Maza Zavala y Douglas Bravo o cómo se coloca la izquierda al servicio de la derecha

Domingo F. Maza Zavala y Douglas Bravo son, sin duda, dos venezolanos de destacada trayectoria, anzoatiguense el primero falconeano el segundo. Durante más de 60 años estas dos figuras se han constituido en puntos de referencia para muchos venezolanos, por lo menos, integrantes de tres generaciones de connacionales han tenido en ellos una fuente de inspiración a la hora de fijar posición teórica – practica en torno a temas y hechos de gran interés nacional; el oriental, en el ámbito del análisis económico, principalmente pero no exclusivamente y el serrano occidental en la acción política, fundamentalmente. Ambos, de reconocida y manifiesta formación socialista, contra todo pronóstico, han asumido una posición, por demás, crítica frente a la gestión gubernamental que lidera el comandante Chávez, postulador del Socialismo del Siglo XXI, propuesta que cuenta con apoyo creciente de la izquierda a nivel regional y mundial. 

Maza Zavala y Bravo, a contrapelo de la tendencia general, por los criterios vertidos en declaraciones públicas han roto lanzas con el proyecto chavista, situación que los ha llevado, quieran o no, a coincidir con los más acérrimos opositores del gobierno bolivariano, a quienes, últimamente, se les ha ocurrido la peregrina idea de exigir la renuncia de Chávez, planteamiento evidentemente concordante con la estrategia golpista y desestabilizadora que impulsan los mas rancios sectores de la derecha venezolana y de los centros de poder imperial.  

Por supuesto que no creemos que Maza Zavala y Bravo estén enmarcados dentro de la estrategia derechista pero si tenemos claro que ambos son utilizados por sectores de la derecha para apuntalar el proyecto político restaurador que les anima, que en este momento se expresa en la simple idea de que “hay que salir de Chávez a como de lugar”. La derecha sabe hacer acopio de toda voz disidente para presentarla como integrante del coro opositor, muestra de ello son las entrevistas que frecuentemente le hace Marta Colomina, vía telefónica, al profesor Maza Zavala para su programa en la cadena Unión Radio. Poniendo énfasis, en las últimas semanas, en el cuestionamiento que el Dr. Maza le hace a las medidas económicas cambiarias establecidas por el gobierno nacional, medidas que, a juicio del profesor universitario, están dirigidas a aumentar los ingresos que le permitirían al gobierno chavista obtener un triunfo contundente en las venideras elecciones parlamentarias. 

Evidentemente en una sociedad democrática como la venezolana cada quien tiene derecho a expresar y defender sus puntos de vista, claro está, teniendo presente que en el fragor del debate político esas opiniones pueden ser utilizadas a conveniencia de los factores políticos en pugna. 

El peor gobernante  

Periodista, poeta, académico, exparlamentario, exdirector del Banco Central de Venezuela, investigador y autor de varios libros sobre la realidad económica venezolana y latinoamericana, de vida austera y conducta cívica ejemplar, el profesor Maza Zavala en estos últimos años, ya en el otoño de su vida, se ha erigido en un acerbo critico de la gestión económica y de la orientación que despliega el gobierno venezolano, tan es así, que cataloga al presidente Chávez como “el peor gobernante que ha tenido Venezuela” ya que en su opinión “no ha hecho nada bueno por Venezuela. Creo que mejor fue la dictadura de Pérez Jiménez que el gobierno actual de Chávez porque el dictador levantó una serie de obras de construcción muy representativas”. (1) 

 Estatismo ineficiente 

Para Maza Zavala el propósito gubernamental de implantación de un sistema calificado como Socialismo del Siglo XXI no esta bien encaminado y hasta  ahora lo que se ha logrado con las acciones de gasto público desmedido, el creciente déficit fiscal y la intervención generalizada del Estado en el espacio económico, es un estatismo ineficiente, que no permite el normal desenvolvimiento del sector privado cuyas actividades constituyen el 65% de la economía venezolana. 

Siendo mixta la composición de la economía, donde el sector público es productor de bienes y servicios y poseedor de medios de producción, circulación y distribución importantes y donde el Estado tiene la facultad de regular y orientar al conjunto con el fin de promover equilibradamente el desarrollo económico – social. De acuerdo con el Dr. Maza, lo pertinente es que el gobierno concerte con el sector privado en base a un plan viable y de interés común donde además, los trabajadores y las comunidades tengan una especifica participación; pero el gobierno liderado por Chávez se ha orientado a cambiar el orden constitucional, que define al sistema económico vigente como de economía social de mercado por un sistema, el del llamado Socialismo del Siglo XXI, en el que el espacio económico es copado por el Estado de manera determinante y la actividad privada queda reducida a una dimensión marginal. 

Etapa del desarrollo capitalista

Siguiendo a Marx, según el enfoque del Dr. Maza Zavala, el socialismo no se establece por decreto ni por empeño personal de un individuo o grupo sino en virtud de circunstancias históricas que hacen posible el reemplazo del capitalismo cuando este ha agotado su potencial de desarrollo y entra en crisis; pero en Venezuela, según Maza Zavala, el capitalismo no se ha desarrollado a plenitud, de donde se desprende que lo que procede, en el marco de reformas profundas, es impulsar un desarrollo (capitalista) que tenga como objetivo el bienestar integral del ser humano. (2) 

¡Más claro no canta un gallo! dice la expresión popular. El Dr. Maza Zavala pretende con una visión etapista del proceso revolucionario que la presente etapa esté caracterizada por el impulso al desarrollo de las fuerzas productivas capitalistas para con su agotamiento posterior poder plantearse, en esa nueva etapa, la meta socialista; de allí su desden al planteamiento del Socialismo del Siglo XXI, que en su criterio no se corresponde ni con el modelo teórico marxista ni con la realidad económico – social del país. 

Revolución bolivariana antiimperialista y socialista 

Ciertamente, este no es el espacio para debatir o rebatir esta visión pero si es necesario adelantar que el sector privado capitalista venezolano, históricamente caracterizado, al igual que sus pares latinoamericanos, como dependiente y atrofiado, sin “conciencia en si” como para impulsar o encabezar un desarrollo autónomo, nacionalista del país, ha dado muestras más que evidentes de su vocación entreguista y de su manifiesta tendencia a la sujeción del capital extranjero, del capitalismo transnacional. Desde el comienzo del proceso bolivariano, el sector privado, se negó a incorporarse a un esfuerzo concertado promovido por el gobierno nacional, dirigido a emprender un plan de desarrollo integral del país, más, por el contrario, se ha negado a invertir y a participar de cualquier iniciativa desarrollada por el gobierno nacional. Su disposición como clase social, siempre ha estado volcada a la acumulación desmedida de ganancia, a la especulación, al saboteo y a la desestabilización.  

De allí, que el esfuerzo del gobierno destinado a estimular la producción nacional no puede ni debe estar en función de un sector que se resiste a dar su concurso para el desarrollo del país concebido en términos de beneficiar o favorecer a las grandes mayorías nacionales. El nuevo sector privado inserto en la producción ha de surgir del propio pueblo, impulsado por las políticas públicas diseñadas por el estado venezolano, de las nuevas empresas de producción social con una nítida orientación socialista. 

La revolución bolivariana tiene una definición antiimperialista y socialista simultáneamente. En el contexto geopolítico mundial actual no se puede mantener una posición persistente antiimperialista sin avanzar coherentemente en la construcción de la sociedad socialista. La etapa del desarrollo capitalista autónomo de los países dependientes solo sería posible en otro contexto mundial, en el mundo de las maravillas, pero, en el mundo real, el de las correlaciones de fuerzas concretas, el imperialismo y las oligarquías lacayas no nos han dado ni nos darán cuartel. ¡Y tampoco lo pedimos!! 

Por su parte Douglas Bravo, avezado y legendario excomandante guerrillero, fundador del Partido de la Revolución Venezolana – Tercer Camino, también ha estado últimamente muy solicitado por los medios de difusión de la derecha, como nunca antes en su larga trayectoria política. En este caso tomaremos como punto para el análisis la entrevista que saliera publicada en el semanario “La Razón” Nº 786 del domingo 31 de enero de 2010. 

Burguesía paraestatal  

Parte Douglas Bravo en su análisis de que Venezuela vive una profunda crisis política y económica que se expresa, por un lado, en el “desenamoramiento” del pueblo con el gobierno, lo cual obliga a éste, en un año electoral como el presente a hacer trampas para ganar las elecciones parlamentarias, a promover un referéndum revocatorio o a escenificar un conflicto ficticio con Colombia para justificar la suspensión de las elecciones. Y, por otro lado, en cuanto a la crisis económica, el gobierno se ve impelido a establecer una devaluación que le permita tener mayores ingresos a costa de la alza brutal del costo de la vida no importando para ello el detrimento de las condiciones de existencia de la población, a lo que hay que agregarle, la creación de una burguesía paraestatal o boliburguesía que se ha enfrascado en un combate con el sector bancario financiero tradicional por el reparto de la renta petrolera aunque, según el excomandante de las FALN, en la Venezuela actual el factor real de poder siguen siendo las multinacionales petroleras cuyas ganancias, ahora, son superiores al periodo anterior, el de la cuarta república. En consecuencia, considera Douglas Bravo, por encima de la parafernalia discursiva (Chávez llamó pendejo a Bush y al día siguiente entregó la Plataforma Deltana) lo que esta en el tapete realmente es un pacto con el imperialismo estadounidense al cual se han agregado nuevos imperialismos como Brasil, China, Rusia. Lo que ha hecho Chávez es diversificar la dependencia. 

Nueva oposición        

Sostiene Douglas Bravo, que Chávez es el creador de un nuevo modelo de dominación en el que tienen cabida empresas multinacionales, empresas mixtas, la boliburguesía generada desde el Estado, sectores tradicionales de la burguesía (Cisneros) y el populismo representado por Chávez. 

En este cuadro, teniendo como fondo el descontento popular que también rechaza a la oposición tradicional, esta surgiendo una nueva oposición integrada por sectores que se están desprendiendo del chavismo y por los revolucionarios tradicionales, inclaudicables, que nunca han estado con este gobierno. Una nueva oposición revolucionaria que es la expresión política de una alianza social que se esta gestando con la participación de civiles, militares patrióticos y religiosos revolucionarios. Una alianza cívica – militar – religiosa. 

Huelga general 

Al profundizarse la crisis, con la agricultura desplomada, la CVG quebrada, el aparato industrial en el suelo, la crisis de energía eléctrica acentuándose, etc, se producirá un descenso enorme de la popularidad de Chávez, sostiene Bravo, de esta manera se estarán creando las condiciones para el llamado a una huelga general que necesitan los obreros, empleados, profesionales, campesinos y estudiantes que ya comienzan a entender que no hay socialismo en el país. 

Bases colombianas  

Arguye Bravo que las bases militares estadounidenses ubicadas en Colombia no están destinadas para una invasión a Venezuela, sino para la dominación en cualquier parte de la región y se activarán sólo cuando sean afectados sus intereses, que no es el caso de Chávez que le hace favores al imperio. 

Reflexiones al canto   

En la óptica de Douglas Bravo, se esfuma o minimiza la amenaza que representa el imperialismo estadounidense para los intereses nacionales, esta amenaza, al parecer, solo serían vapores de la fantasía. Como hemos dicho, enfoque como éste, quieran o no sus voceros, le sirven a los planes imperiales y a sus oligarquías lacayas. 

En el caso de Maza Zavala llama la atención como un hombre de su entidad moral y espiritual pondera el reclamo de obras de infraestructura o de concreto desdeñando, en todo caso, los avances alcanzados en la lucha contra la pobreza y la exclusión, es decir, para este científico social no cuentan como logros sustanciales de este gobierno los resultados que arrojan el Índice de Desarrollo Humano y el de Gini, certificados por la Naciones Unidas y que son el reflejo tangible de la profundidad de las políticas sociales impulsadas por el gobierno bolivariano; desconociendo, de paso, los avances acumulados en renglones infraestructurales.  

Pero yendo más al fondo de ambos enfoques observamos que mientras el profesor Maza Zavala reclama el escaso apoyo que se le ha brindado al sector privado de la economía, es decir, a la burguesía nacional; el exguerrillero Douglas Bravo, precisamente, pone el acento en la critica al surgimiento, durante este gobierno, de lo que él llama la boliburguesía o burguesía paraestatal. En todo caso, lo que si queda suficientemente claro, es que disidencias como éstas, provenientes de sectores de izquierda, son utilizadas provechosamente por la derecha para aupar su estrategia desestabilizadora convirtiéndolas en buena caña para su molienda golpista y conspirativa. 

Notas:

(1) Entrevista en el periódico Notitarde, reproducido por Reporte de la Economía en la edición del18/01/2010

(2)“Economía en suspenso”, periódico “El Nacional”, cuerpo A, Pág.8. 28/01/2010        

miguelugas@gmail.com 


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Miguel Ugas

Miembro de la coordinación nacional del MoMAC

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