Grandeza”, siendo el de baja estatura y no estando en capacidad de alcanzar unos libros de su biblioteca, con punzante sorna le dijo: Magloire traedme una silla, porque mi grandeza no alcanza a esa tabla.

Hipócritamente ciegos estos seres emergentes. Caminando a tientas y lastimosamente apoyándose en la pared de la decrepitud histórica venezolana. Obtusos en su percepción de la realidad. Mezquinos ante los logros en atención medica al grueso del pueblo. Preñados de odio ante los avances de consolidación económica, vial, e infraestructural en general de nuestro país. Martirizados psicológica y somáticamente ante la consolidación de Hugo Rafael Chávez Frías –Nuestro Presidente- como indiscutible líder en nuestra América india. Nuestra América Negra. Nuestra América de gloriosas mezclas que hoy por hoy emerge con soberbia, orgullo y volcánico desempeño a reclamar lo que lamentablemente Simón dejo inconcluso y Páez, postergo con su traición, -para castigo de su memoria histórica-. Es para ellos, el paradigma de una sociedad sin privilegios que no pueden aceptar. Habituados a la lisonja, a lo sibilino; al mayor de las veces actividad parasitaria que ya el emporio del poder capitalista mundial no haya como sacudir en calidad de aliados; agotados ya los escenarios de la sumisión de las masas a través de lo intemporal en sociedades que se estremecen en la búsqueda de la redención temporal.

Juntos, expectantes los revolucionarios venezolanos, emocionados y alegres. Inundados de desbordado sentimientos de amor y solidaridad fraterna hacia nuestros iguales. Ya inscritos todos en el Partido Socialista Unido de Venezuela. Críticos. Arrolladoramente críticos. Orgullosos al escuchar en la Plaza Bolívar de Caracas en ocasión de la celebración del Día del Periodista a camaradas de la talla de Earle Herrera; José Vicente Rangel –Comprometido hombre de honor y meritorio ex presidente de nuestro país-; y otros brillantes compañeros en sus disertaciones sobre la Libertad de Expresión, leíamos ya reflexivos; ávidos: El Prologo de Código de Ética del Periodista Venezolano, en su aparte: (cito) El Libertador decía que las revoluciones hay que vivirlas de cerca y juzgarlas de lejos. (Edición Impresa en los Talleres de la Imprenta Municipal, Junio-2.007, y prologada por nuestro compatriota Lic. Alcalde Freddy Bernal ) Y añadimos nosotros sin pretensiones de pitoniso: El Bochorno, y la vergüenza, -en tiempos de nuevas generaciones- no embargaran las almas de la oligarquía rancia y criolla; toda vez que la que ha sustituido a los amos del valle colonial y apatrida de entonces y sus aliados, -presentes todos hoy-, apuestan ahora al anti-histórico retorno del poder. En la consigna sutil de mantener aberrantes exclusiones y privilegios. Continuar el sojuzgamiento determinista, criminal y explotador de la Internacional del Capital. –No existe para ellos como reo contumaz. Como homicidas. Como terroristas. Como aberrantes abortos de pútridos vientres; el derramamiento de sangre. La angustia y las lágrimas que causaron a lo mas autentico, generoso y noble de nuestra población en sus criminales intentonas conspirativas contra el Estado de Derecho Participativo Democrático Venezolano- Ese accionar, aun no resarcido y pendiente en los tribunales de la historia, es necesario mantener como querella infenecible. Traducirlo en factura abierta por Cobrar que nos negamos a debitar a Cuentas Incobrables. ¡No es necesario insistir sobre la cólera que embarga al grueso de la población ante la grosera bofetada de la impunidad!

No entienden estos seres, y es lógico por satírico que parezca, -que somática y psicológicamente por canallas-, conozcan la piedad. Se estremezcan ante el dolor y la pena del semejante. Que el corazón y la mente les incline hacia el arrepentimiento. Hacia la bondad y la catarsis. Son centurias desde la invasión de España; cargada esta de espejos, baratijas, gonorreas, sífilis, aberrantes comportamientos de saqueo; de imposición catequizante. De someter a las mayorías. De acumulación de Capital. De meticuloso perfeccionamiento en el aparato de dominación y derroche en las Cortes del Imperio Español a costa del asesinato de millones de almas irredentas. Aplicable a todo nuestro Caribe y Continente del Sur. A nuestra África ancestral lo cual con rigurosa historicidad, nos une en nuestras aun abiertas venas. De desarraigar a nuestros ancestros. Implantar el señorío Esclavista-Feudal. Utilizar y traicionar en el más aberrante sentido oligárquico de clases a Bolívar. Delinquir con el robo y tenencia Latifundista. Parasitar con la actividad comercial importadora acumuladora de costos. Despreciar por mentecatismo, el desarrollo nacional; vía Empresas Transformadoras de Materia Primas. Productoras de Bienes de Consumo Alimentario y/o Bienes de Capital. Asaltar otrora las Concesiones Petroleras. Y a la carga de bayonetas, unas veces a la sordina, -con el dedo índice transversal en los labios en señal de la cruz-. Otras con estrepitosas ausencias de silencio, igualmente asaltar el erario público. Postrar la economía nacional en desmedro de las mayorías. -Eso, insistimos, los marco como Castas. De allí su resistencia al cambio y perdida de oscuros privilegios-. No lo aceptan. No aceptan su desplazamiento ante dialécticos, histórico, económicos, y concretas realidades políticas y sociales. No solamente presentes en nuestro país; sino emergentes en las terribles crisis del Capitalismo Global. Se empecinan en ello por que es un asunto de poder y supra poder. De hegemonía. Parodiando a Trotsky: Es un asunto de Ley de Contrarios. Una eterna confrontación de clases que agotaremos cuando ascendamos a nuevos estadios societales. La sociedad sin clases. El nuevo ser humano. La redención del hombre como centro del mundo.


Como epilogo; exhortamos a nuestros compatriotas revolucionarios, socialistas. A nuestros hermanos militares. A nuestro pueblo incontaminado. A nuestros Profesionales y Técnicos comprometidos con el proceso no kafkiano, -sino socialista- A lo más sano de nuestra sociedad. A que sin postergación, ejerzamos sin retaliación pero con firmeza una feroz Contraloría Social. A que vigoricemos con nuestra participación, la eficiente Red de Inteligencia Popular. Partiendo de la base cierta, que una información oportuna y veraz nos adelanta en la vanguardia ante la arremetida del enemigo y nos minimiza angustias y bajas. Que denunciemos sin tapujos y desplacemos de los organismos burocráticos del estado, a la quinta columna infiltrada; empeñándonos en la eficiencia como servidores de la Sociedad Socialista que queremos construir Que denunciemos a los “Inter.-Nos”, propensos al asalto del bien público. A la comisión. Al negociado de maletín A la obtención del dinero fácil. Al desgaste de lo ético que acorrala y angustia a nuestro Presidente. Que evitemos como compromiso militante, que el enemigo nos estigmatice genéricamente como ladrones de peculado; perdiendo en consecuencia la batalla moral. De allí compatriotas que debamos hoy por hoy, y mas que nunca, abrazarnos al prometedor futuro -Son tiempos de redención. Son tiempos de Venezuela, el Corazón de la Esperanza-

(*)Cronista

Julioc_br@hotmail.com









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Julio Cesar Belisario R.(*)

Revolucionario. Contador Socio Director de la firma Secoafin, SC. Belisario, León & Asociados. Contaduría. Auditoría. Impuestos. Asesoramiento Gerencial, etc.

 juliocesarb72@gmail.com      @SigloXXII78

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