Cuando veas las barbas de tu vecino arder….

La cultura popular nos da dichos que nos puede preparar para el acontecer diario y ahora en Venezuela con los acontecimientos que se están viviendo, no nos queda más que mencionar ese dicho que dice: “Cuando veas la barba de tu vecino arder pongamos las nuestras al remojo”.

Aunque Siria no es vecina nuestra ni mucho menos, por lo menos es un claro ejemplo de cómo obra el imperio cuando está detrás de los recursos de un país. Ese país árabe es una clara muestra de cómo se lleva a un Estado a una guerra civil sin importar las consecuencias ni las victimas que acarrea.

Para empezar debemos reconocer que el conflicto en Siria comenzó desde que una supuesta oposición al gobierno del Dr. Bassar Al Assard comenzó con manifestaciones que desencadenaron en una guerra civil en donde han matado a más de 100 mil personas y ha exiliado a 2 millones, la mitad de ellos niños.

La oposición siria salió a la calle a servir de carne de cañón al imperialismo con la consigna de opresión política, de violación a los derechos humanos y de dictadura igual que la oposición en Venezuela ahora enarbola. Ahora imaginémonos cuantas violaciones de derechos humanos han realizado el famoso ejército libre sirio. He tenido la oportunidad de ver a uno de ellos comiéndose el corazón de un soldado en un video.

No tenemos mucho que envidiar de los prospectos de los mercenarios que nos envía el imperialismo; no comen corazones, pero incendian guarderías y universidades. Lo más cómico y trágico al mismo tiempo es que veo a mucha gente de la clase media alta, apoyar y dar cobijo a delincuentes como estos ya mencionados, pensando que lucharan a su favor.

En muchas zonas se ha visto que esos delincuentes comienzan a atracar a sus antiguos jefes, ya lo hemos visto en Valera, el hampa común campea por el dinero que le están pagando que se dice que es nada menos y nada más de la bicoca de 5.000 bs a la semana, una buena tajada para estos personajes.

A mucha gente de la clase media alta se le olvida lo que ha pasado a través de la historia en donde se han utilizado delincuentes para fines políticos. Pero siguen con la intensión de derrocar a un gobierno que fue elegido legítimamente. Pero la oligarquía y sus lacayos siguen con sus intenciones que no cesan en 15 años de revolución.

No permiten que el pueblo mejore y se supere, ya que nunca se les ha quitado nada y se podría decir que desde que llegó la revolución hasta ellos han salido favorecidos. Recordemos lo que se les golpeó en los gobiernos de la IV república.

Que vaina, el zamuro gringo no nos deja vivir en paz y hará lo que sea para llenar las calles de Venezuela de sangre para conseguir nuestro petróleo. Pero lo risible de todo esto es que mucha gente apuesta por una invasión yanqui y se les olvida que esa gente lo que trae es muerte y destrucción. Piensan que las bombas gringas solo matan chavistas.

Hoy veo con asombro como ese “prócer” del imperialismo como lo es José María Vivanco, siempre presto para declarar en contra de los países que no le son genuflexos a los gringos acusándolos de violación de derechos humanos y no se preocupa en cómo les violan sus cacareados derechos en su España natal a las personas en las manifestaciones.

¿Por qué no defiende Vivanco los derechos de los civiles de Irak, de Libia, de Siria, los desplazados colombianos por culpa de los paracos, las muertes en Guatemala? ¿Dónde estaba Vivanco cuando ocurrían estas cosas?

Me parece interesante que se preocupe por las personas que son encerradas en sus residencias por guarimberos de oficio, por los niños que se encuentran en medio de estas protestas violentas, por las angustias de las personas que no pueden llegar a un centro médico por culpa de estos c…que tienen cerrada una vía.

De eso si no te manifiestas; José María; de eso si te olvidas….que patético.


Esta nota ha sido leída aproximadamente 2075 veces.



José Rosario Araujo


Visite el perfil de José Rosario Araujo para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:


Notas relacionadas

Revise artículos similares en la sección:
Por los Derechos Humanos contra la Impunidad