¿Un nuevo 27 de Febrero?

La ofensiva imperialista en contra de la Revolución Bolivariana y, muy en particular, en contra del pueblo venezolano; arreció a mediados del año pasado, en función de doblegar la voluntad popular a favor de la Reforma Constitucional. Para ello, al imperio y sus agentes en territorio venezolano, se valieron de los estudiantes de las universidades privadas y autonómas, el terrorismo mediático y, en lo fundamental,de acciones que acrecentaron el descontento popular, siendo estas: el desabastecimiento, el acaparamiento, la especulación y el aumento generalizado de los precios de alimentos y servicios esenciales. Así por ejemplo, desapareció de los anaqueles de los supermercados la leche, el azúcar, la pasta, el papel higiénico, entre otros; mientras los precios se disparaban hasta un 200%, como la pasta que pasó de 1,9 Bs.F. a 4,9 Bs.F.; la leche pasteurizada de 1,9 Bs.F. a 5,1 Bs.F.; la carne regulada mostrada en listas pero al solicitar su compra, el carnicero pide 22 Bs.F. o no la vende, como nos pasó en el Mercado de Coche. A esto se le une el hecho de esconder los alimentos de la dieta diaria, y trasladarlos a Colombia; todo este accionar ante la ineficiencia gubernamental, para enfrentar acertadamente estas políticas de represión popular.

Una vez logrado su objetivo de doblegar la voluntad popular, derrotado el Sí, los factores proimperialismo bajaron la presión, y es así que después del 3D fuimos testigos de como, poco a poco, fueron apareciendo los alimentos esenciales de la dieta diaria del venezolano.

Apenas el Banco Central incrementó la campaña informativa sobre la Reconversión Monetaria, de nuevo el oposicionismo proimperialista acentuó los mecanismos del desabastecimiento y la especulación, a fin de sabotear el proceso de actualización del cono monetario. No pudiendo impedir los resultados positivos de la Reconversión, su accionar se orienta entonces a desestabilizar la paz de la República, teniendo en perspectiva las elecciones de Alcaldes y Gobernadores, pretenden ahora utilizar la hambruna del pueblo como mecanismo generador de descontento popular e intentar derrocar al Comandante Presidente Chávez por esta vía. "Por más que te tongonees siempre se les ve el bojote", diría el Comandante Presidente, ante las declaraciones del Gobernador oposicionista Ramón Martínez, quien en declaraciones suministradas en Globoterror, el 16 de este mes: "...advirtió que la inflación de enero coloca al país en una etapa preinsurreccional (...) asegurando que se ha empezado a saquear en el país y hace una semana se registraron hechos de este tipo en Puerto la Cruz, Barcelona y Cumanacoa...", en la misma tónica se expresó el pasado domingo 20, en El Universal, pág. 1-7: " Yamil Tovar, de Copei, denunció que si se llegara a desarrollar un fenómeno como el Caracazo, "será estricta responsabilidad del Gobierno". Propuso la necesidad de sentarse a establecer políticas públicas para un gran acuerdo nacional".

Más claro no canta un gallo, por eso no compartimos declaraciones del Gabinete de Alimentación y del propio Comandante Presidente, en el sentido de proclamar la existencia mundial de una crisis de alimentos, que suena más a excusa burocrática que cualquier otra cosa, sobre todo cuando la Constitución Bolivariana ordena expresamente al Gobierno Revolucionario en el 305 "...garantizar la seguridad alimentaria de la población; entendida como la disponibilidad suficiente y estable de alimentos en el ámbito nacional y el acceso oportuno y permanente a éstos por parte del público consumidor...", es por ello, urgente la creación de una Comandancia General para enfrentar la guerra imperialista contra el pueblo venezolano, proponemos la creación de Consejo Presidencial para la Seguridad Alimentaria, creemos que compatriotas como J.J. Montilla, Braulio Alvarez, Alberto Cudemus, los Ministros del Ärea de Alimentación, de Defensa, de Finanzas, Relaciones Interiores, el Seniat, el Indecu pudieran integrar este Consejo, que delinearía políticas para enfrentar esta crisis.
Debe reformularse la ley Contra el Acaparamiento y la Especulación, hacerla acorde a los previsto en el 114 de la Constitución que establece que "...El ilícito económico, la especulación, el acaparamiento, la usura, la cartelización y otros delitos conexos, serán penados severamente de acuerdo con la Ley...", como de Lesa Patria deben ser considerados estos delitos y aplicarseles penas severas, tan duras como las de un narcotraficante o un asesino, ya es hora de ver a estos delincuentes en las carceles.¡ Justicia reclama el Pueblo venezolano!.

Otro orden de ataque debe ser la lucha contra los monopolios, por ley deben ser prohibidos estos hijos del capitalismo salvaje que cartelizan los precios y someten a su voluntad al pueblo venezolano.

Pero, el principal protagonista en contra de esta ofensiva imperialista debe ser, sin duda alguna, el pueblo venezolano; por eso no compartimos que se le engañe diciendole que esta problemática por la cual atravesamos es producto de factores internacionales, argumento que se cae por su precio peso, cuando observamos las miles de toneladas de alimentos decomisadas por la Guardia Nacional en la frontera, somos partícipes de una guerra y así debe ser declararlo por el Gobierno Revolucionario.

henryesc@yahoo.es


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Henry Escalante


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