Depreciación y acoplamiento monetario

La economía y la política es un binomio inseparable, con lógicas corrientes ideológicas, según sea su tendencia: en el Capitalismo los trabajadores carecen de medios de producción, razones por las cuales sus esfuerzos son de dominación y subordinación a los dueños del capital y la producción, es la tendencia predominante en el mundo a costa del excesivo poder económico y demás elementos de dominación; el poder religioso, militar, industrial, armamentista, tecnológico, derivados del conocimiento al servicio de la hegemonía dominante. En el Socialismo, por el contrario, los medios de producción, deben estar al servicio de la sociedad, es decir la propiedad es social, compartida, busca una mejor distribución de la riqueza, en mejores condiciones de igualdad, buscando tendencias acopladas a la justicia social, donde la explotación del hombre por el hombre no marque las directrices económicas.

Adam Smith y David Ricardo, eminentes estudiosos de las ciencias económicas burguesas y que hicieron sus aportes a este sistema económico, desde entonces los economistas defensores del capitalismo se esmeran por sustentar bondades y ventajas, con ello enmascaran las funestas consecuencias, que la burguesía ha asestado a la humanidad, y que conocemos hoy día calamitosamente, como es la miseria, el hambre, la subyugación y las guerras, que involucran a millones y millones de seres excluidos por la voracidad capitalista, además de los daños que causan a la naturaleza en mengua del equilibrio ecológico, que amenaza la vida en el planeta.

Por el contrario Carlos Marx, Engels y otros investigadores de los procesos económicos, elaboraron la economía política, con bases científicas para contrarrestar a la corriente capitalista y sus desigualdades del desarrollo económico y social en países del imperialismo capitalista. La obra suprema de Marx, ¨El Capital¨, analiza el régimen capitalista, sus graves desventajas para la sociedad y su hundimiento inevitable, ante su dictadura hegemónica, que entorpece al ser humano al someterlo a su explotación, sin las posibilidades de desarrollo cultural y social.

Estas son las expectativas que actualmente mantienen en plena efervescencia al mundo, es decir el marxismo no ha muerto, a pesar de los esfuerzos brutales del capitalismo para borrarlo del mapa y, quedar ellos como herederos de Hitler, dominar al mundo y escoger el pensamiento único y la raza única. El socialismo está vivo, lucha con tesón por la sociedad más justa, es un SOCIALISMO innovador, no revisionista y dogmático, como el que fracasó en la URRS, cediendo terreno al Imperio capitalista, requerimos un Socialismo a hechura criolla, como lo presagiara Bolívar, cuando habló de la Revolución Independentista, es más siempre llegamos a pensar que Marx y Engels, tomaron mucho de la tesis bolivariana sobre la Independencia: económica, social, cultural y política que plasmó nuestro Libertador en su legado histórico, no en balde la Revolución Bolivariana exalta el Socialismo del Siglo XXI, que es la manera innovadora e interactiva entre los pensamientos avanzados de Bolívar y Marx, no veo incompatibilidades muy marcadas, pues, las luchas siempre contra el colonialismo, imperialismo y formas impostoras de gobiernos al margen de la participación de los pueblos.

DEPRECIACION Y ACOPLAMIENTO MONETARIO: Las recientes medidas económicas, puestas en vigencia por el Ejecutivo Nacional, han desatado polvaredas por parte de los sectores que defienden la tesis capitalista y que constantemente, tratan de obstruir el proceso revolucionario bolivariano y socialista, utilizando las estrategias y armas imperialistas, que siempre han predominado para satanizar y menospreciar los cambios que surjan en contra de sus avaros intereses y a favor de las mayorías.

No es un secreto, que estamos en presencia de un combate ideológico, aunque la llamada oposición esconda debajo de la manga, sus verdaderas intenciones, están develadas, son extremadamente capitalistas, claro, están, los que tienen todos los reales del mundo, y razón tienen de atormentarse por sus dineros, estos son minorías, otros que sufren y respaldan a estas minorías, son capitalistas sólo de pensamiento, son una clases media y trabajadora, que alientan la esperanza de alcanzar la cúspide del triangulo de la clase alta, aun a sabiendas que esto es cuesta arriba, se lanzan en esas aventuras, sueñan con status de vida privilegiada, atienden y con facilidad son proclives a creer que serán despojados por el Comunismo de sus pocos bienes, tienen en mente que el Socialismo les quitará la casa, el carro y los pocos ahorros, o por lo menos si poseen una casa grande les despojarán de algunos espacios para entregarlos a los pobres, esta es la satanización que a través del poder mediático insufla el capitalismo.

Lo cierto es que la humanidad, cada día alcanza más conciencia de igualdad, como condiciones preponderantes, no es posible que el llamado tercer mundo siga soportando las desigualdades en todos los órdenes, impuestas por los llamados desarrollados e industrializados, que son pocos, unos cinco, contra 187.

El ajuste o las nuevas tasas de paridad dual, de nuestro signo monetario, a nuestro modo de ver es la búsqueda de un equilibrio económico para no afectar nuestras reservas y a la vez no hacer erogaciones por encima de la capacidad económica del Estado. Es un acoplamiento a la realidad interior y exterior del movimiento económico, es decir con dos tasas de cambio: una para privilegiar importaciones de atención social con cambio a 2,60 por dólar, una desvalorización de la moneda en un porcentaje de casi 7%, si partimos que el anterior era de 2,15 y, un dólar petrolero a 4,30 para las importaciones suntuosas y destinado a estimular la producción nacional y frenar el llamado mercado negro del dólar, que se llegó a cotizar hasta ocho bolívares, con este valor los comerciantes e industriales, vendían y venden los vehículos, la maquinaria, equipos electrónicos, línea blanca y un sin número de artículos importados, hasta la industria de la construcción se elevó en porcentajes inalcanzables para los trabajadores que viven de sueldos, salarios y hasta honorarios profesionales, pues no pueden comprar sus viviendas ni mucho menos pagar alquileres, que alcanzan por encima de los sueldos o ingresos mensuales de una pareja de profesionales.

Las medidas sin duda alguna tienden a frenar la especulación, la inflación, la fuga de capitales, las ganancias con porcentajes extremadamente exagerados y agiotistas, aunque también implique un golpe a los bolsillos de los trabajadores con sueldos o salarios, mínimos o también a quienes aun siendo profesionales no llegan ni a 3.000 mil Bs, fuertes al mes. Estamos viendo como el Gobierno Nacional, debió de hacer llamados urgentes a las autoridades y al pueblo, para frenar la escalada de precios, que de inmediatos los agiotistas pusieron en práctica a fin de acumular más riqueza a costa del pueblo.

La gran mayoría de los trabajadores, a sabiendas de la pérdida de su valor adquisitivo por los efectos negativos de estos ajustes, están conscientes que el Estado, compensará, como lo viene haciendo cada año, con el incrementos de sueldos y salarios y otros tantos incentivos e inversiones de atención y seguridad social, por eso la medida ha sido apoyada por los trabajadores y el pueblo en general, se sabe que de los altos ingresos que obtendrá el gobierno por las medidas económicas, irán a invertirse y distribuirse equitativamente entre las mayorías, razones que motivaron la movilización masiva en respaldo de las necesarias decisiones económicas.

No hay duda que la dualidad cambiaria está dirigida a frenar la inflación, por los efectos especulativos e injusticias que esto representa en beneficio de muy pocos que salen ganando mucho y las mayorías que pierden. ¿Quiénes se engordan? Los comerciantes o vendedores, pues compran barato y venden caro, los excedentes o inventarios, es costumbre, casi incontrolable a pesar de las leyes, pues los inescrupulosos lo hacen en la cara de todo el mundo, por eso fue necesario frenarlos con la ley en mano y la acción de autoridades y pueblo. ¿Cómo es posible que un carro que les cueste 12 millones de dólares, lo vendan al usuario en 45 o más millones, o las empresas constructoras que invierten 200 mil bolívares en una casa y la venden 600 mil o más bolívares? Y hasta el momento aún no ha sido posible frenar estos desbarajustes económicos, sabemos que ya hay proyectos legales para frenar la avaricia, pero estos marchan muy lentamente.

La medida debió acompañarse con un decreto de congelación y regulación de los productos y artículos de los inventarios importados con dólar de 2,15, pues a pesar de la ley de protección contra la especulación y protección al consumidor, los especuladores tratan de ignorarla y por eso subieron o remarcaron los precios.

Trabajo arduo y exigente tiene este año el Ejecutivo Nacional, la Asamblea Nacional y demás poderes para dotar al pueblo de leyes que le protejan, y además ponerlas a tono con la Constitución Nacional y de velar por el estricto cumplimiento de las leyes ya vigentes, cuya tendencia de los anarquistas es desconocerlas y vulnerarlas a fin de debilitar la Revolución y sus cambios.

saguete@gmail.com


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Teodoro Guerrero Salas


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