Del Romance a la Balada de la luna, luna

Federico García Lorca y Modesta Bor son de esas personas que, gracias al arte, trascienden la materialidad para seguir enseñando a mujeres y hombres, a niñas y niños, su pedagogía del alba desde la cúspide olímpica de los seres eternos. "Los bienhechores de la humanidad no nacen cuando ven la luz, sino cuando empiezan a iluminar ellos"[1], nos dice Simón Rodríguez. En este sentido Federico y Modesta son faros de luz perpetua. "La vida es como una gran luz, de donde salen muchos rayos, todos de diferente color"[2], dice el poeta andaluz.

Federico

García Lorca nace en Fuente Vaqueros, el 5 de junio de 1898. En 1905, su familia se muda al pueblo cercano Valderrubio en el que experimenta su "primer asombro artístico". En 1914, se matriculó en las carreras de Filosofía y Letras y de Derecho en la Universidad de Granada donde recibe clases de Martín Domínguez Berrueta, quien le enseña la España profunda de Burgos, Galicia, Baeza, Ronda, León, Úbeda y Córdoba. Estos viajes despertaron su vocación como escritor de la que es testigo El Rinconcillo del café Alameda donde solía reunirse con otros jóvenes artistas e intelectuales.

En 1919, Lorca y varios de estos muchachos, aconsejados por Fernando de los Ríos, se marchan a Madrid para continuar sus estudios en la Residencia de Estudiantes[3], todo un hervidero intelectual que acogió a figuras de la talla de Miguel de Unamuno, Manuel de Falla, José Ortega y Gasset, Luis Buñuel, Rafael Alberti y Salvador Dalí entre otros, e invitados como Albert Einstein, John Maynard Keynes, Marie Curie, Igor Stravinski, H. G. Wells y Juan Ramón Jiménez.

Federico García Lorca solía tocar piano[4], le gustaba pintar, amaba el teatro y la poesía era su vida. Al nacer recibió, como España, toda la herencia de Al-Ándalus[5] y el mundo musulmán. La muerte lo atormentó toda su vida.

Modesta

Modesta Bor nace en Juangriego el 15 de junio de 1926. En 1942, viaja a Caracas para continuar sus estudios en la Escuela Superior de Música José Ángel Lamas, donde cursa Teoría y Solfeo con María de Lourdes Rotundo; piano, con Elena Soriano de Arrarte; Historia de la Música y Estética con Juan Bautista Plaza; primer año de Armonía y Orquestación con Antonio Estévez y segundo año de Armonía, Contrapunto, Fuga y Composición en la cátedra del Maestro Vicente Emilio Sojo. En 1951, meses antes de presentar su examen final de piano, contrajo el síndrome de Guillian-Barré, enfermedad que deformó para siempre sus manos virtuosas. Esta tragedia no sólo le impidió ofrecer el concierto de grado, sino que significó el fin de una prometedora carrera como intérprete.

Cuenta su hijo Domingo Sánchez Bor que "ella se sentaba frente al piano y pasaba horas y horas. Ahora que lo pienso, creo que le dedicaba tanto tiempo porque, aunque casi no podía caminar, con la música podía correr, volar".

Sobre la pedagogía de Modesta recibida de Sojo, reflexiona el maestro César Alejandro Carrillo:

A veces Modesta nos mostraba sus cuadernos de apuntes de composición, donde atesoraba con celo, pero con desprendimiento, los conocimientos recibidos de la mano experta del maestro. Estas enseñanzas eran el fundamento y la base de lo que Modesta nos regalaba en cada clase, lo que me hacía sentir que estábamos en una especie de cadena histórica de la que heredábamos los más secretos tesoros del arte de escribir música y a la cual teníamos la fortuna y el honor de pertenecer y, al mismo tiempo, el deber de continuar esa tradición.[6]

Romance

Para García Lorca, la luna es el lugar de convergencia de semióticas: es frágil encarnación del erotismo, es espectadora del ensueño fatal y es heraldo de la muerte. El poeta escribe el Romance de la luna, luna, dedicado a Conchita García Lorca, uno de los más bellos y celebrados de su Romancero Gitano. Este poemario está conformado por dieciocho romances con temas como la noche, la muerte, el cielo, la luna, concebidos entre 1924 y 1927 y publicado en 1928 por la Revista de Occidente.

El poema es una especie de pequeña obra teatral con un narrador, un actor: el niño y una actriz: la luna. La historia comienza con una prosopopeya mediante la cual la luna, dotada de atributos femeninos se presenta en la fragua, es decir, en el lugar donde los gitanos funden los metales, casi desnuda (viste un polisón[7] de nardos). Hasta este momento la luna aún no ha mostrado su guadaña. En los primeros ocho versos, el narrador cuenta la historia:

La luna vino a la fragua

con su polisón de nardos.

El niño la mira, mira.

El niño la está mirando.

En el aire conmovido

mueve la luna sus brazos

y enseña, lúbrica[8] y pura,

sus senos de duro estaño.

El niño atemorizado amenaza a la luna desde su candor pueril:

Huye luna, luna, luna.

Si vinieran los gitanos,

harían con tu corazón

collares y anillos blancos.

La luna le responde:

Niño, déjame que baile.

Cuando vengan los gitanos,

te encontrarán sobre el yunque

con los ojillos cerrados.

El niño, temeroso y preocupado, le suplica que no le lleve:

Huye luna, luna, luna,

que ya siento sus caballos.

La luna le responde:

Niño, déjame, no pises

mi blancor almidonado.

El narrador termina contando la historia:

El jinete se acercaba

tocando el tambor del llano.

Dentro de la fragua el niño,

tiene los ojos cerrados.

Por el olivar venían,

bronce y sueño, los gitanos.

Las cabezas levantadas

y los ojos entornados.

Cómo canta la zumaya[9],

¡ay, cómo canta en el árbol!

Por el cielo va la luna

con un niño de la mano.

Dentro de la fragua lloran,

dando gritos, los gitanos.

El aire la vela, vela.

El aire la está velando.

Balada

La rehabilitación de Modesta necesitó casi dos años. En un país como Venezuela, paridor de pianistas de la talla de Teresa Carreño, Guiomar Narváez, María Luisa Ortiz Stopello, Alba Quintanilla, Rosario Marciano, Judit Jaimes, Carmencita Moleiro, Luisa Elena Paesano, Diana Franklin de Pardo, Vilma Sánchez Affigne, Clara Rodríguez, Edith Peña, Gabriela Montero, Rosario Marciano y Coralia Maiolino, y receptor de pianistas como Harriet Serr, Monique Duphil, Silvia Eisenstein, Adriana Moraga, Karin Lechner y Nina de Iwanek, Modesta debió concienciar que no podía iluminar desde ese mundo, y su maestro Vicente Emilio Sojo en plena conciencia de ello, un día del año 1953, le entrega este romance lorquiano para que lo musicalice. Modesta hace la tarea, pero el maestro le exige que escriba el romance para coro mixto.

Lorca y la muerte

El caballo y el jinete son símbolos de la muerte. En su poema Canción de jinete[10], describe la muerte de un jinete antes de llegar a Córdoba. "Córdoba, lejana y sola, jaca negra, luna grande y aceitunas en mi alforja, aunque sepa los caminos yo nunca llegaré a Córdoba".

En el poema Fábula y rueda de tres amigos del poemario Poeta en Nueva York, escrito en agosto de 1931, Lorca escribe:

Cuando se hundieron las formas puras

bajo el cri cri de las margaritas,

comprendí que me habían asesinado.

Recorrieron los cafés y los cementerios y las iglesias,

abrieron los toneles y los armarios,

destrozaron tres esqueletos para arrancar sus dientes de oro.

Ya no me encontraron.

¿No me encontraron?

No. No me encontraron.

Pero se supo que la sexta luna huyó torrente arriba,

y que el mar recordó ¡de pronto!

los nombres de todos sus ahogados[11].

En el mismo mes escribe la obra de teatro "Así que pasen cinco años: leyenda del tiempo en tres actos", donde uno de sus personajes dice: "En cambio dentro de cuatro o cinco años existe un pozo en el que caeremos todos".

Sojo, Lorca y Modesta

Sojo tiene plena conciencia de la tragedia que vive la frustrada pianista. Sin embargo, intuye en ella una prometedora compositora. Sojo, gran lector, escoge el Romance de la luna, luna porque le interesa saber cómo va a asumir Modesta el profundo dolor que causa la muerte de un ser humano, y más aún de un niño, en medio de un mundo de marginación y pena, donde no existe alternativa más optimista que la aceptación del propio destino. Sojo sabe que Lorca utiliza un lenguaje connotativo, además de la muerte a través de la luna, emplea la figura del caballo como portador de la muerte; el tambor como el llanto de los gitanos; el gitano como personaje del mundo andaluz, símbolo de una cultura primitiva y natural, contacto entre el ser humano y la naturaleza; la fragua, el cielo y el olivar son para Lorca elementos de la naturaleza del entorno, que son los únicos testigos de la pena de los gitanos; los collares y anillos a los que alude el niño remiten a esa circularidad que en García Lorca siempre conduce a la muerte.

Para sorpresa de Modesta Bor, la obra Balada de la Luna, Luna fue estrenada por el Orfeón Lamas ese mismo año. De allí en adelante, Modesta Bor se dedica a la composición, contando con maestros de la dimensión de Juan Bautista Plaza, Antonio Estévez y en 1960 del músico soviético Aram Khachaturian en el Conservatorio Tchaikovsky, de donde egresa convirtiéndose en la primera latinoamericana en hacerlo.

Nos dice Nazareth Balbás, que "en ese vuelo con octavas de marfil, Modesta aleteaba sobre los atardeceres caribeños de su Juangriego natal, remontaba las bucólicas montañas de los Andes venezolanos y traducía en partituras los paisajes de un país profundo que empezaba a reconocerse musicalmente bajo el influjo de la Escuela Nacionalista. Se convirtió en compositora para sublimar la tristeza de no haber sido pianista"[12].

Perfume de amargo

En este párrafo, Lorca, atormentado, se dirige a Dios siguiendo la tradición de las confesiones de San Agustín.

Todos los que viajéis con vuestra carga de felicidades y olvidos del sufrir. Todos los que sois la alegría y el ansia de vivir. Todos los que os burláis del romántico y del apasionado…Descubríos y arrodillaos cuando paséis junto a uno que sufre de amor. Bajad la vista porque las lágrimas correrán por vuestras mejillas al mirar sus ojos. Inclinad vuestras cabezas, pues aquellos hombres tienen alma de crepúsculo otoñal y corazones de cielo y de Dios… Yo me arrodillo ante la grandeza de espíritu de los hombres geniales. Yo soy de oraciones en su honor. Yo los amo y les pido que tengan misericordia de mí. Beethoven que moriste de amar, ten misericordia de mí. Chopin que moriste de pasión, ¡ten misericordia de mí! [Victor] Hugo que moriste de grandeza, ten misericordia de mí. Juan de la Cruz que moriste de dulzura, ten misericordia de mí. Divino Antonio [de Padua] que moriste de sentimiento, ten misericordia de mí. Suave Rafael [Sanzio] que moriste de tanto placer, ten misericordia de mí. Rubén Darío[13] que moriste de sensualidad, ten misericordia de mí. Espíritus de los grandes, amparadme con vuestros perfumes de consuelo. Espíritus de espíritus, el mío en la hora de la muerte sea con los vuestros para todos los siglos de los siglos[14].

El Crimen fue en Granada

El fatídico 17 de julio de 1936, estalla en Melilla la sublevación militar de la Falange contra la República que dio lugar a la Guerra Civil Española. A las 4 y 45 de la madrugada del 18 de agosto es fusilado Federico García Lorca en el camino que va de Víznar a Alfacar en su Granada natal junto a tres compañeros.

El poeta Antonio Machado escribió el poemario Poesías de la guerra – 1936-1937, donde está el poema El crimen fue en Granada:

1. El crimen

Se le vio, caminando entre fusiles,

por una calle larga,

salir al campo frío,

aún con estrellas de la madrugada.

Mataron a Federico

cuando la luz asomaba.

El pelotón de verdugos

no osó mirarle la cara.

Todos cerraron los ojos;

rezaron: ¡ni Dios te salva!

Muerto cayó Federico

—sangre en la frente y plomo en las entrañas—

… Que fue en Granada el crimen

sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada.

2. El poeta y la muerte

Se le vio caminar solo con Ella,

sin miedo a su guadaña.

—Ya el sol en torre y torre, los martillos

en yunque— yunque y yunque de las fraguas.

Hablaba Federico,

requebrando a la muerte. Ella escuchaba.

«Porque ayer en mi verso, compañera,

sonaba el golpe de tus secas palmas,

y diste el hielo a mi cantar, y el filo

a mi tragedia de tu hoz de plata,

te cantaré la carne que no tienes,

los ojos que te faltan,

tus cabellos que el viento sacudía,

los rojos labios donde te besaban…

Hoy como ayer, gitana, muerte mía,

qué bien contigo a solas,

por estos aires de Granada, ¡mi Granada!»

3.

Se le vio caminar…

Labrad, amigos,

de piedra y sueño en el Alhambra,

un túmulo al poeta,

sobre una fuente donde llore el agua,

y eternamente diga:

el crimen fue en Granada, ¡en su Granada![15]

Modesta, Lorca, Beethoven y el piano

Hay tragedias que no logran sus nefandos objetivos. La sordera no evitó que Beethoven siguiera componiendo. La ceguera no frustró la carrera de Ray Charles. La esclerosis lateral amiotrófica no limitó al físico inglés Stephen Hawking. La poliradiculoneuritis que le afectó ambas manos y piernas, frustrándole la carrera de pianista, Modesta la transforma y la encamina por otro rumbo, legando a la humanidad una impronta de dignidad impoluta, de altísima significación en sus composiciones y arreglos. Me gustaría, aunque sea por un momento, imaginarme el rostro plácido de Modesta al leer este párrafo inédito que escribiera en la noche de un 13 de abril el poeta Federico García Lorca:

Si algún minuto no pienso, cuando paso por el piano, éste, moviendo su corazón, me llama, y yo, como un globo de vaguedad y soñolencia, le hablo muy apasionado, y entonces todos mis pensamientos me torturan. Veo lo que nunca vería sin ayuda del piano y mi corazón se traslada a mis dedos manchando de sangre muy roja al teclado... Sus venas sangran amores y sonidos de almas tristes y de noche y su madera negra y rojiza tiene olores de parral y de palo santo. Mi corazón es luz; mi alma, aire... El piano está llorando la sonata Claro de luna… ¿Quién me mira? ¿Qué ojos azules veo…? El gato de Angora que estaba sentado en el diván de las sombras huyó por la galería de begoñas y hortensias… ¡Besos! ¡Voz! ¡Beethoven! ¡Pensamientos, pensamientos míos, abandonadme para que sólo sea oído y corazón![16]

Modesta y Lorca

Sojo es un lector lorquiano como también lo es Juan Bautista Plaza[17]. Lee la Baladilla de los tres ríos del volumen Poema del cante jondo, publicado en 1931 en Ediciones Ulises, aunque su redacción Lorca la llevó a cabo entre 1921 y 1924. Sojo compone la Balada de los tres ríos que es publicada junto al Epitalamio en 1957. Hoy, cuando uno lee el Romance de la luna, luna, se lo imagina musicalmente en cante jondo, de hecho, hay una versión del Camarón de la Isla con Paco de Lucía y Tomatito de 1983, otra de Paco Ibáñez de 1964 al mejor estilo sevillano y una balada jazzística de Chano Domínguez de 1998 que canta Ana Belén.

Pero no, Modesta la concibe de otra manera. Ella se identifica con Federico y con en el niño gitano. Ambos tienen una segunda oportunidad: la que Sojo le ha brindado. Modesta desarrolla su ópera prima como melodía infantil. Las rondas son una de las formas musicales más fáciles del canto, ya que basta con que todas las partes aprendan una única línea de melodía. Este género musical forma parte de la música tradicional popular de muchos países. ¿Quién no se embriaga de ternura ante la mirada inmensa de un niño? Dice Unamuno que "el reino tan soñado de los cielos es del niño soberano"[18]. El niño gitano y Federico personifican la inocencia, esa que se duerme sonriendo en los brazos de Gabriela Mistral mientras ella le canta susurrando al oído: "que es la ronda de astros quien te va meciendo", "que es la tierra amante quien te va meciendo", "que es dios en la sombra el que va meciendo"[19]. Ambos vienen de Andalucía, último reducto musulmán en la península ibérica[20], espacio donde los gitanos viven marginados de la sociedad. En el romance, el niño está solo y dialoga con la luna. En la balada, Modesta, en su amor maternal, escoge la ronda para que el niño esté acompañado. Ella se identifica plenamente con el poeta: ambos comunistas, ambos excluidos de una sociedad patriarcal: él por homosexual, ella por ser mujer. ¿Por qué es fusilado el poeta? Según Ian Gibson, por ser espía de los rusos. Según el informe oficial, por ser socialista, amigo de Fernando de los Ríos, masón de la logia Alhambra, homosexual y aberrado.

Hoy Franco y la estirpe de los Borbón son eriales en la geografía española, mientras que Lorca sigue siendo era feraz de sublimación infinita.

Gracias a esta ronda infantil de Modesta Bor, el niño gitano después de ir con la luna por el cielo se hace eterno, y el poeta andaluz vive en los corazones de todos los pueblos del mundo.

 


 

[1] El Libertador del mediodía de América y sus compañeros de armas defendidos por un amigo de la causa social (Defensa de Bolívar), 1830. Simón Rodríguez. Obras completas. Caracas, Venezuela: Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez, 2016, p. 129.

 

 

[2] Mística de negrura y de ansia de santidad, obra inédita. Federico García Lorca. Obras completas VI. Barcelona, España: RBA e Instituto Cervantes, 2007, p. 16.

 

 

[3] La Residencia de Estudiantes de Madrid es un centro fundado en el año 1910 por la Junta para Ampliación de Estudios, producto directo de las ideas renovadoras que había iniciado en España el krausista Francisco Giner de los Ríos con la fundación en 1876 de la Institución Libre de Enseñanza. Desde el primer momento quiso ser un complemento educativo a la universidad en el que se formaran los hijos de las clases dirigentes liberales, y de 1910 a 1939 fue uno de los principales núcleos de modernización científica y educativa de España. De su seno salieron obras como las Meditaciones del Quijote de Ortega y Gasset en 1914, los Ensayos de Miguel de Unamuno y notables obras de Azorín, Cambó, González Hontoria, Antonio Machado, Eugenio d'Ors, Federico de Onís, Emilia Pardo Bazán y Antonio de Zulueta. También se publicaron en la Residencia importantes obras de los autores contemporáneos, como las Poesías completas de Antonio Machado que fueron publicadas bajo la dirección de Juan Ramón Jiménez en 1917.

 

 

[4] En 1916 García Lorca se aparta definitivamente del estudio de la música y da sus primeros pasos literarios.

 

 

[5] Nombre que en la Edad Media dieron los musulmanes a la península ibérica.

 

 

[6] En https://musicarrillo.com/2010/11/05/la-vida-con-modesta-y-iii/

 

 

[7] El polisón es un armazón que, atado a la cintura bajo un par de enaguas, se ponían las mujeres a finales del siglo XIX para abultar los vestidos por detrás.

 

 

[8] Lúbrica es lujuriosa.

 

 

[9] La zumaya es un ave zancuda nocturna, de patas zancudas similares a la garza, también conocido como chotocabras. Es, según la tradición gitana, un pájaro del mal agüero.

 

 

[10] El maestro caraqueño Juan Carlos Núñez compuso el tríptico lorquiano para coro mixto a capella con Arbolé, Saeta y Canción de Jinete en 1970; la obra Música para el Martirio de San Sebastián, para actriz, coro y orquesta, en 1990; y la música para la obra teatral Poeta en Nueva York en 1991.

 

 

[11] https://www.20minutos.es/noticia/4582700/0/premoniciones-muerte-voz-poeta-documental-sonoro-enigma-lorca/

 

 

[12] https://actualidad.rt.com/sociedad/212606-modesta-bor-compositora-venezolana-jachaturian

 

 

[13] Explica el escritor irlandés Ian Gibson que Lorca llega a la poesía de la mano del poeta nicaragüense Rubén Darío.

 

 

[14] Perfume de amargo. Místicas (De la carne y el espíritu), obra inédita. Federico García Lorca. Obras completas VI. Barcelona, España: RBA e Instituto Cervantes, 2007, p. 15

 

 

[15] https://trianarts.com/antonio-machado-el-crimen-fue-en-granada-a-federico-garcia-lorca/#sthash.yxgPoqZu.dpbs

 

 

[16] Mística que trata del dolor de pensar, obra inédita. Federico García Lorca. Obras completas VI. Barcelona, España: RBA e Instituto Cervantes, 2007, p. 14.

 

 

[17] Plaza compone la canción para coro mixto Los lagartos en 1957.

 

 

[18] Poema ¡Habla, que lo quiere el niño! de Miguel de Unamuno.

 

 

[19] Poema Me tuviste de Gabriela Mistral.

 

 

[20] Entre 1482 y 1492 la reina Isabel I de Castilla y su esposo el rey Fernando II de Aragón llevaron a cabo la Guerra de Granada en el interior del reino nazarí de Granada, que culminaron con la capitulación del rey Boabdil. Contaron con el apoyo de los Mercenarios Suizos, los Mercenarios Ingleses, Cruzados Europeos y las órdenes militares de Santiago, Alcántara, Calatrava y Montesa.

 

 



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Alí Ramón Rojas Olaya

Músico. Promotor cultural. Docente.

 elrectordelpueblo@gmail.com      @rojasolaya

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