Se presume: "Todo gobernante quiere hacer las cosas bien"

¿Cómo confiesan el límite de su resistencia, algunos opositores de vivir en este país? Expresan “desconcierto, desorientación, extrañeza. Ya poca cosas tiene sentido…situación de calamidad” así piensa una porción de la oposición considerando las palabras de Luis Garcías Mora en “Al límite // Con la procesión por dentro”; por Luis García Mora, 21—09-2014, http://prodavinci.com/”. Intentando dar explicación el porqué de esa percepciones, razona: en primer lugar; “la razón para algunos estaría en la incapacidad y la ineptitud de quienes nos gobiernan: su insuficiencia, su insolvencia e incluso su indolencia. En el segundo, la razón estaría en que simplemente se trata de un “modelo” demostradamente fracasado. Y en tercer lugar porque hay una estrategia para hundir al país bajo un concepto del siglo XX como Cuba: destruir todo para que todos dependamos del Estado… o de una camarilla del Estado. No pueden ser las tres, porque la última excluye a las otras dos. Y todos debatimos sobre esto”. (Ibídem).  Veamos; puesto que se presume de la inocencia del gobierno de Maduro hablando jurídicamente ante el Tribunal del Pueblo, como dice L. G. Mora, “desde la Grecia antigua, todo gobernante quiere hacer las cosas bien: es el principio humano. Y todos estamos conscientes de que hacer lo contrario contradice su esencia”.

Siendo así; analicemos la primera premisa, la incapacidad de gobernar por ineptitud de quienes gobiernan ya sea por insuficiente talento, pericia o sencillamente insolvencia moral. Han pasado 15 años, cuanto no ha mejorado la situación social, por ejemplo de tenencia de vivienda, miles de familias y millones de personas han recuperado el derecho a la vivienda, ingresado a las escuelas públicas, a las universidades, disminuido el desempleo, incrementado el salario, asegurado el derecho a la salud, incrementado los pensionados, niveladas las pensiones con los trabajadores activos, entre otros derechos se podría preguntar si después del Caracazo, el pueblo venezolano ha descubierto impericia, insuficiencia con “el principio humano” de solidaridad, ha sido incapacidad del gobierno responder a las necesidades sociales del país? Creo que no, sin embargo, la oposición no se queda quieta, “ni lava ni presta la batea”, inventa  y crea cuanta crisis le sirva para impedir la consolidación del proyecto de la revolución, mandar sirviendo al pueblo, o lo que es lo mismo “hacer las cosas bien”, no como aquellos de la IV República que atentaron contra el principio humano del gobierno: “hacer el bien”.

Respecto a la segunda premisa; “se trata de un “modelo” demostradamente fracasado. ¿Qué cosa ha fracasado, el socialismo del siglo XX?, ¿El desmoronamiento de la URSS, el sistema mundial del socialismo? ¿El socialismo cubano? ¿Bajo qué premisas se puede alegar el fracaso de un modelo socialista del siglo XX?. ¿Ha fracasado el socialismo del siglo XXI?. Comencemos diciendo que el socialismo que fracaso no es tal socialismo, si partimos de la verdad verdadera, el socialismo es una sociedad donde el pueblo se empodera del principio de hacer el bien, partiendo de la propiedad social de los medios de producción, de la participación en un estado popular, de protagonismo del pueblo en todos los asuntos públicos. Dónde estuvo el error, en que el socialismo real fue distorsionado por la guerra imperialista y la contrarrevolución, además de los propios errores del socialismo, concretamente del socialismo de estado, que no es tal, es simplemente una distorsión política e histórica. Por lo que no puede fracasar lo que nunca existió, específicamente el socialismo marxista, significa que “es indemostrable el fracaso”, es ficticio.

Ahora bien; el socialismo real, el socialismo existente aún es tangible, es un hecho que país como China, Cuba, Corea del Norte, entre otros preserven estructuras socialistas, no solo de dirección económica sino también política, no se puede negar los hechos, el imperialismo de los EE.UU se enfrenta a estos países e inclusive aquellos que deciden emprender la vía nacional e independiente al socialismo. Asi que no cabe resquicio para dudar de la oposición del imperio al socialismo cubano por ejemplo, ¿por qué? Sencillamente para impedir que prospere el proyecto socialista que históricamente le ha declarado la guerra, así que si no ha fracasado en estos 56 años de vidas de la revolución cubana menor lo hará en lo que queda del siglo XXI, pese al embargo económico que no ha servido de nada, aun cuando agudice la situación de la Isla de Cuba, ha fortalecido la resistencia del pueblo cubano, ha fortalecido el socialismo y su solidaridad con el mundo.

Y en tercer lugar porque hay una estrategia para hundir al país bajo un concepto del siglo XX como Cuba: destruir todo para que todos dependamos del Estado…” otro error, creer que imitaremos los errores del socialismo del siglo XX, “el socialismo estatista”, falsa idea, la revolución bolivariana está clara que tipo de socialismo aspira, aquel encarnado en la participación popular en el poder desde la base, desde las comunidades, desde las localidades, las regiones y a nivel nacional en todo el país, el poder comunal, el poder de las comunas invita a reconstruir el estado desde la base, empoderarse del poder económico, social, político, cultural, el socialismo es democracia, es poder con el pueblo, por el pueblo y para el pueblo, a este socialismo no renunciamos pese a los errores que se pueda incurrir haciendo el bien ya sea por insuficiencia pero “jamás por indolencia”, es decir tratando de hacer el bien, en dar la mayor suma de felicidad social posible, al menos “ocupante de Miraflores es lo que trata de hacer las cosas bien”, que no es ningún “invasor, ni asaltante” del poder político institucional”.

Como vemos no se trata de que “todos dependamos del Estado”, pero aparte de las tres causas que se esgrimen falsamente, se apunta a que “las respuestas corren en el análisis desde 1998 hasta hoy”. Es decir aquellas que dieron origen  a las decisiones del pueblo venezolano a evaluar la situación política del país, en primer lugar, entonces se quiere juzgar la historia por el retrovisor, juzgando a políticos, empresarios que hicieron fracasar el proyecto no solo estatista venezolano, sino también el modelo privado neoliberal, no están lejos los días de la maquila, de la desindustrialización del país, de las privatizaciones, y toda aquella parafernalia neoliberal que hundió a Venezuela, es decir la declararon en situación de default por insolvencia con el Fondo Monetario Internacional, de allí “La Carta de Intención” por causa de insuficiencia, insolvencia e indolencia con Venezuela. En segundo lugar; se probó un modelo fracasado, el capitalismo liberal, keynesiano y neoliberal a sabiendas que había fracasado en todo el mundo tratando de responder la pregunta de la Gracia Antigua: “Todo gobernante quiere hacer las cosas bien”, y que hicieron, estallar un pueblo, El Caracazo, quiere decir que no hicieron las cosas bien.

Pero volvamos a la situación perceptiva de la oposición, es decir el “desconcierto, desorientación, extrañeza. Ya poca cosas tiene sentido…situación de calamidad”. Dada esta percepción puede el gobierno de Nicolás Maduro buscar “….un estado calamitoso, tal que conduzca a una decadencia material, física, económica, moral, anímica de los venezolanos, y a una destrucción en la que sólo se mantenga en pie este Gobierno y sus factores de poder? ¿Qué sentido tendría para el socialismo bolivariano, el suicidio en el Poder? ¿En verdad apoyaría el pueblo su propia decadencia material, física, económica, moral y anímica? ¿Estaría el gobierno tomando decisiones desde el tercer factor, “…un concepto del siglo XX como Cuba: destruir todo para que todos dependamos del Estado… o de una camarilla del Estado”?. Sería zoquete pensar semejante estupidez, gobernar calcando las formas de gobierno de un socialismo irreal, un socialismo estatista que niega al mismo socialismo, “una camarilla”, “identificando a los hermanos Castros y un conjunto no mayor de dos o tres personas que gobiernan a Venezuela. Y lo hacen desde un “vértice” casi desconocido”. ¿Cómo es que identifico a los hermanos Castros luego digo que se gobiernan desde un vértice desconocido?. Necedad, xenofobia y prejuicios políticos. No se puede gobernar un país desde el exterior, la realidad es muy dinámica, los problemas venezolanos son distintos a los de Cuba, así que no cabe decir que juega al fracaso, a nadie conviene eso, a menos que la derrota de la oposición venezolana apueste a la catástrofe.

Finalmente L.G Mora descubre que la realidad de la oposición es que “menos aún puedes estar claro en qué hacer para superarla” e hipotéticamente piensa que “lo que ocurre es que no es un gobierno de incapaces e ineptos, sino solamente un modelo económico errado…”, entonces son o no son al parecer se duda,  puesto que “Si usted no está claro, amigo lector, en el diagnóstico real y profundo de la gravedad de la actual situación, menos aún puedes estar claro en qué hacer para superarla” termina diciendo L.G.Mora. Como vemos hay muchos “baches” en la percepción de la oposición, en su manera de concebir el socialismo, se pone en evidencia su falta de análisis, un completo desorden en evaluar la historia, ineptitud en el diagnóstico, incapacidad para implementar un nuevo modelo económico que no sea repetir el neoliberalismo trasnochado, han quedado como viudos sin estrategia, un verdadera calamidad su decepción perceptiva, al parecer van directo al suicidio ya que “nada tiene sentido,…¿Para que una oposición que no es oposición?.

 

 



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Alexander Kórdan Acosta R.

Economista. Magíster en Gerencia de Servicios Administrativos. Doctor en Ciencias Estratégicas para el Desarrollo. Profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV). Instructor de Cooperativismo Comunitario.

 kordankovki@gmail.com

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