Burocracia, burocratismo y burocratitis…

Al iniciar estas líneas está por terminar la llamada Cumbre de las Américas, importante evento que, sin duda, contó con el protagonismo de nuestra República Bolivariana de Venezuela y Cuba, naciones hermanas en Chávez y Fidel. Los discursos, más allá del impactante y emotivo pronunciado por Raúl, se orientaron en lo fundamental, a manifestarle a la patria de Bolívar y Chávez, los intensos lazos de hermandad y solidaridad contra la agresión del imperio del norte de la América, cuyo presidente se limitó a ausentarse y no escuchar a sus colegas presidentes y presidentas, primeros y primeras ministras de la América toda. La Diplomacia de la Paz, promulgada y practicada por nuestros pueblos, pudo imponerse por sobre la diplomacia de las bombas, muertes y guerras, que caracteriza al imperio del norte. Nunca antes, en toda nuestra historia, hemos estado tan unidos, independientes y soberanos. He allí, que el presidente Obama debe llevarse nota de los mensajes, de los pueblos del sur, que dejaron de ser su "patio trasero" para convertirse en Naciones libres y soberanas.

De vuelta a nuestra patria, hay patologías que presenta nuestro cuerpo social que bien merecen nuestras reflexiones. La burocracia, un tema de nunca acabar. V.I. Lenin, el gran revolucionario ruso, fundador de la URSS, la primera República Socialista de nuestra historia, a comienzos del siglo XX, fue un encarnizado luchador no contra la burocracia en sí, sino contra su deformación, el llamado: burocratismo. Planteándose, en los últimos meses de su vida, una alianza con L. Trotsky para intentar librar una batalla anti burocrática. Así lo plantea, Moshé Lewin en su obra "El último combate de Lenin". Señala D. Bensaid, en su Prefacio a la obra de Lewin en edición francesa de 1978: "El principal obstáculo a la alianza antiburocrática que se esboza y se impone, reside en las vacilaciones del propio Lenin: percibe y denuncia el "burocratismo" sin comprender aún plenamente la verdadera dimensión y la verdadera naturaleza de la burocracia. Razona en términos de deformaciones en el ejercicio del poder, pero no capta en toda su amplitud y su alcance la tendencia hacia la autonomía de ese cuerpo parásito…" En la Crítica del Programa de Gotha, C. Marx analizó el hecho de que, en toda fase de transición, la desigualdad social que subsiste "es la expresión de la supervivencia de las normas de distribución burguesas (estímulo material, búsqueda de más ingreso monetario, desigualdad fundamental en el reparto de los bienes de consumo), características de la sociedad capitalista". Contradicción de toda sociedad en transición, fundada en el hecho que el modo de producción está más avanzado en relación con el desarrollo de las fuerzas productivas. El modo de producción Socialista, exige para su plena implantación, un nivel de desarrollo de las fuerzas productivas tal, que permitan la abolición de las normas de distribución burguesas.

Lenin, en su particular interpretación del Estado revolucionario, lo concebía, como un estadio de transición hacia la sociedad comunista en la que el Estado y su consiguiente, aparato burocrático, tenían una cualidad distintiva, debían irse extinguiendo paulatinamente (V.I. Lenin, El Estado y la Revolución). En contradicción a su idea revolucionaria originaria, en el primer Estado Socialista, la URSS, a la muerte de Lenin, acudimos al fortalecimiento de la burocracia como principal factor de poder que, lejos de debilitar al aparato de Estado, lo fortaleció como nunca antes en la historia de la Humanidad. Siendo, precisamente, Trotsky, una de las primeras víctimas del ascenso y fortalecimiento de la burocracia en el poder, al cual acompañarían toda la pléyade de revolucionarios y revolucionarias rusas que no se plegaron a los dictámenes de la burocracia hecha gobierno. Así lo describió en su magistral obra "La Revolución Traicionada", el gran revolucionario ruso L. Trotsky: "En los primeros tiempos del régimen soviético, el partido sirvió de contrapeso a la burocracia. Esta administraba al Estado, el partido lo controlaba. Vigilando con celo, para que la desigualdad no sobrepasara los límites de lo necesario, el partido siempre estaba en lucha abierta o velada contra la burocracia. El papel histórico de la fracción estalinista fue el de suprimir esta dualidad, subordinando el partido a su propia burocracia administrativa, y fusionando a los funcionarios del partido y del Estado. Así se creó el régimen totalitario actual. La victoria de Stalin fue asegurada por el servicio definitivo que hacía a la burocracia".

El término "burocratismo", señalando como tal a las deformaciones del aparato estatal soviético, fue aplicado a comienzos de los años 20. Lenin, buscó su origen en el bajo nivel cultural del pueblo ruso, en el atraso y el carácter de subsistencia que revestía a la agricultura, y en la dispersión en que desenvolvía la producción campesina. En 1923, Trotsky, señaló otra caracterización, apuntando en otra dirección, indicando que dicho fenómeno social era consecuencia de las nuevas tareas, dificultades y errores del partido. En un análisis más reciente, y partiendo de la experiencia de la Revolución Cubana, su entonces ministro de industrias, Ernesto Guevara, el legendario "Che", en su obra: Contra el Burocratismo, aborda el tema: "El burocratismo, evidentemente, no nace con la sociedad socialista ni es un componente obligado de ella. La burocracia estatal existía en la época de los regímenes burgueses con su cortejo de prebendas y de lacayismo, ya que a la sombra del presupuesto medraba un gran número de aprovechados que constituían la "corte" del político de turno. En una sociedad capitalista, donde todo el aparato del Estado está puesto al servicio de la burguesía, su importancia como órgano dirigente es muy pequeña y lo fundamental resulta hacerlo lo suficientemente permeable como para permitir el tránsito de los aprovechados y lo suficientemente hermético como para apresar en sus mallas al pueblo".(…) "Si fuéramos a buscar sus raíces en el momento actual, agregaríamos a causas viejas nuevas motivaciones, encontrando tres razones fundamentales. Una de ellas es la falta de motor interno. Con esto queremos decir, la falta de interés del individuo por rendir su servicio al Estado y por superar una situación dada. Se basa en una falta de conciencia revolucionaria o, en todo caso, en el conformismo frente a lo que anda mal".(…) "Otra causa es la falta de organización".(…) "La falta de organización tiene como característica fundamental la falla en los métodos para encarar una situación dada. Ejemplos podemos ver en los Ministerios, cuando se quiere resolver problemas a otros niveles que el adecuado o cuando éstos se tratan por vías falsas y se pierden en el laberinto de los papeles. El burocratismo es la cadena del tipo de funcionario que quiere resolver de cualquier manera sus problemas, chocando una y otra vez contra el orden establecido, sin dar con la solución. Es frecuente observar cómo la única salida encontrada por un buen número de funcionarios es el solicitar más personal para realizar una tarea cuya fácil solución sólo exige un poco de lógica, creando nuevas causas para el papeleo innecesario".(…) "La tercera causa, muy importante, es la falta de conocimientos técnicos suficientemente desarrollados como para poder tomar decisiones justas y en poco tiempo. Al no poder hacerlo, deben reunirse muchas experiencias de pequeño valor y tratar de extraer de allí una conclusión. Las discusiones suelen volverse interminables, sin que ninguno de los expositores tenga la autoridad suficiente como para imponer su criterio". El Che, solía definir al burocratismo de una manera muy sencilla: "La burocracia es la demora en la solución de los problemas. ¡Por los trámites innecesarios!"

En nuestras sociedades en transición, la enfermedad del burocratismo que afecta al cuerpo social ha mutado hacia perversiones mayores. La "burocratitis", viene a ser su expresión más acabada. En la "burocratitis" se expresa, un nivel de reacción del cuerpo social al proceso de cambios que exige el mismo, para que sea realizable el cambio del modo de producción por uno postcapitalista. Cuando un grupo importante, en lo fundamental, altos y gerentes medios de la industria petrolera venezolana, PDVSA, se alzó contra el gobierno legítimamente electo por el pueblo venezolano del Presidente Chávez, y contra sus medidas nacionalistas; lo hacían, en resguardo de sus intereses y privilegios, que veían en las medidas del Presidente Chávez un peligro real, pues, en parte, habían expropiado al pueblo venezolano de su industria nacional, apropiándose de buena parte de los ingresos generados por la industria petrolera. Supeditados como estaban, al liderazgo del imperialismo de los EEUU, asumieron un desafío abierto contra el Estado venezolano con el llamado paro-sabotaje petrolero de 2002-2003. Por primera vez, en la historia de la humanidad, la burocracia se planteaba asumir la vanguardia en la lucha por el control político del Estado, dejaban a un lado a los partidos políticos y, de la mano de la Embajada imperialista, encabezaban la lucha política para deponer, al Presidente Hugo Rafael Chávez Frías. Ese ejemplo histórico, nos habla de cuán peligrosa es la "burocratitis" y, cuán necesario es atacarla con la debida urgencia y firmeza revolucionaria para extirparla. El movimiento de los "meritocrátas", como se autodefinieron, surgido del propio seno de nuestra PDVSA, expresa la naturaleza perversa que adquiere la burocracia cuando adquiere autonomía propia y se eleva sobre el conjunto de la sociedad, promoviéndose como elemento sin el cual, la sociedad como un todo, le sería imposible funcionar y actuar. Premisa que, los hechos posteriores, demostraron su falsedad. Hoy PDVSA, funciona y produce, sin necesidad de esa meritocracia; si bien, el país se paralizó por algunos días, luego de derrotada esa rebelión meritocrática, nuestra industria pudo recuperarse sin esa mala gente insertada en ella.

Hay otros ejemplos que nos permiten ver, cómo la "burocratitis" puede ser empleada para otros fines sin que necesariamente sea el de derrocar el poder establecido. Hemos venido denunciando, el caso de las becas Robert Serra, han pasado seis (6) meses desde que un importante número de jóvenes estudiantes de ambos sexos fueron seleccionados para recibir ese importante beneficio, en homenaje a ese importante líder de la juventud que fue, nuestro Diputado Robert Serra. El objetivo de la burocracia de FUNDAYACUCHO, quizás no sea el mismo de la meritocracia de la vieja PDVSA, derrocar al Gobierno Revolucionario del Presidente Maduro, pero tampoco es, apoyarlo eficientemente. Para el miércoles 8, se convocó a un poco más de dos mil estudiantes seleccionados de los estados Miranda, Aragua y el Distrito Capital, para el Teresa Carreño a partir de las 2:00 pm a firmar su Contrato; escasas horas antes de que se trasladaran al Teresa Carreño, les fue avisado vía tuiter que dicho acto fue suspendido, nos preguntamos: ¿no sabían los burócratas de FUNDAYACUCHO que en la agenda del Presidente Maduro, estaba en primer orden, su asistencia a la Cumbre de las Américas?, entonces: ¿por qué propiciar la molestia de nuestros jóvenes, muchos de los cuales dejaron de asistir a sus clases por dicho evento, por el cual, ya tienen seis (6) meses esperando? Y falta que les hace el beneficio.

En la misma línea de "burocratitis", se encuentra la burocracia al frente de la Misión Sucre. Recientemente leíamos en Aporrea, una denuncia de un grupo de estudiantes del Programa Nacional de Formación en Sistemas e Informática (PNFSI) del Estado Nueva Esparta, quienes ya se graduaron HACE CUATRO (4) AÑOS ATRÁS, pero aún, NO RECIBEN SUS TÍTULOS QUE LOS ACREDITAN COMO PROFESIONALES DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA, lo que les ha traído: "consecuencia graves como: a) imposibilidad a encontrar empleo acorde al nivel de instrucción cursado; b) impedimentos en la obtención de ascensos laborales y beneficios salariales de acuerdo al nivel de instrucción cursado, c) prelación para cursar estudios avanzados de especialización, maestría y/o doctorado, d) denegación a ser promotores en las aulas universitarias del conocimiento científico, tecnológico basado en la transformación social bajo los preceptos del socialismo…" expresan en su denuncia. Los jóvenes de la Beca Robert Serra, quizás sean recompensados por el pago retroactivo de la beca por esos seis (6) meses de retraso en la entrega del beneficio, pero, ¿cómo recompensar cuatro (4) años, literalmente perdidos, por la no entrega de sus títulos? Allí, la Fiscalía debería activarse para que ese hecho no quede impune, sin duda, un daño irreparable que solo la Justicia pudiera soliviantar, haciéndole pagar en prisión a los responsables de tan abominable crimen burocrático. A eso, puede llegar la "burocratitis", a causar daños tan graves como éstos.

Otro ejemplo que, curiosamente también tiene que ver con el MPPEUCT, el ministerio del conocimiento, la ciencia y la tecnología, armas todas, de las cuales se ha valido el camarada Dante Rivas para atacar a fondo el mal del burocratismo y la burocratitis en el SAREN, obteniendo resultados ejemplarizantes, pero que, en el ministerio, llamado a ser líder en esa materia no funcionan. Pues bien, veamos el caso de OPSU y la Contratación Colectiva de las y los trabajadores universitarios. Criticaban dirigentes del sector de trabajadores y trabajadoras, que su HCM no funcionaba y que recibían muchísimas quejas por el mal servicio, sobre todo, en un tema tan fundamental como lo es la Salud, valga decir, la vida del trabajador o trabajadora y su familia. Nos llamaba la atención, que la denuncia no se orientaba a la falta de recursos sino, contradictoriamente, a todo lo contrario, los montos mensuales destinados para satisfacer dicho beneficio contractual, daban como para estar inaugurando, cada mes, una clínica en cada institución universitaria. Ahhhh, si así lo hicieran, se acabarían las famosas "comisiones", que enriquecen a una ínfima minoría y molestan a la mayoría, la historia de la cuarta república, está cargada de ejemplos que nos certifican tal presunción. Esperemos, que el Presidente Maduro, atienda con premura la exigencia de las organizaciones sindicales, y ordene una Auditoría Pública con participación de voceros y voceras de la clase trabajadora universitaria, sobre el manejo que ha hecho la burocracia de OPSU de ingentes recursos para el HCM y el Seguro Funerario de las y los trabajadores universitarios.

La "burocratitis", se corresponde con una etapa superior del mal del burocratismo, en que la burocracia ha adquirido autonomía plena en el manejo del Estado. Un estadio superior de la enfermedad, en que se hace más peligrosa para el conjunto de la sociedad como un todo y, por ende, debe ser supervisada por el Poder Popular...



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Henry Escalante


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