El Lenguazo del Residente Calle 13

Desde el propio y conspicuo Olimpo de la Burundanga y las Bambalinas, donde la goma de mascar y las entelequias de otras pepas, como las hostias, morbosa y divinamente recauchan los pechos y abren las piernas al más febril y hedonista de los “paraísos” (emulados tan solo por la cordura imperial e histriónica de Calígula y el Marqués de Sade); el Residente Calle 13, tan hereje como el propio pensamiento, y cual efebo subversivo y conspirador incluso de los catecismos bacanales del vellocino de oro, se permitió la diarreica epopeya de ruborizar la anorexia mental de los MTV AWARDS 2009.

Su particular camiseta que indiscutiblemente no habría causado mayor taquicardia aun si hubiese aparecido con sus “vergüenzas” al aire, seguramente también puso a más de un empresario a tomarse una pildorilla adicional para enfrentar la difícil disyuntiva de si retirarle los contratos o si por el contrario multiplicárselos y ganar dinero endemoniadamente celebrando y exprimiendo la ambrosía de esta manera tan irreverente como acaparó y se echó al bolsillo un show que, por el calibre de sus esféricas, no será olvidado tan fácilmente.

Sin haber tenido necesidad de mencionar el Azufre su testicular osadía asestó un golpe directo al mismo doloroso lugar de todos aquellos que desde el gobierno norteamericano se encuentran hasta la coronilla que el nombre de Chávez incansablemente recorra el planeta de las más diversas formas, y vaya con rotunda insistencia convirtiéndose en símbolo de lucha y resistencia, para que ahora también tengan que soportarle a este “mocoso”, permanentemente bañado en los aguamieles de sus codiciados manantiales, los certeros y comprometedores escupitajos que con sátira original envenena. E, incluso, como si fuera poco, con evidente premeditación y lucidez se dé a la tarea de invocar y resucitar la memoria y el legado de lucha de Filiberto Ojeda Ríos, ramificando una de sus más cancerígenas e incómodas diverticulitis, la Independencia de Puerto Rico.

Estos dos hermanos que han logrado merecida popularidad mediante la no menos que titánica iniciativa de conferirle un nuevo sentido y atractivo a este reciente “latido” de las calles, con arrojo desafiante ensayan formas de rescatarlo y desintoxicarlo de las infaltables y seductoras pretensiones de banalización, castrarlo de contenidos y extirparle, por sobre todas las cosas, las esperanzas y los compromisos de lucha y resistencia. Sus temas de una afrodisiaca riqueza rítmica que en algunos momentos desencadena en verdaderas infusiones de realidad sacuden sonando las alarmas sobre lo que realmente acontece a nuestro alrededor, críticas tratadas de la manera más contestatariamente original, creativa y valiente, logran alcanzar verdaderos y hasta sustanciados planteamientos ideológicos. Su vocablo de “choque”, con éxito deslastrándose de la artificialidad y la hipocresía o del mero recurso para comercializarse, sorprendentemente no se ha dejado dopar ni chantajear por lo imperativos de todos aquellos que desde los buenos modales de su académica y reconocida intelectualidad, hoy en día justifican y acuerdan con los señores que insisten en dominar el mundo, la manera cómo llevarnos al propio desastre y a la extinción de nuestro mundo.

Precisamente desde este lugar “apartado” del mundo, al que algunos tratan como leprosorio y también preferirían incinerar por su afán de hacer desaparecer los estorbos, el Residente Calle 13 con toda renuencia a permitirse ser utilizado para emular el lirismo de un Nerón plácidamente contemplando el espectáculo de la Roma ardiente, se abstiene de engaños y echa correr la reivindicación de sus raíces, y desde las mismas entrañas de todos esos barrios premeditadamente olvidados y “educados” a través de la droga, la prostitución y la delincuencia, calcula y proyecta el significado de su profesión.

Seguramente el arte punzo penetrante de estos dos hermanos, aparte de ir rescatando el género del reggetón de la ignorancia y la vacuidad, proseguirán estimulando la nada humilde proeza de tratar de cambiar “este puto mundo”.


waldomunizaga@hotmail.com


Esta nota ha sido leída aproximadamente 3122 veces.



Waldo Munizaga


Visite el perfil de Waldo Munizaga para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



Waldo Munizaga

Waldo Munizaga

Más artículos de este autor