Curas y periodistas aprendan de la la Sra. Gladys

He escuchado la llamada telefónica de la Sra. Gladys de Faddould, le realizo al programa de RCTV en la mañana de hoy.

He oído una madre pidiendo paz, preocupada para que su dolor no sea tomado como arma política, que sus palabras no fueran cambiadas por medios inescrupulosos.

Pero lo que me llamo la atención fue su amor por Dios, su llamado a el y a actuar en su imagen y semejanza. Su esperanza por una nueva Venezuela de todos. Su fe en Dios en la gente y su esperanza en la justicia.

Deberían aprender la cúpula eclesiástica de esa fe en Díos y en la gente. Ellos que pregonan lo que no creen, ellos que están tan lejos de la humildad de Díos. Una mujer postrada de dolor por una perdida irreparable como sueña con el reencuentro con sus hijos en la casa de Díos. Que lección de humildad y fe.

Lejos están los de la cúpula de la iglesia católica de esa fe y ese amor de esta señora. Esos llamados príncipes de la iglesia, que solo piensan en el valor terrenal de las cosas en posiciones políticas y sobre todo en el PODER.

Y les dijo yo señores de la cúpula de la iglesia católica, la Sra Gladis tiene más moral y ética que todos Uds, juntos.

Y para esos llamados periodistas tales como:

Bocaranada, Colomina, Penziny, Miguelito, Poleo (Padre e hija), Valentino, Rondon, Kiko, Salazar, Nitu, Etc. Etc.

La Sra. Gladis es una mujer valiente una persona que carga su dolor con ternura y amor y con una fe inmensa en la nueva Venezuela , no es digna de sus bajezas de sus calumnias de sus manejos y sobre todo de ese odio en el cual Uds, viven y para el cual Uds, sirven. Esa maldad que Uds, veneran y quieren propagar se encuentra con personas excepcionales como la Sra Gladis. Respétenla que su imagen es ejemplo a seguir


Esta nota ha sido leída aproximadamente 3536 veces.



Roberto Perez


Visite el perfil de Roberto Pérez para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



Roberto Pérez

Roberto Pérez

Más artículos de este autor