Manifiesto por la paz de Colombia

Después de varias décadas en que la guerra ha abrazado con su manto siniestro el jardín de América del Sur, ¡Colombia!, cobijándose en él por parte de los sainetes de la guerra, es como si la vida no les valiera nada, donde la miseria de sus almas se refleja en el odio, y en el egoísmo de vivir con dignidad, haciendo de la guerra su más perfecta empresa.

Es hora de que la paz en Colombia se materialice en cada compatriota, regalando su propio manifiesto por la Paz con Justicia Social.

He aquí mí manifiesto:

Escuchad, ¡oh Colombia!, este susurro de manifiesto por la paz. Es hora de que las palabras se entrelacen como pétalos de flores en un extenso jardín de armonía y reconciliación.

En este pequeño manifiesto, proclamamos que la paz en Colombia sea un derecho inalienable de cada colombiano y colombiana. Un anhelo profundo que debe latir en nuestros corazones. Es el latido suave de una melodía celestial que busca ser escuchada.

Declaro: Que la paz no es solo la ausencia de guerra, es también un abrazo cálido entre culturas y regiones. Una danza sincronizada en donde las diferencias se funden en unidad. Este manifiesto debe ser el lienzo en blanco donde pintamos sueños de igualdad y respeto.

Afirmamos que la paz se construye con palabras en lugar de armas letales y asesinas; con sonrisas en lugar de lágrimas. Es el eco de la compasión y la ternura que resuena en cada acción, en cada gesto de bondad y de solidaridad.

Exijo que se levanten las barreras del odio y la intolerancia. Que se abran los caminos del diálogo y la comprensión mutua. Es el grito valiente que desafía las injusticias y busca la equidad para todos.

Rechazamos la violencia como solución a los conflictos y abrazamos la fuerza transformadora del amor y la empatía, que debe ser el suave viento que acaricia nuestras almas y nos invita a construir puentes en lugar de muros.

Convocamos a los líderes de Colombia a dejar de lado las ambiciones egoístas y a trabajar juntos por un futuro pacífico. Es el llamado urgente que resuena en nuestras voces, recordándonos que la paz es la base para el florecimiento de la hermandad y ternura.

En este Manifiesto por la Paz, nos comprometemos a ser agentes de cambio, a sembrar semillas de paz en cada rincón de la geografía nacional. Es la promesa solemne que hacemos a las generaciones presentes y futuras para que hereden un país lleno de armonía y esperanza.

Que este manifiesto sea el faro que guíe nuestros pasos; la brújula que nos oriente en la búsqueda incansable de la paz con justicia social.

Que nuestras voces se unan en un coro poderoso y resonante, proclamando al mundo entero: ¡Que la paz en Colombia sí es posible y juntos la construiremos. También la fundiremos en letras de moldes oro!

Dejo volar este humilde, pequeño manifiesto, pero a la vez generoso, con este bello verso del poeta Amado Nervo:

Amé, fui amado,

el sol acarició mi faz.

¡Vida, nada me debes!

¡Vida, estamos en paz!



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Jhon Jairo Salinas

Dirigente Social, Promotor de Derechos Humanos, Activista del Movimiento Social por la Paz en Colombia, Poeta y Escritor.

 jjsalinas69@gmail.com

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