¿El momento más corrupto?

La corrupción ha sido un rasgo distintivo de los sistemas políticos desarrollados en nuestro país. Hay quienes dicen amargamente, que nunca ha habido tanta corrupción en Venezuela como ahora. Una afirmación sin fundamento alguno, que no pretende negar las realidades existentes. La corrupción históricamente ha sido la herramienta por excelencia de quienes buscan hacerse del poder, y para los de a pie una forma de sobrevivencia, frente a la forma desigual cómo se organiza la sociedad.

La revolución bolivariana surge en este contexto y logra sumar, asumiendo la construcción de un referente ético alternativo, que tiene como sujeto al pueblo organizado, en la ruta de la democracia participativa y protagónica, tal como se expresó en la Constitución del 99. Chávez con esta dirección propuso un alto y nos invito a comenzar de nuevo, y por ello formamos parte de la construcción de un futuro donde la mayoría tenía participación y así fue. Una muestra de ello fue la manera como el destino de los recursos públicos se reconfiguró y se lograron implementar acciones que impactaron en la vida de los habitantes de este país.

El contexto en el cual se desarrolla la revolución bolivariana ha cambiado significativamente y ahora nos encontramos con serias limitaciones de recursos para darle viabilidad a los postulados erigidos al principio del proyecto de cambio, gracias a la implementación de medidas coercitivas unilaterales contra Venezuela. La dirigencia en el gobierno busca con un enfoque programático derrumbar el cerco multidimensional que nos han impuesto, a la vez de mantener la correlación de fuerzas a lo interno para continuar. Existir y luego corregir, se dice.

Es en este escenario que tristemente se vuelve a generalizar la implementación de la ley del más fuerte y por lo tanto no se escatiman mecanismos para acumular por un lado o para sobrevivir del otro.

En esta situación estamos llamados a relanzar la referencia ética surgida en la revolución bolivariana, desde el sujeto de pueblo organizado y esto solo puede hacerse desde el chavismo. Una tarea que tiene múltiples amenazas, pues aunque son pocos, son fuertes los que querrán mantener sus posiciones y no tendrán reparo en aliarse con quien sea para que priven sus intereses.



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Jesús A. Rondón

Sociólogo. Se desempeña como Facilitador en el Inpsasel, ha sido electo Delegado de Prevención (2011-2013 y 2013-2015) y es Vice-Presidente del Consejo de Vigilancia de la Caja de Ahorros de los Trabajadores y Trabajadoras del Inpsasel (2.011).

 jesusalbertorondon@gmail.com      @JesusRondonVen

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