"El futuro depende de lo que hagas hoy".
Mahatma Gandhi
Las leyes se crean para reglamentar la coexistencia dentro de la sociedad, asegurando disciplina, tranquilidad, justicia y el bien común. Estas normas obligatorias constituyen las líneas de conducta que incorporan hábitos, costumbres y modales en una sociedad, con el propósito de proteger los derechos fundamentales de todos los ciudadanos.
En la actualidad, observamos preocupados el fenómeno conocido como TRAIDENS, donde niños y jóvenes declaran sentirse especies diferentes a la humana. Esta situación evidencia dificultades en la generación infantil y juvenil para relacionarse con su entorno, posiblemente como una búsqueda de identidad o reconocimiento. Sin embargo, al desconocer las causas exactas de esta conducta dificulta su abordaje integral. Podría tratarse de desajustes psicológicos relacionados con la desconexión social, nuevas patologías en desarrollo o incluso cuestiones socioculturales. Más allá de las posibles causas, lo esencial es reconocer que esta situación refleja una problemática real que necesita atención adecuada.
La Ley Orgánica de Protección del Niño y Adolescente (LOPNA), sancionada en septiembre de 1998, establece mecanismos para proteger a los niños y adolescentes y orientar tratamientos no punitivos, sino protectores, ante desórdenes de conducta. Sin embargo, este marco legal no contempla específicamente el fenómeno TRAIDENS, ya que no existía en ese momento, la Ley de protección del Niño y Adolescente fue promulgada en 1998; con el paso de los años (28 años después) se han presentado nuevos problemas entre ellos el problema TRAIDENS situación que se ha convertido en un nuevo desafío; observamos una generación que enfrenta dificultades para procesar información de manera lógica, evaluar situaciones complejas y tomar decisiones acertadas. Por ello, es urgente interceder ante los organismos competentes para actualizar la ley y establecer procedimientos que permitan abordar esta irregular conducta de manera efectiva.
La Falta de mecanismos legales para abordar esta conducta genera: Riesgo para el desarrollo psicosocial de los niños y jovenes involucrados y la necesidad de actualizar el marco legal para proteger sus derechos e implementar procedimientos específicos para abordar este fenómeno, garantizando la atención y protección integral de los niños y adolescentes.
Actuar hoy es fundamental para garantizar un futuro con una ciudadanía capaz, resiliente y eficiente. La protección de los derechos de los niños y adolescentes debe ser una prioridad que nos comprometa a todos.