Hay gente muy conocida por su afán de poder que al no lograrlo, van acumulando mucho odio.
Ese sentimiento muy negativo acumulado después de tanto desatino no le deja sino el deseo de venganza, sin importar las consecuencias, solo se mueven con ansias, cada fracaso acrecenta su odio, sedientos de complicaciones y enfrentamientos se ligan con el crimen y con intereses contrarios a la República, en su desesperación han perdido la cordura y clamado:
"Sanciones, bloqueo, invasión, bombardeo, si si si", dicen así, contra su propia patria.
Han querido por su ansia desenfrenada meter a Venezuela en una guerra, eso es destrucción, es la ira impulsiva resultado de tanto fracaso político, reforzada con fuerza mediática ahora potenciada con redes sociales, menos mal que cada día son menos, ya ni movilizan, ni trancan nada.
La realidad es que la inmensa mayoría del pueblo venezolano quiere paz, aún en las dificultades no cae en los planes de la desesperación, del caos y la violencia, modos muy contrarios a la tesis que define: "La política como el conjunto de actividades, decisiones y normas mediante las cuales los grupos humanos organizan su convivencia, administran el poder y resuelven conflictos para alcanzar objetivos comunes. Proviene del griego polis (ciudad-estado), y abarca la gestión de asuntos públicos, el gobierno, la creación de leyes y la participación ciudadana." Tomado de Google.
Si persisten en contaminar el ejercicio político seguirán contando derrotas, ya se ha demostrado una y otra vez, que la fuerza que decide en Venezuela, la mayoría del pueblo es consciente de su responsabilidad histórica para seguir garantizado la tranquilidad del país. De esa convicción y compromiso surge, en la Asamblea Nacional, la Ley de Amnistía aprobada por unanimidad.
En este tiempo histórico que vive el país, hay los hombres y las mujeres con la inteligencia y sabiduría necesaria, con la fuerza y el coraje para dar de si todo por el bienestar de Venezuela. Con esa gente estamos, las diferencias no importan. Los que andan buscando intervenciones, bloqueos y bombardeos chocan con la realidad.
Con el amor que es más fuerte que el odio, con paciencia estratégica, entre todos, aún con las diferencias, construiremos un gran porvenir teniendo siempre presente al Libertador Simón Bolívar y al Maestro Simón Rodríguez:
"El camino de la perfección se compone de modificaciones favorables".