Sobre lo escrito en Durmiendo con el enemigo

He leído las notas del amigo Ricardo Adud y me han parecido demoledoras y ceñidas a una cruda realidad.

También sé y me lo digo hace ya mucho tiempo (Un buen par de años) Mario silva en unas letras que tuvo a bíen dirigirme, en ellas me habló de la paciencia de que las cosas deben hacerse bien y piano a piano.

Hoy estoy convencido de esto y que se ha logrado mucho pero también falta mucho más.

Anoche al igual que el amigo Adud vi todo el video de la embajada de Cuba, bochorno y vergüenza como Venezolano al ver esas crudas imágenes como unos pocos hacen tanto daño a aquellos que nos han dado tanto a este pueblo. Y es que los hermanos Cubanos han dado hasta su vida en esta tierra por nuestro pueblo y por nuestra gente.

Duele ver el odio enfermizo y cobarde y sobre todo desenfrenado de aquellos que estaban fuera de la embajada de Cuba, ver la valentía y el aplomo de los Cubanos soportando las vejaciones y el acoso igual a aquel que sufre cada día la isla por parte del imperio.

Y yo me pregunto si ese video no es una prueba irrefutable de un delito ¿Cuánta gente aparece en ese video? Capriles Radosky es culpable y de eso no hay duda, no hizo nada por impedir los desmanes ni el acoso. ¿Pero? Aquellos que destrozaron los carros, que dieron declaraciones enardecidas, que amenazaron… que todos lo vimos, ¿No hay culpa? ¿No hay responsabilidad?

Y esta es la gran pregunta ¿Y los muchachos presos por tumbar la estatua de Colon?, que al final solo era una estatua un símbolo…

¿Por qué si unos y otros no?

¿Por el golpista que trabaja y el contrarrevolucionario es desempleado?

¿Por el periodista o rico que recibe casa por cárcel y el pobre que ni sabe por que esta preso?

Nos falta justicia mucha justicia, el día que aquí se haga JUSTICIA como debe ser este pueblo podrá ser realmente libre.


Esta nota ha sido leída aproximadamente 3411 veces.



Roberto Perez


Visite el perfil de Roberto Pérez para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



Roberto Pérez

Roberto Pérez

Más artículos de este autor